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viernes, 15 de febrero de 2013

El Rally Dakar en el banquillo de los acusados: solapado atentado contra el patrimonio natural y cultural del Norte Grande de Chile.

Fig. 1. Paisaje del semiárido del Norte Chico chileno. ¿Qué importa pisotear esos pequeños  nichos de vida?. Probablemente se trata de plantas de "cacho de cabra" o Cassia closiana, en  estado de latencia.

Fig. 2.  Al Sur de Alto Hospicio (Iquique)   Enero 2013.  A campo traviesa, a toda velocidad.

Fig. 3. Esto es cualquier cosa menos un trazado o ruta  que permita una ulterior revisión o control de daños.


Fig. 4.  Enorme superficie ocupada por  vehículos en competencia  y por curiosos. ¿Cómo "mitigar" los daños?.

Fig. 5.  Verdadero "rastrillo" de huellas dejadas al paso del huracán "Dakar". Su ancho supera bastante los 1.000 m.   Sur de Alto Hospicio  rumbo a Cerro Guanaco, Enero 2013.

Fig. 6.  Una inmensidad recorrida en todas direcciones.

Fig. 7.  Trate Ud. de imaginar cómo se podría  revisar y controlar  esta superficie de eventuales daños inferidos en una jornada dada.

Fig.8. El piloto de esta moto seguramente se pregunta: ¿por donde  sigo?. ¿Y si me pierdo?.

Fig. 9. ¿Cree Ud. posible  controlar esta área en busca de  posibles daños al ecosistema o a los bienes culturales existentes?. Los vehículos asoman por todos lados expulsando gigantescas bocanadas de polvo y humo tóxico ¿Qué más da?.  ¡Si aquí no vive nadie, parecen decir!.

Fig. 10. No cabe duda de que el trazado del  "Dakar" es perfectamente rectilíneo!.¡Qué duda cabe!.

Fig. 11.  Los camiones hacen nuevas huellas, acortando las distancias. ¡Están fresquitas!.  ¿Cómo poder controlar y verificar  daños o destrucción  en un paraje como éste?.

Fig. 12. La gran concurrencia de curiosos y visitantes en uno de los puntos de detención del Rally. Admirando las máquinas  y sus proezas..

Fig. 13. ¿Qué importa levantar polvo en el desierto absoluto?. A toute vitesse!;  A toda velocidad!; At full speed!;  Mit aller Geschwindichkeit!". 

Las Figs. 1 a 13 muestran diversos aspectos y lugares por donde discurrió el Rally Dakar entre los años 2010-2013.  Observe  la falta de ruta fija, y en las Figs. 5, 7, 9 y 10 la enorme cantidad de huellas que  quedan inscritas en el suelo como muestra indeleble del paso del huracán "Dakar". Note, también, las nubes de polvo que se levantan al paso de los vehículos.  (Fotos suministradas por algunos de nuestros fieles colaboradores  de Chile y Argentina en Enero y Febrero 2013).

La Propaganda oficial y la verdad de los hechos

En Chile se ha dado este año 2013  un espaldarazo de aprobación por parte de las autoridades del Estado a este certamen deportivo, sin tomar en consideración para nada las graves advertencias hechas desde las instituciones académicas. Los párrafos que siguen, ilustran bien el sentir del gobierno actual compartido por el Presidente de la República y sus ministros. He aquí un botón de muestra:

La propaganda y la actitud del gobierno ante el Rally Dakar.

"El Presidente de la República, Sebastián Piñera, encabezó el lanzamiento del Rally Dakar 2013 en el Palacio de La Moneda. Fue acompañado del subsecretario de Deportes, Gabriel Ruiz Tagle, la Ministra Secretaria General de Gobierno, Cecilia Pérez, y el director de ASO (empresa organizadora de la prueba), Etienne Lavigne.  Ellos recibieron a los 39 deportistas chilenos (11 cuadriciclos, 18 motos y 10 autos) que instalaron sus vehículos en la Plaza de la Constitución". 

 Dijo el Presidente Piñera en la ocasión:

“Queremos que sea el mejor rally en la historia de esta gran aventura que por primera vez tendrá 39 deportistas chilenos que nos representarán”...; “este Rally va a batir muchos récords para Chile como el mayor número de participantes y países, además de la presencia de la primera mujer chilena que será también la primera sudamericana en competencia: Josefina Gardulski”.

Estas livianas expresiones de la máxima autoridad  nos dejan realmente perplejos. El Señor Presidente de la República parece no haber entendido nada del problema tanto ecológico (destrucción de ecosistemas), como cultural (destrucción de evidencias del pasado arqueológico y/o histórico) inherente intrínsecamente (no accidentalmente)  a este certamen.  ¿Para qué, entonces, tenemos una Oficina especial de Protección de Monumentos  Nacionales?. ¿No debió haberse hecho asesorar por ella antes de emitir tamaño despropósito?.

El por qué y cómo de los impactos del Dakar.

En un segmento nuestro anterior, escrito el día  27 de Enero del 2013, (buscar en este Blog por etiqueta {´Rally Dakar´)  hemos acopiado  información sobre el origen y la historia del Dakar y sus reales dimensiones actuales en  cuanto a los países involucrados,  número de participantes,tipos de  vehículos y costos por participante. También, hemos querido expresamente señalar  por qué  y cómo ha  impactado a los ecosistemas y a la prehistoria cultural de las regiones por donde cruza. Albergamos la secreta esperanza de haber hecho "abrir los ojos" a algunos  incautos que creían, a pie juntillas, que el Rally Dakar era un deporte "inocente", "inocuo" (que no hace daño)  y, además, altamente recomendable. 

Nos proponemos señalar a nuestros lectores dos aspectos que nos parecen fundamentales: 

a)   por qué nos oponemos tan tenazmente al sistema de surcar y rastrillar el desierto  "a campo traviesa",

b) qué elementos patrimoniales de nuestra geografía, historia,  cultura o medio ambiente biótico (flora, fauna; actual o pasada)  pueden ser, o ya han sido destruídos y pasados a llevar por este tráfico desenfrenado y "a campo traviesa", precisamente por cruzar un territorio desértico casi del todo desconocido, o conocido sólo muy parcialmente.


1. Por qué nos oponemos a un carrera loca,  practicada "a campo traviesa". 

En Chile la Ley de Medio Ambiente Nº  19.300 exige que con anterioridad a cualquier excavación, movimiento de tierra o  alteración importante del paisaje  con  el fin de construir poblaciones,  carreteras, puentes, embalses, edificios, o puertos,  o  se verifique  un "Estudio de Impacto Ambiental"  (EIA). El objeto de este estudio  previo es prever y calibrar con la mayor precisión posible, qué impactos puede tener  la posible modificación del paisaje ad portas, sobre  la flora, fauna, ecosistema, historia local o regional, o elementos  arqueológicos, antropológicos o paleontológicos presentes. Dependiendo de la cuantía y volumen de tales impactos, se  decide si se autoriza o  no dicha alteración o, en caso de autorizarse,  "se indemniza" (por así decirlo)   a la sociedad y al Estado chileno  por los daños previsibles o ciertos,  mediante lo que se ha llamado " medidas  paliativas" o  "medidas de  mitigación".

 Es decir, como se reconoce ab initio la posibilidad real  (y no imaginaria) de inferir un daño inminente al patrimonio nacional, se propone algunas alternativas correctivas, para de algún modo suavizar o "mitigar"  el efecto adverso o negativo de tipo histórico, cultural o biológico previsible. Este Estudio de Impacto Ambiental  (EIA) tiene que ser examinado y revisado por  la CONAMA, la que puede aprobar, solicitar  mayores estudios o antecedentes, o rechazar la solicitud.

2. ¿No hay precedentes?. Pues entonces , ¡habrá que crearlos!.

Lamentablemente, en la citada Ley Ambiental chilena  no se hace referencia  explícita a este tipo tan especial de  intervención espacial (provocado por un Rally) y, por tanto, no se  hace alusión directa a casos como el  presente, es decir a la presencia de un "trazado intencional y variable de nuevas huellas de vehículos", como un elemento desgraciadamente  muy efectivo de alteración  y destrucción de  sitios o  paisajes. Pero, sin embargo,  el espíritu de la Ley es evidente y taxativo: evitar la destrucción del patrimonio nacional o regional,  sea éste histórico, paleontológico, arqueológico, arquitectónico, biológico (ecosistémico), geográfico o  escénico. Por tanto, nos parece que  en el caso del Rally Dakar, debería  aplicarse, en principio, exactamente  el mismo criterio que rige para la construcción de nuevas carreteras o caminos: es decir, la exigencia de un completo y exhaustivo "estudio previo de impacto ambiental". Tal  exigencia previa,  que parece tan lógica y natural, tendría, sin embargo,  repercusiones inmediatas en  el sistema propio y característico del Rally Dakar, por las razones  que señalamos  en el punto que sigue.

3. Un trazado cambiante,  imposible de prever o de supervisar.

Si nunca se ha exigido este estudio previo, -a pesar de que parecía lógico exigirlo-  tampoco se ha realizado un estudio de sus efectos post factum, es decir,  después de hecho cada recorrido anual, para apreciar   qué ha ocurrido en el paisaje. ¿Por qué?.  La razón es simple. El trazado  del Rally  está sólo señalado por puntos marcados con GPS, de tanto en tanto, a lo largo de  la ruta. Pero cómo y de qué manera un piloto se traslada de un punto a otro, es algo dejado a su pleno arbitrio y decisión; en otros términos,  en muchísimos  sectores del trazado,  no existe una ruta fija  y el recorrido es decidido en ese instante por el propio piloto. Con este sistema de ir "a campo traviesa", guiado sólo por el "olfato" o "instinto" del piloto respectivo,  no sólo es imposible  hacer un estudio de impacto ambiental previo (para constatar qué elementos  bióticos o culturales pudieran ser alterados o destruidos),  sino también es casi imposible verificar una seria y concienzuda inspección post factum, por la enorme cantidad de huellas dejadas y por no saberse con certeza si dichas huellas son efecto del paso efectuado el año 2009, 2010, 2011, 2012 ó 2013. En el certamen Dakar, sólo en las proximidades de las ciudades el piloto debe ceñirse estrictamente, a las carreteras o accesos ya existentes, sin poder salirse de ese trazado. En el resto del recorrido ( esto es el 99% del mismo)  es el piloto quien decide la ruta  a seguir. Esta permisividad, desde el punto  de vista del más elemental cuidado ambiental,  nos parece simplemente inconcebible.

4. Esta  situación  resulta científicamente  inmanejable.

Esta incertidumbre  hace  este tipo de tránsito "a campo traviesa", totalmente  inmanejable e incontrolable.  Esto nos parece de la máxima gravedad desde el punto de vista de la previsión de los daños. Porque en realidad,  así ¡nada se puede prever!. Es del todo imposible. Cuando yo voy a construir un tranque o una carretera, un  puerto o una edificio, conozco exactamente y al dedillo la superficie que se va a alterar y modificar. Puedo y de hecho, hago, planos bien definidos mediante una cartografía perfectamente controlable  in situ. Aquí puedo prever y, también, verificar exactamente a posteriori  el área que fue alterada. En el caso que nos ocupa, tal cosa es imposible. En consecuencia, aunque duela decirlo,  el sistema imperante hoy en el Rally Dakar  de correr "a campo traviesa", creando sobre el terreno extensos rastrillos de infinitos surcos,  sin ruta previa exacta establecida  al centímetro, hace del todo imposible  prever sus daños. Y, por lo tanto, todo puede suceder y, de hecho sucede (también los accidentes!).  ¡Y conste que  ni siquiera nos hemos referido a los accidentes causados, que ya suman  casi dos muertes por certamen!.

 5. O se cambia la forma de realizar el Dakar, o se suprime definitivamente .

La consecuencia  lógica de estas premisas es que este tipo de Rally (tal como hoy se hace) debe ser absolutamente prohibido  en todos aquellos países que quieren estudiar, proteger y custodiar sus bienes patrimoniales tanto naturales, como culturales, evitando a toda costa su  total destrucción. Que haya tal vez otros países subdesarrollados donde a las autoridades tal cosa no les importe un comino, es  cosa que no nos concierne.  O, en su defecto, el Rally  debería  variar y modificar  substancialmente  su procedimiento  típico de surcar "a campo traviesa",  para seguir  trazados totalmente controlados, hasta el centímetro.  Que este proceder, le alejaría ciertamente de su intencionalidad  original y primigenia concebida en  el  lejano Sahara, de "navegar  en el desierto",  "es ya harina de otro costal"!..


Los elementos patrimoniales en juego. 


Se distingue dos tipos fundamentales de "patrimonio": 

a)  el natural, conformado por paisajes, ecosistemas, parques nacionales o reservas de la Naturaleza o de la Biósfera. En éstos, existe una flora y una fauna típica o única,  y una geografía particular. Incluye  tanto la  flora y fauna paleontológica (ya extinguida)  como la  flora y fauna actual (todavía presente en los ecosistemas).

b) el cultural, conformado por  utensilios, objetos, armas, instrumentos, edificios, ruinas, huellas, cementerios,  que han sido resultado de un trabajo y  ocupación humana  en un sitio particular durante un momento de la historia de la región. Puede ser de carácter arqueológico (desde las primeras trazas de presencia del hombre,  hacia los 15.000- 12.000 A.P., o histórico (colonial  o republicano; subactual o reciente).  Este último, el patrimonio histórico,  en América se considera a partir de la llegada de los colonizadores  Vikingos en América del Norte ((Groenlandia y Península del Labrador, entre los  siglos  X  al  XIV   D.C. ) en sus famosas embarcaciones llamadas "drakkar", o los conquistadores españoles o portugueses en El Caribe, América Central y del Sur, en sus carabelas y bergantines (siglos XV y  XVI D.C.). Con ellos comienza aquí en América el período de la escritura  y la existencia del documento escrito. Allí aparece por fin, la "historia" propiamente tal. Le antecede la "prehistoria" o sea, el período que es estudiado por  la ciencia llamada "arqueología".

¿Qué tipo de " patrimonio" existe  en el desierto de Atacama o en el semi-desierto del Norte Chico chileno?.


1. Patrimonio biótico actual ( flora y fauna). 

Aún en la zona que consideramos "desierto absoluto" (Desierto de Atacama), en la porción que ha sido descrita como "el desierto más árido de la tierra" (según el geógrafo Wolfgang Weischet, 1975)  existen numerosos  nichos o lugares relictos de vida. Enumeramos sólo algunos:

1.1. "Oasis de niebla"  (Fog Oasis o Nebeloasen). Conformados por numerosas especies de plantas fanerógamas y criptógamas que han logrado sobrevivir gracias a las nieblas costeras o camanchacas. Cerca de la costa, en el Norte chileno hay entre 7 y 9 oasis de este tipo, sólo en el tramo entre Arica y el río Loa. Otros tantos, entre  El Loa y el área Paposo-Taltal. Su riqueza botánica y faunística (a menudo relicta) es sorprendentemente rica y ha sido objeto de muchos estudios  en los últimos  20 años. Su superficie, además,  está cubierta por  centenares de especies de líquenes  (más de 300), constituyéndose su área, según los expertos,  en un dilatado y auténtico reservorio de oxígeno para la Humanidad futura. Su estudio en esta zona de Tarapacá recién ha sido iniciado, y se ha constatado  recientemente la presencia de varias especies nuevas  y totalmente desconocidas para la ciencia.

1.2. "Oasis de Tillandsias". Entre Arica y  el río Loa existen numerosos oasis de este tipo, conformados generalmente por una especie única botánica: la bromeliácea Tillandsia landbecki la que es acompañada por una fauna  muy  rica de Insectos, Arácnidos y Escorpiónidos y varios otros géneros de minúsculos animales inferiores. Su estudio recién se inicia en nuestro país. Miles de hectáreas  conforman estos oasis, muy poco conocidos por hallarse en sitios poco accesibles y lejos de las carreteras transitadas..Pero desgraciadamente  muy accesibles a los raidistas y a los rallies, incluyendo por desgracia el  Rally Dakar. Hace exactamente cinco años, en  el  año 2008, ya  exponíamos, casi en forma profética,  en este mismo Blog nuestras  fuertes aprehensiones sobre los posibles efectos del huracán "Dakar" sobre los tillandsiales  situados al sur de Iquique. Por desgracia, nuestros temores se han visto confirmados. (Ver segmento del Blog titulado: Las praderas de Tillandsia landbecki Phil.  Decíamos entonces  textualmente:

 "Hoy, cuando ya se ha establecido en nuestro desierto del Norte el famoso "Rally Dakar", con participación de centenares de vehículos todo terreno, existe el grave riesgo de que perforen, ataquen, y destruyan a su paso sin piedad estas formaciones singulares, sin que nadie se percate o trate de impedirlo. De hecho, una de sus rutas anunciadas pasa por este sector privilegiado de ecosistemas de formaciones de tillandsias. Ojalá no tengamos que ser tildados un día, en el futuro,  de "profeta de desgracias", por haber anunciado y/o prevenido acerca de este inminente peligro" .(estampado en este Blog  el  21-02-2008).

1.3.  Los "Estromatolitos" del Salar de Llamara. Bacterias en extremo primitivas que pueblan  pozos  y pequeñas lagunas someras  del Salar  de ese nombre y que son consideradas los primeros colonizadores de un territorio y que nos enseñan a los científicos y ecólogos cómo se inició el proceso de evolución de las formas vegetales en nuestro planeta. Muy pocos lugares de la tierra poseen estos depósitos primigenios, entre ellos nosotros.

1.4.  el llamado "Desierto florido" (flowering desert)  que ocurre en extensas planicies situadas  entre la II y la IV Región  de Chile, (entre Chañaral, Paposo, y Los Vilos-Pichidangue), en los meses de primavera y con ocasión de la presencia de lluvias ocasionales. Este fenómeno se caracteriza por la aparición de enormes campos de flores, a partir de los meses de agosto y septiembre, de muchas especies vegetales,  y de una notable fauna entomológica  asociada. Es un atractivo turístico  excepcional que atrae visitantes de todo el mundo.Los ecólogos aún hoy encuentran aquí no pocos enigmas en la aparición de especies  escasas,  a veces tras  15-20 años de ausencia y de sequía ininterrumpida.  Esta zona es un riquísimo laboratorio natural para ecólogos, botánicos y entomólogos.

2. Patrimonio natural biótico paleontológico.

2.1. Es el constituido por especies ya extinctas tanto vegetales como animales. En distintos lugares del desierto como el  Salar de Atacama,  Calama, Chiuchíu,  Pampa del Tamarugal, Quebrada de Chacarilla,  han aparecido restos de  la fauna fósil del Triásico, Jurásico y del Cuaternario (Plioceno y Pleistoceno). También se ha encontrado en Tarapacá huevos fósiles de Dinosaurios de varias especies. (Consúltense a este respecto las publicaciones del geólogo y paleontólogo chileno Dr. Guillermo Chong de la Universidad Católica del Norte, Antofagasta; ver sus descubrimientos en Internet).

2.2. Conocida es la fauna marina fósil (moluscos de numerosas especies)  que ha sido encontrada cerca de  Caldera o los cementerios de  cetáceos fósiles  en las vecindades de la misma localidad, con ocasión de labores de ensanchamiento de la carretera. Ha aparecido allí recientemente el más grande cementerio de cetáceos, más de ochenta ejemplares,. muchos de ellos completos  y también ejemplares de morsas, delfines, lobos marinos, otáridos   y peces. Su antigüedad se estima en al menos 8 millones de años, siendo en este instante el cementerio de especies marinas más grande de América.

2.3. Los trabajos paleontológicos del ecólogo chileno Claudio Latorre (busque sus trabajos en Internet)  en pleno desierto de Atacama  han dado a luz valiosos descubrimientos de antiguas madrigueras de ratones  y sus deyecciones, en antiguos depósitos situados a la orilla de formaciones  lacustres, hoy totalmente  secas,  cuyo contenido  en polen ha permitido reconstruir con gran fidelidad la rica flora existente en dichos  lugares, con fechas de 17.000 - 20.000 A.P.

3. Patrimonio cultural arqueológico.

3.1.   El patrimonio arqueológico es, tal vez  lo más rico, frecuente  y llamativo en este sector del desierto. Se distingue la presencia de  los siguientes elementos, bastante frecuentes:

3.2. Rutas ancestrales consistentes en senderos o huellas de bajada hacia la costa. Frecuentemente presentan restos culturales consistentes en lascas o instrumentos  rotos hechos en sílex, basalto u calcedonia.

3.3.  Huellas troperas o aún huellas de carretas correspondientes al período de explotación del salitre (1870-1935).

3.4. "Talleres líticos" desparramados en la pampa  del Tamarugal o zonas adyacentes dondequiera había concentraciones de  rocas, como producto de arrastres  fluviales de fines del Pleistoceno. Los hay de todos los tamaños, desde  pocos cm2 a  muchos m2 de superficie. Aquí se suele observar instrumentos rotos o completos como percutores, cuchillos raspadores y tajadores. Son evidencias de antiguo trabajo de  talla de artefactos líticos realizado en el nivel de la Pampa.

3.5.  Ruinas de tambos (tanpu)  o tambillos (chasquihuasi), o corrales, propios del Camino del Inca o Qhapaqñan,    en zonas de cruce de quebradas hacia  los 1200-1400 m de altitud s.n.m.

3.6. Figuras de geoglifos y petroglifos (figuras de animales, hombres o figuras geométricas de variada factura) trazadas en el suelo, en rocas  o en las laderas  visibles de los cerros. Estas representaciones del  arte rupestre regional son de extraordinario valor y son muy frecuentes en Tarapacá, Arica  y parte de Antofagasta. Su abundancia, variedad de estilos y buen grado de conservación, y su ubicación   generalmente junto a  las antiguas rutas de comunicación entre  las aldeas del interior y la costa, constituye, tal vez, la mayor riqueza arqueológica de esta extensa comarca. Estas formas de arte rupestre son muy frecuente,  igualmente, en todo el sur del Perú y no sólo en la bien conocida pampa de Nazca, donde  se hallan las figuras más interesantes y representativas de este arte figurativo de carácter ciertamente  cúltico y ceremonial.

3.7. Numerosas ruinas, a veces enormes,  de grandes o pequeños establecimientos industriales construidos  desde los años  1830 en adelante, con el objeto de explotar in situ los yacimientos de caliche (salitre) o las borateras (bórax) en los  siglos XIX y XX . (Regiones de Antofagasta y Tarapacá, al sur del rio Tana o Tiliviche).

3.8.  Ruinas de pequeñas paskanas  o posadas paras refugio de caminantes por el desierto. Se hallan  contiguas  a antiguas rutas o senderos. Suelen contener elementos culturales y restos  de especial interés para  arqueólogos y ecólogos.

3.9.  Numerosos Cementerios de Oficinas salitreras o borateras situados en las proximidades de sus establecimientos.

3.10. Ruinas de antiguos "Buitrones" , esto es de establecimientos donde se explotó, en épocas coloniales,   la plata  mediante el uso del azogue en varios sectores de la Pampa del Tamarugal  no lejos de La Tirana y Pozo Almonte (Tarapacá).

Todos estos elementos naturales o culturales, nos describen en detalle la "increible historia del desierto", es decir, nos relatan lo que aquí ocurrió desde el Jurásico o aún antes hasta  el período en que el Mastodonte  y los grandes Desdentados vivieron  en las márgenes de los antiguos lagos (hoy convertidos en Salares).


Resumen final.

(Le sugerimos que vuelva Ud. a observar detenidamente las fotos arriba expuestas, por favor, antes de leer nuestra síntesis final. Así, podrá Ud. comprender mejor nuestra perspectiva ecológica frente a este verdadero "huracán Dakar" y la razón de ser de  nuestra indignación).

Estas son sólo algunas muestras de los muchos  "tipos de  sitios patrimoniales" o "ecosistemas relictos" con los que un eventual trazado de un Rally (que por desgracia  cambia cada año) se va a encontrar casi con certeza al avanzar de norte a sur cruzando el territorio desértico del Norte chileno. Al no existir en el "Rally Dakar" un trazado totalmente controlado,  fijo, e invariable, como lo hemos señalado más arriba,  la posibilidad de destruir, alterar,  cruzar a mansalva o tropezar con  este tipo de manifestaciones patrimoniales, es enorme. Y de hecho, así ha sido y es la razón última de la justificada  indignación del  "Consejo de Monumentos Nacionales" de Chile, expresada en  su Declaración  del año 2010.  (Vea  su texto  en segmento anterior en este mismo Blog, de fecha 27/01/2013).






jueves, 21 de abril de 2011

Destrucción de paisajes geográficos: un crimen de lesa patria

La destrucción del paisaje geográfico: un crimen no confesado.


El video que sigue, ha sido elaborado por el Portal Minero (www.portalminero.cl) División de CODELCO Norte para mostrar el desarrollo de sus futuras ampliaciones mineras hasta el año 2024. Mientras la Compañía se ufana en el presente video de sus futuros trabajos, mostrándolos como el non plus ultra de la tecnología extractiva, nosotros, los eco-antropólogos inquietos nos preguntamos si se ha tomado en cuenta ciertas "externalidades", esto es los costos no contabilizados por la Empresa en relación a la contaminación consiguiente, la destrucción y la desaparición de paisajes, la proliferación del ruido y el incremento del polvo, flagelos que la ciudad de Calama ya casi no puede soportar por su magnitud y su omnipresencia. Los calameños hoy día lloran la pèrdida de la quietud, el silencio, la paz que otrora fuera lo normal en la zona. Se dirá que "es el precio ineludible del progreso". En las líneas que siguen, analizaremos en mayor profundidad este tema, la falacia de su argumentos, y la ignorancia referente a la valía de otros modos de vida, más congruentes con el goce y disfrute de la Naturaleza.


El tema actualmente debatido (y combatido) con respecto a la previsible instalación de dos nuevas centrales termoeléctricas al sur de Iquique, en el área costera de Patache, ha provocado, también en toda nuestra región nortina mucha conmoción, indignación y en muchos, frustración.

Conmoción, porque la tranquilidad idílica de estas playas y balnearios ha sido repentinamente sometida a discusión y cuestionamiento;

indignación, porque vemos a diario la propaganda inusitada, vehemente, casi exasperante de las empresas para "lavar el cerebro" de los iquiqueños, no sólo a través de la TV y la prensa local, sino aún a través de llamados telefónicos.

Frustración, porque existe la fundada sospecha de que este "paquete energético a carbón" ya ha sido aceptado y decidido por el gobierno y que sólo será cuestión de tiempo su puesta en práctica. Salvo que ocurra un "milagro tipo Barrancones", y/o la ciudadanía iquiqueña - siempre díscola y refractaria frente a las pretensiones de la lejana Capital- se oponga con amplio margen en un Plebiscito limpio y concluyente, como acaba de aprobarse por el municipio iquiqueño.

Una competencia desleal.

Mientras las Empresas Termoeléctricas dominan con sus desplegados y tapizan los medios de prensa, con el brillo de una espléndida oferta de "energía para el desarrollo" a los opositores, o sea, a la inmensa masa ciudadana consciente del mal inminente, sólo le quedan escasos espacios disponibles para expresar su disconformidad, su molestia o su indignación. Aún las manifestaciones callejeras donde líderes regionales lucen airosa y valientemente sus lienzos anti-termoeléctricas, son miradas con recelo y/o con profunda sospecha por las autoridades y carabineros. Por fortuna, aún no han podido éstos intervenir la Web en Internet y sus fuentes de información libre, como en China. Aún nos queda este valioso recurso, esta amplia ventana de libertad auténtica, a la que no vamos a renunciar fácilmente.

¿Son costos ineludibles del "desarrollo"?.

Se nos ha tratado de convencer por todos los medios de que el desarrollo tiene sus "costos inescapables", "imposibles de evitar" . Que los "malos olores", que el "material particulado", que las "cenizas", que la "mortandad" de algunas especies marinas o terrestres es algo propio e inherente al desarrollo. O mejor dicho, se nos ha tratado de convencer de que hay que pagar un costo "por el advenimiento del divino desarrollo". ¿"Qué prefiere Ud. - se nos predica - un gran televisor de plasma o el mejor Notebook del mercado, mediante una pequeña alza en la temperatura media del planeta o en el nivel de los océanos, o la carencia de por vida de estos implementos?. ¿No es mejor tener cinco televisores en casa, uno por cada miembro de la familia, que tener poca y escasa energía eléctrica, o lo que es peor, recortes periódicos de energía?. Con estos argumentos aptos para niños, se nos quiere engatuzar hoy. Estas son las herramientas engañosas, pseudo-científicas, pseudo-sociales, que utilizan para cazar incautos.


El "talón de Aquiles" de nuestra civilización actual: la búsqueda desenfrenada del confort.

A este nuestro débil "talón de Aquiles", tan propio de nuestra Civilización Occidental decadente,- la apetencia desenfrenada por el consumismo y el confort- dirigen su dardos los publicistas y pregoneros (¿o más bien los agoreros?) de esta energía rápida y abundante: la producida por el petcoke o carbón bituminoso, de bajísimo costo y enorme oferta actual. Hasta se nos insinúa cínicamente, por parte de sus pregoneros, que la energía podría llegar a bajar de costo.... O también, que, a cambio de su aceptación gozosa, las nuevas empresas Termoeléctricas están dispuestas a hacer "obras sociales" en las caletas vecinas a la Planta como nos lo insinuara sin quererlo, hace poco, en conversación no grabada, un gerente.

La "compra del silencio".

Con este hábil subterfugio que huele muy feamente a "soborno", se quiere "comprar "el silencio de las comunidades vecinas, las caletas de pescadores artesanales de Cáñamo, Caramucho, Chanavayita; o Los Verdes, Río Seco o Chanavaya. Ya están en esa sucia campaña de "ganar adeptos y simpatizantes" entre las comunidades costeras, produciendo -dicho sea de paso- numerosas odiosidades y divisiones internas entre facciones de la propia comunidad. Sobre esta nueva estrategia comunicacional, nada muy decorosa desde el punto de vista social-comunitario nos pronunciaremos, Dios mediante, algún día.

La famosa Ley Tomkins, que nos ha sido legada del regimen anterior promete, por otra parte, beneficiar a los Municipios interesados en instalar en su contorno este tipo de energía, con importantes ingresos que serían entregados por las Empresas termoeléctricas, en calidad de "subsidio", constituye otro astuto y vergonzoso ardid para socavar la voluntad ciudadana claramente expresada en las urnas. Es una forma sutil de "soborno"; ni más ni menos. Por que , ¿qué otra cosa pueden anhelar más los Municipios que disponer de pingües ingresos frescos, de gran magnitud, para sus proyectos?.

El tema candente: la falta total de respeto a la "tierra".

El mundo indígena en nuestro Norte Grande de raíz quecha-aymara-pukina-kunsa, reconoce un particular amor y afección a su pachamama o madre tierra. Es parte integral de su cosmovisión. La tierra, al igual que la fauna, flora y seres humanos, es algo vivo; y palpitante por eso es mama (madre). Para la cosmovisión aymara, Sallqa (la tierra poblada de seres vivos no humanos), Haq´e, (la comunidad humana) y Wak´a (las deidades) se encuentran indisolublemente unidos en una interacción e ntercomunicación constante. El hombre es parte integrante de ese todo. El daño de cualquiera de estas entidades repercute en las otras en forma instantánea. Para el indígena creyente (aymara, quechua, colla o lickan antai) , eso trae como consecuencia inmediata el enorme cuidado y respeto por su tierra, sus vertientes, sus puquios;, sus lugares fuertes; por su flora, por su ganado y por su fauna natural. Esta es la "reciprocidad andina" con el entorno natural. "Do ut des" (yo doy para que me des en retorno). Hacemos ritos especiales a pachamama o madre tierra para que nos devuelva favores en lluvia, en multiplico de pasto, de ganado, de leña o medicina para el hogar.

El "pago" a la tierra (pachamama).

Por esta razón, cualquier actividad humana que signifique modificación, alteración o cambio del estado natural de la tierra, incluso el roturar la tierra o construir una vivienda, exige previamente pedir permiso, y demanda realizar en comunidad un "pago" a la Tierra o pachamama. Esto lo denominan "paguar", es decir realizar el rito correspondiente del "pedir permiso" mediante un sacrificio, tal como lo exige la "costumbre" desde tiempos inmemoriales . Este aspecto ha sido particularmente analizado en esta zona de Tarapacá por el sacerdote católico y sociólogo Juan Van Kessel. ( "La Tecnología simbólica en la producción agropecuaria andina", en Manos sabias para criar la vida: Tecnología Andina, Simposio del 49º Congreso Internacional de Amerixanitas,, Quito, 1957: 35-57).
La Tierra no da así nomás".
"La Tierra no da así nomás: los ritos agrícolas en la religión de los aymara cristianos", reza el título de un notable libro escrito por Hans van den Berg y publicado por CEDLA, (Latin American Studies, 51, Amsterdam, 1989). Como la Tierra para el indígena americano es un ser realmente vivo, que reacciona, se commueve y/o se resiente, es preciso agradecerle, o apaciguarla, según el caso, lo que se logra mediante un "pago", esto es, la práctica fiel de un rito particular, el que está sabiamente consagrado por la "costumbre".

Extractivismo minero y sensibilidad ecológica indígena.

Por este motivo, es parte esencial de su creencia más íntima que la tierra, su pachamama, no puede ser tratada en forma irreverente, soberbia o despreocupada. No puede ser destruida, maltratada, desfigurada, arrasada. Mucho menos puede ser manchada, contaminada para siempre. Siendo esto así, para el mundo indígena el cotejo de este su modo de sentir y de vivir a diario con la tierra viva, con el actual tratamiento brutal a la misma que da el actual extractivismo minero, practicado a rajo abierto, propio de la gran minería que observamos en Chile, es algo no sólo chocante, hiriente y doloroso, sino más aún, realmente repulsivo e indignante.

El cuidado de la Tierra en el Cristianismo.

Esta manifestación explícita de "respeto a la tierra", tan propio de la cosmovisión andina, (y propia, en general, de todas las tribus americanas) si la consideramos en profundidad, encuentra un interesante correlato en el mundo cristiano donde la tierra es mirada como el lugar propio de la actividad (trabajo) y santificación (reconocimiento del Creador) de todo ser humano. En el Libro del Génesis, el Dios creador no sólo ordena a Adán, el hombre recién creado, a "domeñar" (o dominar) la tierra (Gen 1, 28), sino, simultáneamente también a "cuidarla" (Gen. 2,15). Ver Mifsud, 1987: El Respeto por la vida humana Bioética, Ediciones Paulinas, CIDE, Santiago 1987 y su comentario en pp. 295- 305; véase también en este nuestro propio Blog el capítulo escrito el 11 de Enero 2009, dedicado al tema: "El Cristianismo, ¿es el responsable directo de la crisis ecológica?. Respuesta a la acusación de Lynn White y otros autores". Pero si este concepto de "respeto a la tierra" existe en el seno del Cristianismo, se debe reconocer que es mucho más fuerte e intenso en el mundo indígena americano y también chileno. Lo hemos percibido muy nítidamente en nuestros recorridos recientes por el Salar del Huasco y la quebrada de Alca, acompañando a aymaras que allí han vivido o continúan viviendo, al compás cansino de sus llamas y corderos.

El "costo geográfico-territorial" nunca evaluado en el actuar tanto de Mineras como de Termoeléctricas.

A este tema ya nos hemos referido de paso el día 9 de julio del 2009. en un capítulo anterior de nuestro Blog denominado: ¿Qué daños provocan las termoeléctricas a carbón?. ¿Son éstos tan graves?".

Pero volvamos ahora nuevamente, con renovados argumentos, al tema casi inadvertido por los economistas e ingenieros, del "respeto a la tierra". Al realizar un examen fino de las consecuencias inmediatas de la instalación de Termoeléctricas, hemos observado con sorpresa que algunas de sus graves consecuencias (efectos colaterales inescapables) no suelen ser advertidas ni muchos menos examinadas en profundidad por la comunidad; Tampoco por los investigadores (sociólogos, antropólogos, biólogos, climatólogos, ecólogos, físicos, pedólogos). Mucho menos por los ingenieros y contratistas quienes suelen no tener "ojos" ni "oídos" para estas realidades, tan sutiles. Tampoco, a lo que nos parece, por muchos de los arquitectos. Los únicos que parecerían presentirlo, son los arquitectos paisajistas, es decir, aquellos que han aprendido a valorar el paisaje terrestre como un bien patrimonial que debemos transmitir a las generaciones futuras. Es decir, este "costo geográfico-territorial", aunque real y dramático, ha pasado hasta ahora prácticamente inadvertido, sobre todo a los economistas, sociólogos o biólogos. Los que sí lo sienten y aquilatan bien, son los geógrafos humanos.

¿Qué entendemos nosotros por "costo territorial" o costo geográfico"?.

Nos referimos aquí al costo que involucra el daño inferido para siempre a un determinado territorio, parte de la herencia nacional. . Este "costo" real, no lo hemos visto jamás contemplado entre las "externalidades" calculadas o previstas por el economista o el calculista. ¿En qué consiste éste?. En que trae consigo -como efecto inmediato- la destrucción definitiva e irreparable (ad aeternum) de un determinado segmento o porción de la geografía patria,  causado directamente por los procedimientos aplicados por Empresas insertas en un determinado espacio geográfico. Extrañamente, nadie parece haberse percatado de este "efecto" que nos parece crucial al momento de evaluar los costos reales de una operación o las consecuencias de procedimientos usados hoy comúnmente tanto en la gran Minería como en las instalaciones y faenas propias de las Termoeléctricas. En muchas de otras factorías o Empresas se puede hallar un efecto semejante, pero jamás en este volumen y superficie


¿Qué son las "externalidades"? ¿Qué representan en un determinado Proyecto?.

El lenguaje de los economistas e ingenieros comerciales habla de las "externalidades" a un determinado Proyecto. Son efectos previsibles de determinados proyectos, que significan costos adicionales a la puesta en marcha de la obra misma. Distinguen ellos varios tipos de "externalidades", la mayor parte referidas a efectos negativos, muy difíciles o imposibles de contabilizar o apreciar en términos de dinero. ¿Cuánto vale la belleza perdida en un paisaje boscoso, intervenido súbitamente por la extracción de carbón a tajo abierto? (Isla Riesco)?. ¿Cuánto valen la enfermedades y muertes producidas entre miembros de una comunidad humana por efectos del Plomo, Vanadio, Cesio, Mercurio, Rubidio o Selenio, metales pesados emanados de determinadas faenas mineras (o energéticas (Ciudad de Arica, Antofagasta)?. ¿Cuánto vale la pérdida de un lugar turístico (Bahía de Quinteros)?.

¿Cuánto valen en términos ecónomicos?.

¿Cuánto valdría la desaparición o muerte de un ecosistema endémico de altísima variabilidad biótica específica (como, v. gr. el Lago Chungará)?. ¿Cuánto vale la pérdida de un lugar de belleza prístina, intocada por el hombre (Patagonia sur chilena)?. ¿Cuánto vale la desaparición definitiva de una o de varias especies animales?. ¿Cuánto, la pérdida definitiva de la paz y tranquilidad de una comunidad por la instalación de un aeropuerto próximo?. ¿Cuánto, la destrucción de un ecosistema costero de 50 km. por el derrame de petróleo de un barco?. ¿En cuánto se podría evaluar las pérdidas totales por el desastre producido por la plataforma petrolera del Golfo de México, ocurrido exactamente hace un año?.

No existe medida de cálculo.

¿Alguien podría o se atrevería a calcularlo?. ¿Cuánto podría valer la destrucción definitiva de un pradera de líquenes de 600, ó 1.000, ó 10.000 hás. de superficie?. ¿Cuánto, la pérdida de una incomparable vista al mar de centenares de casas habitadas, producida por la instalación de una seguidilla de edificios de altas torres que interceptan hoy la vista del océano (Iquique)? ¿En cuánto podemos evaluar la pérdida de valor o depreciación de los terrenos adyacentes a un nuevo y gigantesco vertedero de desechos de una ciudad (Santiago)? . ¿Cuánto vale (o costaría reponer) el aire puro de la ciudad de Santiago, tras la incesante e imparable contaminación atmosférica constatable en la actualidad?. ¿Alguien pretende saberlo, realmente?.

No hay respuesta convincente de los economistas.
Todas estas preguntas quedan sin una respuesta clara, coherente y mucho menos convincente. En realidad, la verdadera respuesta es "no se sabe". Nadie lo sabe con exactitud. Por la muy simple razón de que nadie sabe exactamente lo que vale de por sí cada uno de esos "valores humanos" (salud, felicidad, identidad, paz, sosiego, gozo) o "valores bióticos" (ecosistema marino, ecosistema lacustre, ecosistema terrestre, atmósfera inmaculada, etc.), "valores sociales" (sana convivencia, familiaridad, ausencia de conflictos y peligros), o "valores ambientales" (aire puro, aguas puras, tierra no contaminada, energía limpia).

Estas "externalidades" pueden ser el seguro más perfecto para la auténtica sustentabilidad del futuro.

Y, sin embargo, estas "externalidades" del economista (palabra que al lego suena fuerte a cosa secundaria o de segundo orden) son, pueden ser y seguramente serán de un inmenso valor en sí para el futuro sustentable de la humanidad. Este "valor" a lo mejor recién lo vamos a vislumbrar y aquilatar dentro de 200 años ó 500, ó 1.000 años. Un ejemplo: ¿quién daba importancia hace algunos decenios a esos extraños seres que pueblan los "estromatolitos", o las "soilscrusts" o "costras de suelo", elementos vivos (bacterias etc.) que tanto se valora hoy en ciertos suelos del desierto?. ¿Quién daba alguna importancia a los hongos, antes del descubrimiento de la Penicilina por el químico inglés Alexander Fleming en el año 1929?. Podríamos aportar decenas de ejemplos semejantes acerca del valor inherente a elementos (no pocas veces intangibles) que la ciencia o la casualidad ha dado a conocer para el futuro sustento, disfrute, sanidad mental y psicológica, medicina o panacea de la humanidad del futuro.

Concretemos más.

Tratemos de definir y conceptualizar con más precisión estas llamadas, a nuestro juicio, erróneamente, "externalidades" a un determinado Proyecto, que, si se consideraran todas en su justo peso (como debería ser en principio, por cuanto son efectos "reales") podrían elevar un Proyecto a costos infinitamente superiores a los previstos para la obra misma. Cuando nos referimos a posibles efectos negativos o nocivos, es decir a "costos por daño inherente " de una determinada Termoeléctrica, casi siempre los economistas suelen apuntar a los "costos ecológicos" (daños previsibles al ecosistema sea terrestre, sea marino), los "costos ambientales" (contribución al efecto invernadero, calentamiento global, daño al aire que respiran los seres vivos), los "costos a la salud" (efectos de la absorción, por cualquier vìa, de elementos tóxicos en el cuerpo humano), los "costos sociales", (efectos producidos en la estructura o relaciones de la comunidad humana, como el desplazamiento, pérdida de trabajo, pauperización o migración humana), y más raramente, a los "costos psicológicos" (desadaptación, perturbaciones cerebrales, conducta errática, etc.).

El "costo geográfico" o "costo territorial" y su alcance. ¿Quién lo toma en cuenta?

Este costo, en cierto sentido, es el mayor de todos y es, justamente el que nunca hasta ahora se ha considerado en plenitud. Porque éste involucra la "pérdida o desaparición de territorio". La destrucción definitiva de segmentos de esta nuestra tierra patria. Cuando hablamos de pérdida de territorio, queremos señalar que dicho segmento patrio ha quedado inutilizado para siempre. Pérdida para siempre porque ese paisaje o esas franjas de tierra son, en la práctica, irrecuperables.

La voz de la ética y de la moral social.

Nos preguntamos si en estricta ética social, existe algún derecho a destruir la propia morada del hombre ad aeternum, esto es, para siempre. Si yo soy propietario de un terreno, ¿tengo yo por el sólo hecho de ser propietario, todas las atribuciones para destruirlo y dejarlo infértil, contaminado o envenenado para siempre?. ¿Puedo hacerlo, éticamente hablando?. Por ejemplo, ¿puedo sin ser castigado o amonestado por la autoridad, derramar incesante e impúdicamente allí toneladas de ácido sulfúrico o nítrico hasta dejarlo yermo, estéril o contaminado para siempre?. Nos preguntamos: ¿el derecho de propiedad llega a este extremo absurdo?. Obviamente, no. No lo creemos, ciertamente. ¿Dónde queda, entonces, la tan mentada "moral social empresarial" si no contempla igualmente este costo para la Nación entera?.

Pues, bien, eso eso, casi exactamente, lo que estamos presenciando hoy en extensos y dilatados terrenos del Estado de Chile, facilitados a Empresas transnacionales o, peor aún, nacionales (como ENDESA) y colmados por "cenizas" tóxicas de Termoeléctricas o en enormes vertederos de residuos semilíquidos o aguas tóxicas, de poderosas Mineras, sobre todo del cobre.

Sobre este espinudo tema nos explayaremos próximamente, con acopio de fotografias acusadoras de lo que está ocurriendo hoy en nuestro territorio patrio, a la vista y paciencia de todos.

Redactado en la Pascua de Resurreción del año 2011 (24 de Abril) como meditación personal. Trabajo aún inconcluso, revisado el 05/05/2011. Faltan fotos acusadoras que incluiremos pronto).

jueves, 7 de abril de 2011

Falacias ocultas detrás de una nueva Termoeléctrica: cómo desenmascararlas.

Fig. 1. El título del reportaje reza: "aseguran que Central Pacífico será la más moderna y eficiente". El Gerente de la Termoeléctrica trata de convencer sobre la modernidad del sistema.

Fig. 2. El resto del reportaje al gerente general de la Nueva Central Termoeléctrica , que pretende instalarse al sur de Iquique, frente al protegido "oasis de Niebla de Alto Patache".

Un lobby gerencial a toda máquina.

En las últimas semanas hemos asistido aquí en Iquique a un despliegue y derroche increíble de declaraciones, dichos, debates y artículos de prensa en relación a la inminente instalación de dos nuevas Centrales Termoeléctricas en nuestro entorno inmediato, es decir, muy cerca de la ciudad de Iquique, a unos 63 km al sur de la misma. Se trata de la "Central Pacífico" que pretende producir 350 megawatts de potencia eléctrica y de "Central Patache" que contribuirá con otros 110 megawatts de potencia.

Centrales operadas a carbón: siempre lo mismo.

Ambas centrales serán operadas con carbón bituminoso. La edición de la "Estrella de Iquique", del día 27 de Marzo de este año 2011, trae un reportaje completo en que se entrevista a la nueva Directora del Servicio de Evaluación Ambiental (ex CONAMA), Srta. Ximena Cancino, al Gerente de la futura "Central Pacífico", Señor Miguel Ortiz, y a un biólogo de la Universidad Arturo Prat, profesor Cristian Carrasco. También se aporta breves declaraciones del abogado Lorenzo Soto, que se ha distinguido por defender comunidades amagadas por otras poderosas Termoléctricas en Chile.

El peso específico del reportaje: las declaraciones vertidas por el Gerente.

Si sopesamos el contenido, importancia dada y peso específico de las declaraciones allí emitidas, tal cual nos las ofrece el matutino "La Estrella", se hace demasiado evidente el sesgo de la publicación, que de este modo induce obviamente al lector a preferir una opinión sobre la otra. Ciertamente no hay ecuanimidad alguna. Es el peso de la autoridad (en este caso del SEA) o de la Gerencia del Central Pacífico, versus débiles, imprecisas y claramente matizadas o desdibujadas) declaraciones de biólogos o abogados, con textos incompletos o sacadas de su contexto. ¿Sutileza del periodista o del director del periódico?.

Bisturí en mano: exégesis de un texto.

En los párrafos que siguen, iremos analizando con bisturí las declaraciones de algunos personeros, muy en particular las del ingeniero a cargo de la futura "Central Pacífico", señor Miguel Ortiz . Significativamente, se ha dado a éste, de lejos, la mayor importancia y peso en el "Reportaje del Domingo", del Diario La Estrella" de Iquique (27 de Marzo, páginas R17 a R23) concediéndole dos páginas completas del Reportaje de sólo 6 páginas. Un tercio fue amplia tribuna para la Central Pacífico y su portavoz. . ¡Qué raro!. ¿Por qué será?. En cambio, las declaración de los biólogos Cristian Carrasco o Arturo Neira aparecen desleídas, oscurecidas y han sido claramente minimizadas por el léxico del periodista. Ni siquiera se aporta allí sus declaraciones textuales. El "manejo" o manipulación periodística -mal disimulada- es aquí demasiado evidente para un lector sagaz.

Análisis descarnado de las declaraciones del responsable de la Termoeléctrica.

Creemos indispensable, por tanto, proceder a realizar la tarea de hacer "exégesis de los textos", al menos al tenor del diario en cuestión, para desenmascarar y dejar en evidencia las verdaderas intenciones ocultas tras declaraciones de tono tan conciliador, tan propio de una actitud "amigable con el medioambiente", como dicen hoy eufemísticamente los defensores de las emisiones tóxicas de las fundiciones o centrales termoeléctricas. Podremos comprobar, tras la exégesis practicada por nosotros, que estamos a años luz de un verdadero y auténtico desarrollo y de un verdadero y auténtico aprecio y cuidado por la naturaleza y el ecosistema. Lo demostraremos aquí.

¿Prejuicio ciudadano o juicio bien formado?.

1. El Señor Ortiz, en este reportaje, habla una y otra vez del "prejuicio" ciudadano, aludiendo a la posición mayoritaria de la comunidad iquiqueña, contra la proliferación de este tipo de centrales termoeléctricas. Y señala que ese "prejuicio" se basa en los "esteoerotipos" de viejas centrales de más de 30 años de antigüedad. Nos preguntamos, sorprendidos, si esto es "prejuicio" como el lo señala, o más bien un "juicio bien fundado" en la experiencia catastrófica de todas las Centrales, sobre todo las de ENDESA, que vienen operando en nuestro país desde hace mucho tiempo.

Analicemos sus palabras:

Más de 40 años de experiencia en gestión de Termoeléctricas.

a) Se indica allí que este ingeniero hace más de 40 años que ha laborado en Centrales Termoeléctricas a carbón. De donde deduciremos, sin discusión, que el supo y conoció perfectamente de la contaminación que el mismo ha contribuido, como Gerente de Planta, a producir y difundir en los cielos del Brasil y otros países, donde dice haber trabajado por años. Nos gustaría muchísimo recoger las opiniones de los lugareños, allí donde dichas Centrales fueron instaladas, para conocer su verdadera opinión sobre la "limpieza" de tales Centrales y sus "impecables" emisiones a la atmósfera. Es más que probable que nos encontremos con más de alguna desagradable sorpresa.

b) Señala Ortiz que su Proyecto "no tiene un mínimo impacto en el ecosistema". Leo aquí que quiso decir, suponemos, que no tiene "el más mínimo impacto en el ecosistema", es decir, su impacto sería igual a cero. Si tal fuera el caso, sería algo maravilloso. Pero veremos por desgracia que no es el caso, ni mucho menos. Sus propios dichos lo contradicen cuando da los % de contaminación esperables de su Central.

¿"Altas exigencias" o serios Informes de un daño ambiental previsible?.

c) Señala Ortiz que las objeciones sólo se deben "a las altas exigencias que hoy impone la Ley a las nuevas centrales" que quieren instalarse. La verdad completa es muy diferente. Muchos organismos, entre ellos el "Centro del Desierto de Atacama" de la Universidad Católica de Chile, en un voluminoso Informe, plantearon a la CONAMA numerosas observaciones al Proyecto precisamente por los daños claramente previsibles al ecosistema, tanto terrestre como marino.

¿Interesa realmente a la Empresa evitar toda contaminacion?.

d) Habla el reportaje de un "extremo cuidado del sector inversionista" por evitar la contaminación. Si dicho "extremo cuidado" lo llevara realmente al extremo, esto es a garantizarnos una contaminación cero en todos los pasos de su futura Planta termoeléctrica (humos de chimenea, cenizas, transporte, descarga, y depositación), seríamos nosotros los seres más felices del mundo y bendeciríamos la llegada de este "ángel guardián celestial" del futuro desarrollo. Pero tampoco es así, lamentablemente, como el mismo lo dice al ofrecer, en el reportaje, cifras de detalle de los porcentajes de emisión que sus sistemas no pueden, no logran, o no quieren abatir hasta cero.

Desconocimiento de los vecinos ecosistemas terrestres protegidos.

e) Señala el ingeniero en cuestión, en referencia a la existencia de vegetación y fauna, que el visitó ya siete veces la zona donde será instalada la Central y no ha encontrado "ni una flor, ni siquiera un yuyo...y si hay una concepción de defensa, veamos la fauna que existe...; hemos estado en [su] búsqueda y no la encontramos.". ¡Qué ingenuidad más grande!. Por cierto que en esa zona de la terraza litoral árida, entre los 0 m. y 40 m. de elevación, salvo ejemplares del lagarto costero Microlophus quadrivittatus (Tschudi, 1845) que corre entre los roqueríos, y pequeños dípteros que pululan entre los huiros, no hay prácticamente otra flora ni fauna terrestre.(No hablemos todavía de la fauna y flora marinas).

Pero olvida nuestro buen ingeniero, amante de la naturaleza, que el entorno de influencia real y efectiva de sus humos y cenizas, todos elementos en extremo volátiles, (tanto que se habla de "material particulado") es muchísimo mayor que la superficie de sus instalaciones en torno a sus cierres de malla. ¿Sabía el señor ingeniero que los humos que producirá y el polvo de cenizas que se levantará, volarán rumbo Norte, por muchas decenas y cientos de kilómetros, infectándolo todo a su paso, e incrementando el daño ya constatado hecho por Centrales precedentes (Mejillones, Tocopilla, Patache)?. ¿Lo sabía?. Y si lo sabía,- como debió saberlo- , ¿por qué no se refiere a ello?. Este hecho, evidente e incontrovertible, se calla.

Un ecosistema prístino, mantenido por la camanchaca costera.

f) El daño al ecosistema lo constataremos claramente arriba, en las cimas de los cerros de la Cordillera de la Costa, entre los 400 y 850 m de altitud, allí donde hoy sobrevive con dificultad un notable "oasis de niebla", protegido por el Estado Chileno por Decreto especial, como "Lugar de Estudio y protección de la Biodiversidad". Allí prosperan, además de 42 especies vegetales y más de sesenta especies de Insectos, Arácnidos y otros seres muy diminutos, -escúchese bien-, más de 300 especies de líquenes, organismos que forman extensas praderas que tiñen de pardo y de gris verdoso las suaves laderas del oasis entre los 750 y los 860 m de altitud. Es hacia arriba, hacia los cerros costeros, donde hay que dirigir los ojos para ver vida palpitando en el desierto más árido del mundo. Por otra parte, dicho sea de paso, el yuyo (Brassica campestris), el "yuyo" que el ingeniero Ortiz buscaba tan afanosamente en Patache, una planta crucífera típica de la zona central de Chile, no existe en todo el Norte Grande de Chile; porque es planta propia del centro y sur del país!.

Líquenes. Inmensa masa productora de oxígeno.

g) Esta ingente masa biótica compuesta por numerosas variedades de líquenes, y que produce grandes cantidades de Oxígeno en su fotosíntesis diaria, es de una riqueza de incalculable valor para la Región. Así nos lo aseguran los científicos extranjeros visitantes. No entendemos cómo el Sr. Ortiz, que dice haber visitado la zona, no se ha percatado siquiera de la existencia, a escasísima distancia de su futura Termoeléctrica (a menos de 4-5 km en línea recta, hacia al ESE), de uno de los más interesantes ecosistemas de desierto, el "Oasis de Niebla" de Alto Patache, una joya en bruto para los botánicos, zoólogos, liquenólogos, pedólogos, geógrafos y climatólogos que lo han visitado, por su notable endemismo y reconocida riqueza en especies vegetales y animales. Este Oasis de Niebla es, precisamente, como "sitio prioritario para el estudio de la biodiversidad", el que será, junto al ecosistema marino costero, el más directamente amagado por la Central de marras. Por eso nuestra decidida oposición a este Proyecto desde sus inicios.

h) Se señala en el Reportaje una frase emitida por el ingeniero Ortiz, la que indica que "los niveles de emisión en Chile (debido a las Termoeléctricas en gran parte) son menores a los de otras naciones". Craso error. Chile, según documentos irrefutables que exhibe Chile Sustentable y la Fundación Terram, es el segundo país más contaminante del mundo (en proporción, por cierto, a su población) después de China, la gran devastadora a nivel mundial y, muy lejos, el más contaminante y contaminado país de América Latina. (Ver: www.chilesustentable.net y www.terram.cl).

i) Respecto a los residuos que emitirá la Termoeléctrica, el ingeniero Ortiz es enfático: "el proceso no impactará en absoluto el entorno del sector costero". Abisma tal afirmación, con resabios de axioma al parecer indiscutible para él. Pero tal cosa (si tal barbaridad dijo el Señor Ortiz) es no sólo ciertamente errónea, sino evidentemente mal intencionada. Todos los residuos que emitirán (sea por la chimenea, sea por el transporte y la deposición de cenizas) contaminan, pues conocemos perfectamente su alto contenido en metales pesados (As, Mn, Mb, Hg, Se, Cd, Va, Ce, Ba), y en iones tóxicos de compuestos de Nitrógeno (NO3, NO4) y Azufre (SO3), en cantidades enormes, Que se nos venga ahora a decir que no hay impacto alguno, es " pretender tapar el sol con un pañuelo"; es "hacernos comulgar con ruedas de carreta". No estamos dispuestos a ello.

¿ Un inocuo "cenizal" o en realidad, un emporio asqueroso de substancias tóxicas?.

j) Respecto al llamado eufemísticamente por don Miguel como un "cenizal", nótese que es no otra cosa sino un depósito de materiales tóxicos, producto acumulado y concentrado de la quema del carbón bituminoso. Se asevera allí : "cada cinco años se genera un nuevo sector y el anterior recupera su fisonomía como paisaje". Suponemos que se ha querido decir que sólo cada cinco años se tapará totalmente una de las zonas destinadas a depositar dichas "cenizas", simulando un paisaje costero intocado. O sea, que algún día, cada cinco años, van a "enterrar" o soterrar dichos residuos tóxicos, para "disimular" su presencia y toxicidad. ¿Igual que en Tocopilla?. La frase, además, deja entrever otro desastre ad portas: cada cinco años , una nueva porción de nuestro Norte Grande será cubierta de material altamente tóxico, perdiéndose así decenas de hectáreas de territorio patrio que bien podrían aprovecharse en la terraza litoral con fines más útiles y decorosos. ¿A alguien le importa esta pérdida de suelo nacional?. ¿Existe alguna conciencia al respecto?.

¿Qué puede ocurrir, realmente?.

Pero, ¿qué ocurrirá entretanto?. Cientos de preguntas nos asaltan a este propósito:

¿Cómo son tratadas, a diario, las "cenizas" que cargan y descargan desde la planta y que llegan a destino en camiones?; ¿Cómo las desembarcan?; ¿Cómo las transportan?; ¿Hay o no posibilidad cierta de que estas "cenizas", reducidas a un polvo muy fino, vuelen lejos, muy lejos ?. ¿Acaso las están regando de continuo, durante todo el día y toda la noche? . ¿Qué ocurrirá cuando sople el intenso viento sur que se desata a diario en dicha zona, y ¿cómo evitarán su efecto desastroso sobre el cenizal acumulado en cerros, cada vez más grandes?. ¿Acaso no arrastrará éste, infinitas moléculas de estas tóxicas "cenizas" quien sabe hasta dónde?. ¿Alguien puede decir, con absoluta certeza, hasta a dónde realmente ya llegan hoy causando contaminación y daño ambiental?. No hay estudios definitivos al respecto. No hay mediciones serias realizadas por instituciones sobre las que no recaiga sospecha de complicidad. Pero el hecho imbatible, innegable, es que "vuelan" por decenas y decenas de kilómetros rumbo a Iquique y a Arica. Y seguramente hasta el Perú. ¿A quién le importa?. Y, por fin, cuando estas Centrales cesen algún día sus actividades en un futuro ojalá cercano, cuando esperamos surjan fuentes totalmente limpias de energía, ¿quién -nos preguntamos- correrá con los gastos de limpiar y/o eliminar esos cerros de resumideros de mugre tóxica?. ¿Dónde los arrojarán?. ¿ Al océano, nuevamente?. ¿Por cuenta de quién?. ¿Del Estado de Chile?. ¿Por qué?.

¿"Cenizas" o tóxicos?. ¿En qué quedamos?.

g) De paso, me parece francamente inapropiado y más bien ridículo hablar aquí de "cenizas". Es un infortunado y desenfadado eufemismo. Nada tiene esto que ver con las inocuas cenizas propias de la quema de la leña, por ejemplo. No son efecto directo de cualquier quema. Seamos francos y llamemos a las cosas por su nombre: hablemos mejor de productos de emisiones altamente tóxicas, efecto directo de la quema del carbón bituminoso. No de tímidas, incautas y desprejuiciadas "cenizas". "A otro perro con ese hueso"!. .

h) Llega al límite de la ingenuidad (o ingeniosidad) el ingeniero Ortiz cuando señala que este "paisaje del cenizal "tiene [en realidad contiene] los mismos elementos del suelo, como son el óxido de fierro y aluminio... la ceniza es parte del suelo de donde se extrae el carbón...". ¿Nos quiere hacer creer don Miguel Ortiz que las "cenizas" tóxicas que emite la quema del carbón bituminoso y vomitará diariamente a través de sus chimeneas la Central Pacífico serán algo idéntico a los elementos químicos que contiene el suelo natural en la zona costera?. Es inaudito, más aún absurdo, afirmar tal cosa. Esto es absolutamente falso. Es cierto, sin embargo, que el suelo natural abunda en óxido de hierro y sales de aluminio. Pero no estamos hablando aquí de estos metales casi inocuos y algunos de ellos incluso útiles a las plantas como el hierro; estamos hablando de metales pesados, los más tóxicos que conoce el planeta, que incluyen, como señalé, el Mercurio, Selenio, Cadmio. Cesio, Vanadio, Bario y otras "linduras" por el estilo. Los análisis que poseemos de las cenizas de la Central Tarapacá, que son exactamente de la misma naturaleza de las que producirá la futura Central Pacífico, desmienten totalmente las piadosas y casi idílicas "declaraciones de inocencia" del ingeniero de la Central Pacífico.

¡ Por algo las van a tener que soterrar cuidadosamente!.

Esas cenizas y residuos son altamente tóxicos, y por eso, precisamente, es que serán - según se firma- sepultadas y soterradas para que "no produzcan daños ambientales", cosa que debió hacerse en Tocopilla, hace ya muchos decenios. Nunca se hizo. Si fueran tan inocuas, como pretende el ingeniero, ¿para qué gastar dinero, tiempo y energías en enterrarlas?. Preguntamos: ¿qué hermosos paisajes verdes y densos y tupidos bosques crecen hoy, eufóricos, entre esos "cenizales inocuos" de Tocopilla, de que nos habla el señor Ortiz cuando él -según cuenta- vivía allí feliz con su familia?. No los conocemos. Porque jamás han existido. Sólo nos ha tocado ver, desde jóvenes, horrorizados, la desolación y la muerte en torno a esas Centrales que no son otra cosa que "propagadoras de la muerte", tanto en tierra firme como bajo el mar. Eso es Tocopilla hoy por sus Termoeléctricas: la antesala de la muerte. Es lo que afirman hoy sin miedo los biólogos, marinos y terrestres, que viven desde hace mucho tiempo en Antofagasta. Porque es la pura y santa verdad.

¿"Limpios" fondos marinos de Tocopilla, junto a las Termoeléctricas?.

i) Y otra declaración de nuestro ingeniero en el mismo Reportaje, nos asombra aún más, si cabe, y nos deja ya francamente perplejos, porque raya en lo inverosímil. Dice, en efecto:

"estas medidas [de mitigación del impacto] permiten aseverar que el impacto es imperceptible en el fondo marino, ejemplificando a través de la experiencia que tienen los buzos y pescadores de Tocopilla...Si se puede hablar de contaminación en Tocopilla [los buzos] no encuentran diferencias en el fondo marino...".

¡ Otra falacia del porte de un transantlántico!.

Si algo han señalado los investigadores biólogos en los fondos marinos próximos a la Central de Tocopilla, es la total ausencia de vida a causa de su efecto contaminante acumulado por decenios y decenios. El público conoce y aprecia las valientes declaraciones del biólogo y ecólogo marino Carlos Guillermo Guerra, de la Universidad de Antofagasta. Guerra ha llegado a declarar que Tocopilla no es sólo una zona ya totalmente saturada de contaminación. Ha dicho algo mucho más grave: que "Tocopilla está tan contaminada, que debería ser erradicada, porque sus habitantes no deben seguir viviendo alli por el peligro inminente para su salud". Esto ha declarado el valiente biólogo. Es uno de los pocos que levanta su voz indignada. Y muy pocos como él conocen palmo a palmo esa zona. ¿Quién se atrevería a contradecirlo?.

Tocopilla: ciudad asolada por las Termoeléctricas.

Por eso es que las declaraciones del ingeniero Ortiz al diario "La Estrella" de Iquique, respecto a la situación en los alrededores de Tocopilla, nos parecen francamente reñidas con la verdad: Son una vulgar falacia. Son una bofetada a la verdad evidente. Ha confirmado, igualmente, la "situación de catástrofe" de esta ciudad nortina, el conocido cineasta nacional Sergio Nuño en su reportaje de hace casi dos años en su Programa "La Tierra en que Vivimos". Alli se mostró al desnudo, a la vista de todos, el paisaje submarino, totalmente turbio, desolado, inerte y sin vida, en torno a la Central Termoeléctrica principal de Tocopilla. Ese es un paisaje desnudo de vida: un auténtico "desierto submarino" que los buzos de la "Tierra en que Vivimos" captaron hace un año atrás. No son imágenes ficticias: son la cruda y brutal realidad. La misma que nos espera en las vecindades del Puerto de Patache o en las proximidades de Chanavayita, o Caramucho, muy pronto, tal vez, si se hacen efectivas estas nuevas "Centrales de la muerte". Si tiene alguna duda al respecto, lo remitimos al reportaje que aparece en la página web: http://www.elnortero.cl/admin/render/noticia/17048.

¿Estamos aquí realmente ante una falacia?.

El Diccionario de la Real Academia Española, en su edición Nº 26 nos señala el significado de la voz castellana "falacia", que en este capítulo del Blog aplicamos en forma totalmente consciente, a propósito de las declaraciones de un Gerente de una Compañía termoeléctrica que pretende, a toda costa, instalarse entre nosotros.

¿Qué es una falacia?.

1. " f. Engaño, fraude o mentira con que se intenta dañar a alguien".

Esto es, ni más ni menos, lo que se ha pretendido entregarnos como "regalo del cielo" en el Reportaje de "La Estrella" de Iquique, del día 27 de Marzo del 2011. Una larga fila de errores, falsas apreciaciones, verdades a medias, omisiones claras y obvias, o, por fin, mentiras declaradas sobre una situación que conocemos muy bien por experiencia propia. Se ha pretendido que nos creamos este idílico y commovedor "cuento de hadas". Ya estamos grandecitos para que se nos quiera engañar de esta manera tan grosera. Por ello, punto por punto y bisturí en mano, hemos realizado en este Blog una exégesis cuidadosa de los dichos e increíbles declaraciones del señor Gerente de la Central Pacífico. Las hemos tratado de desvirtuar una a una, sin piedad. Porque su liviandad no merece, en realidad, otro trato.

¿Distorsión del periodista o auténticas declaraciones?.

Una de dos: o estas declaraciones del periodista del diario "La Estrella", del día 27 de Marzo recién pasado, señaladas allí como expresadas por el ingeniero don Miguel Ortiz, son auténticas, o son todas fruto de la burda imaginación del periodista. En este último caso, ya habríamos escuchado hace mucho rato un desmentido de la Empresa aludida y su Gerente, señalando los errores inherentes al texto. Lo que nadie, que se sepa, ha escuchado hasta ahora. De lo cual deducimos que el periodista fue fiel a la verdad, y lo que se dijo allí, realmente se dijo tal cual.

Nuestras Conclusiones:

1. Cualquier aumento de la contaminacion atmosférica en una zona ya totalmente saturada, produce catástrofes de impredecibles consecuencias. Será un proceso de muerte lenta, muy lenta de los ecosistemas próximos o remotos y un daño implacable, imposible de reparar en la salud de los pobladores vecinos.

2. No negamos que esta Central Pacífico, como lo afirma tan enfáticamente su ingeniero, sea técnicamente superior a las precedentes, muy anticuadas y fuertemente contaminantes; pero no son, de ningún modo, inocuas. Producen todavía mucha y muy grave contaminación y grave acumulación de gases y venenos tóxicos (no inocuas "cenizas" como se las quiere hábilmente camuflar). Que sean más eficientes y mejores que las trasnochadas termoeléctricas de ENDESA, no debería en absoluto asombrarnos, pues para algo, y por algo, han transcurrido mas de 35 años. ¡ Algo habrán aprendido los ingenieros en este largo lapso de tiempo!.

3. Tal contaminación del 10% o más que producirían al operar - según confesión propia- se nos oculta en qué va a consistir exactamente (grado de toxicidad), y en qué volumen diario de cenizas o gases tóxicos volátiles se va a manifestar. Se nos oculta y se esconde deliberadamente este hecho. ¿Cuántas toneladas de desechos tóxicos producirán al día, al mes, al año?.¿Qué superficie estiman cubrirían sus cenizas al cabo de un año de operación?. Esta situación que nos preocupa es tan evidente y tan obvia, que por ello han solicitado al Estado muchas hectáreas destinadas únicamente a su depositación futura.

¡Terrenos del Estado chileno que quedarán inutilizados para siempre!. Escúchese bien: nunca jamás podrán volver a ser utilizados por su alta toxicidad.


Pero de esto, el ingeniero, por cierto, ¡ no nos dice ni una sola palabra!. ¿Por qué será?.

3. Cualquier "gota que haga rebalsar este vaso", por desgracia ya repleto, produce saturación. y desastre. Nadie nos asegura, como repite el ingeniero Ortiz, que las Centrales obsoletas de Tocopilla y la Central Tarapacá entren realmente algún díia en receso (o como él dice eufemísticamente: "en condición de reserva fría"). Los porfiados hechos siempre nos han demostrado que "del dicho al hecho..., hay mucho trecho". Para creerlo, para creerle, tendríamos que tener a la vista de toda la ciudadania un documento en tal sentido, firmado en forma responsable por la máxima autoridad de gobierno. Nada de esto se ha visto hasta ahora.., y les aseguro, que no se verá tampoco.

4. Se sabe, sin embargo, y es lo que más nos indigna, que en el mundo desarrollado ya existe la tecnología para reducir esta contaminaciónproducida por el carbón prácticamente a cero (99.99%). Por tanto, exigimos se aplique ésta en nuestro país, aun cuando sea mucho más cara. Sabemos que la negativa a aplicar ésta y la defensa que se hace tan abierta y descaradamente de una tecnología que ciertamente no es de última generación, se debe únicamente a su mucho mayor costo. No existe otra razón de peso. Ojo!. Que "no nos pasen gato por liebre", pues la tecnología que hoy nos ofrecen como la ideal, no es la mejor del mundo, como se fairma, ni mucho menos!. Esta es, todavía, altamente contaminante. Algo mejor que las anteriores, seguramente: pero todavía muy contaminante con metales pesados de muy alta peligrosidad.

5. Mientras no se nos asegure una contaminación equivalente a cero (en un 99.99%) vamos a preferir, de todos modos, el empleo de las energías limpias (termosolar, eólica), tal como se están aplicando hoy día ya masivamente en los países más adelantados de Europa o en California, aunque éstas demanden ciertamente un costo bastante mayor y exijan más largo tiempo de instalación.

6. Preferimos, lejos, una energía limpia aunque tarde ésta en llegar, aunque nos exija sacrificios y cortes de luz, que una energía sucia y contaminante. con efectos severos que sólo el tiempo podrá algún día señalarnos con precisión. La experiencia en Chile nos ha enseñado que, una vez instaladas, estas Centrales ,jamás se cierran; jamás se les ha exigido tampoco usar la última tecnología de punta. Todavía no hemos visto una sola Termoeléctrica que pase al estado de "reserva fría" como dice en forma simpática el ingeniero Ortiz. No hay un sólo caso en la historia de Chile. ¡Que se nos pruebe lo contrario!.

7. La conclusión dolorosa a que uno llega mediante el análisis profundo de este problema es que no sólo no existe en nuestro pais una política energética sabiamente organizada y dirigida desde el Estado, sino que ésta ha quedado, por desgracia, a merced del mercado energético. Las Compañías Mineras y las Centrales, puestas de acuerdo, exigen al Estado más y más energía, pero ellas mismas deciden acerca del dónde, el cómo y el cuándo instalarse. ¿Por qué no la producen ellas mismas, en sus propios yacimientos, si tanto la necesitan?. Mas del 90 % de la energía en este nuestro Norte Grande, lo sabemos todos muy bien, está destinada a los grandes consorcios mineros. El slogan majaderamente repetido por el lobby minero es que ese trata de "una nueva energía para la comunidad". Pero la verdad es otra muy distinta: no es para "la Comunidad humana de ciudades y caletas", sino para la "comunidad de las Mineras".

8. El análisis practicado aquí a un conjunto de mal disfrazadas y distractivas declaraciones de un Gerente, nos deja muy mal sabor de boca: se omite, se minimiza, se engaña, se miente o, lo que a veces es aún peor, se oculta buena parte de la verdad, y se disfraza un mal inminente con la piel de un bien: el tan mentado y necesario "desarrollo". Tanto, que ya se nos está hablando de aplicar en este caso, la "teoría del mal menor", reconociéndose así paladinamente el mal inminente, esto es, el daño cierto que sobrevendrá.

9. Todos buscamos y propendemos a un desarrollo, pero "no a cualquier precio". Ese precio que se nos pide pagar: la contaminación incesante de aire, agua y tierras, de ecosistemas marinos y terrestres, de caletas pesqueras y ciudades, es un precio muy alto, demasiado alto. Que lo paguen ellos, en sus faenas, produciendo ellos mismos a metros de sus casas, esa energía que tanto exigen y tanto necesitan; no nosotros. ¿Por qué el pueblo, la comunidad, es decir, la inmensa mayoría de la ciudadanía, debe siempre "pagar todos los platos rotos"?. Que ahora lo paguen ellos, si dicen necesitarla. Eso es lo que corresponde.

10. Y por fin, viene aquí "el broche de oro", la "guinda de la torta". Se pone curiosamente en duda el origen y una de las causas principales del calentamiento global en marcha hoy en el planeta. Poner en duda - como lo hace el ingeniero Miguel Ortiz - lo que prácticamente todos los científicos del mundo (en un 99%) aseveran ser un hecho ya demostrado: esto es, el calentamiento global del planeta como uno de los efectos inmediatos de la producción desorbitada y creciente de CO2 por la combustión de los combustibles fósiles, es de por sí algo demasiado grave, gravísimo. Porque eso equivale a hacernos creer que todas las Conferencias Internacionales sobre el cambio climático: Estocolmo (1972), Rio de Janeiro (1992), Kyoto (1998), Johannesburgo (2002), Copenhague (2010) y tantos, otros encuentros internacionales sobre la materia no han sido otra cosa que "inventos" de unos pocos desquiciados "ambientalistas". Esta sola duda, que surge nítida al final del reportaje de marras, nos ilustra mejor que nada qué poco podemos esperar de estos técnicos que manejan tanto poder, con tanto desparpajo (y con tan supina ignorancia). Hemos quedado atónitos ante esta insólita e increíble confesión final de ingeniero. "A confesión de parte, relevo de pruebas." Estas últimas palabras del reportaje para nosotros dicen mucho.....; en realidad, nos dicen ya demasiado.

Ellas, por fin, nos lo dicen todo. No necesitamos escuchar más... "Por la boca muere el pez". ¡ Qué terriblemente sabio es este admirable adagio castellano!.

Ante todo, la verdad, siempre la verdad: eso es lo que exigimos como seres inteligentes. Que no se nos mienta, que no se nos maquille la realidad con polvos y afeites, ¡por favor!.

"La verdad os hará libres" pregona la Sagrada Escritura. Estamos decidamente por la verdad, plena, aunque ésta nos duela; no por la falacia, la mentira o el oscurecimiento, el burdo "maquillaje", o el ocultamiento sistemático de los hechos evidentes para lograr a toda costa un propósito deliberado: la instalación a toda costa de industrias contaminantes "so capa de progreso".