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sábado, 31 de octubre de 2026

Un inédito "Libro de visitas" al Centro de Estudios de la camanchaca en el sitio de Alto Patache ( sur de Iquique): comentario de visitantes y nuestras observaciones in situ (1999-2006).

 

Presentación.

 

El presente  capítulo de nuestro blog se propone mostrar al lector los comentarios que nuestros visitantes  del sitio de niebla de  Alto Patache han dejado estampados en nuestro “Libro de Visitas” entre los meses de diciembre de 1999 y enero del año 2006 .

Estas impresiones tanto de científicos como de alumnos ayudantes de nuestros proyectos Fondecyt,  nos permiten apreciar hoy y reconocer la labor aquí desarrollada por nuestro equipo de trabajo a partir el año 1997, a  la vez que  recoge numerosas observaciones de campo  hechas  in situ, en particular describiendo la flora y fauna  que aparecía en el lugar gracias al efecto humidificante de las neblinas costeras o  “camanchacas” que llegan desde el océano arrastradas por los vientos alisios del SW.

En ese tiempo, nuestro pequeño equipo estuvo formado por la biogeógrafa  Pilar Cereceda   Troncoso,   el geógrafo fìsico Pablo Osses McIntyre. ambos de la Pontificia Universidad Católica de Santiago, la botánica Raquel Pinto, el arquitecto Pedro Lázaro Boeri, y el antropólogo y arqueólogo Horacio Larrain Barros, profesor de las Universidades Arturo Prat  y Bolivariana de Iquique. Excelentes  ayudantes de campo nos suministraron las carreras  de Sociología y Arqueología  de las Universidades Arturo Prat y Bolivariana de Iquique y la carrera de Geografía de la Universidad Católica de Santiago, cuya ayuda fue inestimable para el logro de nuestros objetivos.

 Este equipo inicial, que ya  venía realizando aquí experiencias de  captación de agua de la niebla desde el mes de julio de 1997, fue –no lo olvidemos (3)- el precursor e iniciador del actual CDA o “Centro del Desierto de Atacama” de la Pontificia Universidad Católica de Chile que obtuvo reconocimiento oficial de la Universidad como un Centro integrado de estudios del desierto en agosto del año 2006, esto es, unos  pocos meses después de cerrar este “Libro de Visitas” del oasis de niebla de Alto Patache.

 

Antecedentes.

Entre los "tesoros"que aún conservo celosamente en mi poder,  como testimonio vivo de nuestras investigaciones de las neblinas costeras en el sitio "Alto Patache" (1), destaca este raro documento - desconocido para el mundo científico (2)-  que rescata en detalle  la "vida"  y las actividades ordinarias de nuestros científicos in situ, durante los años  1999-2006. Se  trata de un cuadernillo de 33 cm x 22 cm, en el cual se fueron estampando todos los sucesos y avistamientos que nos llamaron la atención en el lugar y que marcaron nuestras investigaciones de campo, nuestras mediciones de instrumentos así como  nuestras observaciones puntuales de flora y fauna nativas. El cuaderno recoge un  total de 274 anotaciones, efectuadas entre el día 07/11/1999 y el 03/01/2006. (3). De  entre éstas, se ha  selecionado aquí un total de .......dando particular énfasis a los comentarios de extranjeros visitantes. Los anotaciones son de dos clases. a) nuestras propias observaciones de campo que registran en detalle nuestras pesquisas, mediciones y hallazgos y b),  los comentarios de nuestros visitantes tanto cientìficos como alumnos.   ¡Dos enfoques para una misma realidad científica!...


Origen de esta iniciativa.

¿Cómo  y de dónde surgió esta idea de llevar un registro minucioso de nuestras visitas a terreno?. Hoy, a  27 años de distancia temporal, no nos resulta fácil responder  esta pregunta tan lógica. Sospechamos, sin embargo, que esto podría atribuirse  a  nuestra inveterada y porfiada costumbre de llevar un "Diario de Campo" o "Bitácora  de actividades", tarea descriptiva que ya me había inculcado en mis trabajos mi amigo entomólogo Luis Peña Guzmán, a partir de fines del año 1972 y cuya importancia hemos destacado en un capìtulo especial de nuestro blog  (4).

Este documento, ut iacet, contiene valiosísimas referencias sobre la aparición, desarrollo y muerte de la vegetación  de "Lomas"  (5), en el oasis de  Alto Patache,  y sus componentes faunísticos (insectos, arácnidos,  reptiles,  aves y aún mamíferos (zorro chilla).  Aquí descubrimos nosotros varias especies nuevas para la ciencia, desconocidas, de insectos coleópteros, algunos de los cuales han sido clasificados por los científicos  en la especie "patachensis". (6).


Presentación.

Estas impresiones tanto de científicos como de alumnos ayudantes de nuestros proyectos Fondecyt,  nos permiten apreciar hoy y reconocer la labor aquí desarrollada por nuestro equipo de trabajo a partir el año 1997, a  la vez que  recoge las observaciones de campo  hechas  in situ, en particular describiendo la flora y fauna  que aparecía en el lugar gracias al efecto humidificante de la neblinas costeras o  “camanchacas” que arriban desde el océano arrastradas por los vientos alisios del SW.

En ese tiempo, nuestro pequeño equipo estuvo formado por la biogeógrafa  Pilar Cereceda   Troncoso,   el geógrafo fìsico Pablo Osses McIntyre. ambos de la Pontificia Universidad Católica de Santiago, la botánica Raquel Pinto, el arquitecto Pedro Lázaro Boeri, y el antropólogo y arqueólogo Horacio Larrain Barros, profesor de las Universidades Arturo Prat  y Bolivariana de Iquique. (2). Excelentes  ayudantes de campo nos suministraron las carreras  de Sociología y Arqueología  de las Universidades Arturo Prat y Bolivariana de Iquique y la carrera de Geografía de la Universidad Católica de Santiago, cuya ayuda fue inestimable para el logro de nuestros objetivos.

 Este equipo inicial, que ya  venía realizando aquí experiencias de  captación de agua de la niebla desde el mes de julio de 1997, fue –no lo olvidemos (3)- el precursor e iniciador del actual CDA o “Centro del Desierto de Atacama” de la Pontificia Universidad Católica de Chile que obtuvo reconocimiento oficial de la Universidad como un Centro integrado de estudios del desierto en agosto del año 2006, esto es, unos  pocos meses después de cerrar este “Libro de Visitas” del oasis de niebla de Alto Patache.


1. Encabezado del  “Libro de Visitas”.


SE ABRE ESTE "LIBRO DE VISITAS" PARA RESEÑAR LAS ACTIVIDADES DESARROLLADAS EN NUESTRA CASA-ESTACIÓN DE ESTUDIO DE ECOSISTEMAS DE NIEBLA "CARLOS ESPINOSA A.".

SE RUEGA ESCRIBIR CON BUENA LETRA, SEÑALAR MOTIVO DE LA VISITA, FECHA Y OPINIÓN SOBRE NUESTRA OBRA.

SE INICIA ESTE LIBRO EL DÍA: 7/11/99 - SE TERMINA EL DÍA: 03/01/06.

Coordenadas UTM de la Estación de Campo: 0379953  /  7697289. Tomadas el día 19/12/99 por Horacio Larraín B.

NOTA: Toda ayuda que Ud. pueda prestar a esta Estación de Campo, en cuanto a mobiliario, loza, víveres etc.,  será siempre bienvenida.

Dr. Horacio Larraín, Coordinador Equipo.

El objetivo de este "Libro de Visitas" de nuestra Estación de Campo en Alto Patache es llevar un registro de actividades y trabajos que los componentes del Equipo de "Estudio de Ecosistemas de Niebla" realizan en este lugar, semana a semana.

Este lugar comenzó a ser estudiado el 15 de julio de 1997(Nota del Editor). En octubre de 1999, con el apoyo de la Cía Minera Sol de Iquique, por decisión de su Gerente General Don Oscar Araya, se nos construyó esta Casa-Estación por intermedio de su Jefe de Obras, Señor (Olegario) Guillermo Olea y una cuadrilla de 4 obreros. La Casa-Estación fue terminada con fecha 1º Nov. Fue pintada por los Profesores Sres. Raquel Pinto y Horacio Larraín, con la ayuda de los alumnos Sres. Claudio Moreira Alcota, Raúl Queupul y Jorge Silva.

Se le dio la última mano de pintura antióxido a la techumbre el día 19/12/99.


Las anotaciones de visitantes en el "Libro de Visitas". (Selección). Se presenta aquí el texto original y su traslado y traducción  mediante el empleo de la inteligencia artificial  (IA).


1a. Anotación.



 Iquique, Nov. 8, 1999

Acabo de conocer el oasis de niebla Alto Patache, el cual es un lugar de condiciones adversas - al parecer - para la vida, sin embargo él representa la verdadera persistencia y el oportunismo de la vida; así encontramos vida vegetal "achaparrada" y en compañía animal de insectos, reptiles, aves y mamíferos.

Alto Patache es un lugar fabuloso y vital, es un refugio y a la vez un ejemplo de la vida, debe ser conservado a toda costa. Felicitaciones a sus descubridores y mantenedores.

Dr. Andrés O. Angulo, U. de Concepción, Depto. Zoología, Fono 203059.  Email: aangulo@udec.cl

________________________________________

P.S. Felicitaciones sinceras al Sr. Horacio Larraín, Martita Peña y Raquel Pinto un equipo excelente de viaje e investigación; ha sido un gran gusto participar junto a ellas en esta bella aventura.

Dr. A. O. Angulo, Nov. 8, 1999. Entomólogo, Universidad de Concepción.

2a. Anotación

Iquique, 8 de Noviembre 1999.

Como uno de los primeros visitantes del oasis de niebla Alto Patache, ha sido un honor y una experiencia inolvidable en este lugar, en el cual hemos capturado noctuidos adultos y algunas larvas en Atriplex sp.

Un cariñoso saludo para Don Horacio y toda la parte logística de Marta y Raquel.

Dra. Tania Olivares,  Entomóloga.


3a. Anotaciòn.


09.01.2000. Visito Cerro Patache con Horacio y Marta. Me parece que se abren ventanas insospechadas, por donde llega una abundancia de ecos. Dios está más cerca. Me impresiona el trabajo científico de Horacio. ¿Adónde llevará este esfuerzo metódico, tras una intuición genial? Atisbamos las virtualidades ocultas en estos parajes y sus actores: sol, viento, camanchaca, pájaros, restos fósiles, pisadas de zorro, árboles plantados por Horacio y sus colaboradores que presagian un cambio con respeto a la ecología y al hombre.

Gerardo Claps Gallo, (Fundador y primer Rector de la Universidad del Norte, Antofagasta).


4a.Anotaciòn.


09/01/2000. Llegamos a efectuar las mediciones acostumbradas con la Marta y con nuestro amigo Gerardo Claps Gallo, de Antofagasta, de visita entre nosotros.

Hoy pudimos observar la entrada de la Camanchaca desde el Acantilado, lamiendo la superficie de la Pampa del Taller Lítico. Hubo una captación  de solo 22,15 litros.

Afuera de la Casa-Estación hay un visitante, una mariposa (de la familia)  Hesperiidae, de colores grises y blancos. Ya la conocíamos pero hacía meses que no la veíamos. Se posó en la camisa de la Marta. Arriba, junto al SFC de los 860 m, vimos 1 ejemplar de "Minero" (Geositta sp) y una pequeña bandada de unos 5-6 chirigües. Esta avecita estaba desaparecida desde hacía aprox 1 mes (o mes y medio). Regresó a beber al lugar donde siempre le ponemos agua en un recipiente plástico. ¡No habían olvidado el lugar donde beben! Ahí estaban al acecho, apenas llegó la Blazer Chevrolet se acercaron de inmediato.

Horacio Larrain


5a. Anotación.


22/01/2000. Visita a Alto Patache con nuestros amigos los arqueólogos María Antonieta Costa y Agustín Llagostera Martínez. Estaban con la idea de lanzar, con su apoyo, una investigación arqueológica en este lugar, aprovechando los descubrimientos arqueológicos hechos por nosotros desde hace tres años.

Ricardo Lagos obtuvo la primera mayoría con el 52,32% de los votos. Lavín fue a felicitar a su contrincante. Aquí los lagartos e insectos nos recibieron con pancartas que decían: "Ricardo Lagos Presidente".

Hoy hubo escasa captación de agua, 9,25 litros, la menor captación en muchísimos meses.

A la Tuca y a Agustín, agradecemos su presencia aquí. ¡Augurios ciertos de futuros trabajos juntos!

¡Qué sorprendente encontrarse en medio del desierto, con todo lo construido por nuestro querido amigo Horacio Larraín! Felicito y me congratulo con todo, al mismo tiempo que espero poder volver a disfrutar de este entorno, ojalá en futuros trabajos conjuntos.

¡Mucho éxito en esta empresa!

María Antonieta Costa, Arqueóloga - Antropóloga Física, U. Católica del Norte,  San Pedro de Atacama.


6a.Anotación.

22/01/00

Felicitaciones a nuestro querido amigo Horacio y a sus colaboradores por esta iniciativa entre las nubes. Una cosa es escuchar de su existencia y otra, es vivir la experiencia. Valoramos el esfuerzo que esto ha significado y deseamos de corazón que tengan el apoyo que se requiere para continuar con el éxito que ya han demostrado. Gracias por traernos a este lugar; ¡valió la pena! Felicitaciones y seguir con éxito realizando los planes y sueños.  22/01/00

Agustín Llagostera M.


7a. Anotación.


Estimados hermanos de la CAMANCHAKA, sigan adelante, dando testimonio al mundo de alternativas de compromisos con la madre naturaleza. La altura es infinitamente inspiradora que nos plantea la necesidad de vivir en libertad.

Orlando Acosta Veizaga, (antropólogo social),  ORURO – BOLIVIA, 30 - ENERO - 2.000.


7a. Anotación

¡Gran celebración de nuestros 20 años de Camanchaca! (1 Mayo 1980, El Tofo, Temblador) - 1 Mayo 2000 Alto Patache, S. Iquique. Viene un grupo grande de alumnos de la UC (Stgo). Horacio Larraín.


8a. Anotaciòn

1° Mayo 2000:

Felicitaciones a quienes, aquí, quieren y pueden descubrir los encantos de la tarea científica INTERDISCIPLINARIA.

Carlos Espinosa A.  1° de Mayo 2000:

Con el mayor aprecio y con gran admiración para un amigo y colega, me agrego a las felicitaciones y aplausos tan merecidos, esperando que nuevamente florezca el desierto para la felicidad del hombr. 1° de Mayo 2000.

9a Anotación

Con el mayor aprecio y con gran admiración para un amigo y colega, me agrego a las felicitaciones y aplausos tan merecidos, esperando que nuevamente florezca el desierto para la felicidad del hombre que ha de cumplir así el encargo del Creador, quien puso al hombre como cuidador del huerto del paraíso que él mismo creó y aprobó porque "era bueno". Juan Van Kessel ( Fundador y Director del IECTA).


10a Anotación. (de Cristina Gajardo, esposa de don Carlos Espinosa) y Flavia Velásquez, geógrafa U.C).

Patache es el corazón de nuestra investigación en los últimos 3 años. Patache se internó en mi sangre y se hizo parte de mí... Día a día el desierto me inundó el alma y se hizo parte de mi vida. Y cuando en las noches oscuras observas el cielo o en tardes infinitas veía la niebla rodear nuestro campamento... o cuando las mañanas frías me anunciaban el inicio de un nuevo día... Entonces yo me llenaba de la mágica belleza de este norte nuestro, de este desierto infinito y de la gran admiración siento por hombres y mujeres como nuestros maestros Horacio, Pilar. Gracias por engrandecer mi alma. Flavia Velásquez,( geógrafa U.C.).


11a. Anotación.


"Esta inauguración ha sido maravillosa, gracias a todos por sus sacrificios y apoyo en especial a la Pilar y Horacio que se entregaron por entero y el resultado se debe a todos pero en especial a ellos.

Marta Peña Guzmán.


12a Anotación.



30/07/2000. Observación botánica: Con los 3 ayudantes fuimos a observar el crecimiento de plantas, en la zona expuesta del acantilado. Vimos, en desarrollo, Alstroemeria lutea, Oxalis sp., Nolana sedifolia y algunas Liliáceas. Liliáceas y Oxalis sp observamos hasta 30-40 m más abajo del acantilado. Alstroemeria crece muy poco y débilmente en esas partes bajas. Observé las agrupaciones de chañarcillo (Lycium leiostemum). Hay poquísimas plantas vivas, lo que se comprueba porque están echando hojitas nuevas, color verde muy claro. A lo que parece, más del 95% de las agrupaciones de Lycium están muertas. No vimos sino unos 6-8 ej. vivos. Fuimos al sector de la aguada (manantial), donde se halla cerámica en gran abundancia. Volvimos a hallar algunos fragmentos decorados, estilo de Arica, probablemente de los siglos XIII-XIV, fecha en que la "aguada" debió estar en funcionamiento (activa).

En el sitio de acumulación de agua (vertiente), hallé 3 cojines de Stipa sp. secos ya, denotando una mayor humedad en tiempos más antiguos (talvez 30-50 días atrás). Tal vez de esta misma época sean los defecaderos de guanacos, los que no son usados hoy. ¿Podremos probar un día que hace 30-50 años hubo un periodo más húmedo con visitas más frecuentes del guanaco, a causa de una mayor humedad en la costa? Es siempre interesante reflexionar sobre este progresivo "desecamiento" costero, que se refleja en la lenta desaparición de especies más amantes de la humedad, como Stipa sp. o helechos.

Horacio Larrain


13a.Anotaciòn

The station at Patache is placed in an ideal location. The beauty, peace and silence of the environment is beautiful, and the water tastes nice!  I hope to be able to help contributing to solving the mystery of why the fog forms when and where in the intensity needed for freshwater collection.

Ute Schuster,  Marine chemist, University of East Anglia, England

"La estación en Patache está ubicada en un lugar ideal. ¡La belleza, la paz y el silencio del entorno son hermosos, y el agua sabe muy bien! Espero poder ayudar a contribuir a resolver el misterio de por qué la niebla se forma cuándo y dónde con la intensidad necesaria para la recolección de agua dulce."


14a. Anotación.


25/09/2000. No salgo de mi asombro durante este viaje al universo de la camanchaca, supera con todo lo que me imaginaba. No es necesario animarles para que continúen con esta labor, sólo felicitarles y agradecerles esta locura. Ya en mi primer viaje al norte chileno (1994) me dejó fascinado, pero en cada nueva visita se descubren cosas nuevas como esta maravilla, por lo que prometo regresar en el futuro. Como dice el poeta...Este tipo de locuras tan fascinantes son las que me enamoraron de Chile. No cambien nunca. Beatriz  y  Paco. España.

Aquí estamparon sus impresiones nuestros amigos Beatriz y Paco.He aquí sus direcciones en España: Beatriz García Traba y Paco Juez Juarros c/ Augusto Figueroa 8, 4°-2. MADRID 28004.Teléfono: 91-5325928 . E-mail: atacamabp@hotmail.com   ¡¡¡ Escriban !!!

15a. Anotaciòn.

Enero 25 año 2001. Hoy jueves por fin conocí este maravilloso lugar. De tanto imaginarlo, siento casi como si ya hubiese estado aquí. El viento y la camanchaca te inundan el pecho llenándote de nuevos aires renovadores. Me imagino que en tiempos antiguos este lugar era sagrado; un regalo de la naturaleza para los hombres y mujeres del desierto. Rescatarlo desde este siglo es como revivir su poderoso encanto.  Jimena Valenzuela, Estudiante de Arqueología, Iquiqueña.


16a Anotaciòn.

01/04/2001. Maravillado y agradecido al equipo que ha desarrollado este proyecto, nuevamente nos disponemos a comenzar una nueva aventura de la investigación, que ojalá no acabe nunca, para que finalmente logremos entender un poco a esta "niña" caprichosa que es la niebla. Pablo Osses McIntyre (Colaborador geógrafo U.C.  del equipo). 


17a  Anotación. 

4-04-01 Registro agua: 11,97 lt.-  4-Abril-2001 Gracias a la invitación del amigo Horacio Larraín, me encuentro en la "Estación de Campo Carlos Espinosa". El nombre de la estación trajo a mi mente el recuerdo del maestro que conocí el año 66 cuando ingresó a la carrera de Pedagogía en Matemáticas y Física de la Universidad del Norte, Antofagasta. Estar en esta estación es entrar en contacto con la naturaleza y escuchar el silencio y escuchar en terreno a Horacio con todo su entusiasmo contagiante, de sus proyectos para este centro de investigación. Esta primera visita ha sido una experiencia muy interesante.  David Lazo D., (matemàtico, Universidad Arturo Prat, Iquique). 


 18a  Anotaciòn

1/05/2001.  Hoy celebramos un año exacto de la instalación e inauguración de nuestra Casa-Estación, con presencia de altos funcionarios de la Cía. Minera Punta de Lobos, científicos amigos, un numeroso contingente de alumnos del Inst. de Geogr. de la UC, Carlos Espinosa A. y Pilar Cereceda. Viajan Flavia Velásquez y Horacio Larraín. Se repararon 2 vientos del SFC del alto, bajo fuerte camanchaca. Producción de agua: 14,27 litros. Hace once días vino Raquel Pinto y Arturo Kirberg y se cosechó nada menos que 191 litros. ¡Qué diferencia!.


19a Anotación.

 

/08/2001 Viajo a Alto Patache con ayudante biólogo Sr. Marcelo Ayala.  Mediciones en el SFC de los 860 m: 86,39 litros. Hay una pequeña pérdida de agua en la unión a la manguera, producto del arreglo de la semana pasada. Pero estimo la pérdida en muy poca cosa, digamos 1 litro. Por lo que la prod. total de la semana se estima en 87,39 litros. Cuando venga el equipo de Santiago se reparará esta pequeña pérdida, que ¡cuál que fuera,  es pérdida  !

Había sol agradable al subir a pie, y a los 13:00 hrs. un inmenso campo blanco de nubes, estables, se observaba hacia los 700 m de altitud o aún menos. Tomé fotografías. A ratos, las nubes ligeras de camanchaca trataban de subir y trascender el cerro. Pero venía el "contragolpe", con una brisa del Norte que alcanzó 1 m/seg. y que duró unos 15 minutos.

  • Arriba había un grupo de unos 12-14 chirigües (860 m). Abajo, junto a la Casa-Estación llegó el grueso de la bandada: unos 16-18 en total. Entre ellos, un solitario minero (Geositta cunicularia), de mayor alzada, con tono café claro y blanco en el pecho. Es más alto que el chirigüe (Sicalis luteola). Andaba solo, como en una ocasión anterior. Es mucho más tímido que los chirigües. Tomé varias fotografías al paisaje con neblina, y a los instrumentos.

Horacio Larrain


20a Anotación. 


28/8/01 GRACIAS POR PERMITIR PARTICIPAR DEL ECOSISTEMA DE LA ALTURA EN PATACHE. LES FELICITO POR RECOLECTAR AGUA DE LA NATURALEZA Y ALIMENTAR A PLANTAS Y ANIMALES QUE SON PARTE DE ELLA. ES GRANDIOSA LA SENSIBILIDAD A LA VIDA. ES BUEN EJEMPLO DE AMOR A LA VIDA SILVESTRE.

ORLANDO ACOSTA V. (antropólogo social boliviano,  profesor de a U. Bolivariana de Iquique). 


21a Anotación.



28/01/2002. El día de ayer hemos partido a explorar al sector de barjanes ubicado en la ladera sur del cerro del SFC, que está más hacia el sur, a una altitud aproximada de 400 m.s.n.m. La exploración era principalmente basada en hallazgos de restos de cerámica y lascas, encontrados durante las campañas del proyecto Fondecyt N° 1 (año 1998). Entre los barjanes se ubican sectores con restos de cerámicas (algunos de tamaño considerable, sobre 20 cm de largo), lascas, percutores en distintos estados de uso. Se observaron algunos puntos con alteración mínima.

En un momento de descanso, estando mi colega de expedición en actitud de meditación frente a la situación en que nos encontrábamos, decidí revisar nuevamente una duna en particular; encontré en ella una punta de arpón de alrededor de 9,5 cms de largo, con dentaduras elaboradas en forma precisa. Caí inmediatamente en un estado de diálogo con el Creador "Gracias Dios por dejarme encontrar otra obra de tus hijos" y otras cosas de índole personal, buscando expresar el placer que me entregó. La pieza, de material de cuarzo, fue entregada a Don Horacio Larraín, para su descripción y clasificación.

Desde la última vez que vine (año 1998) los trabajos en terreno son más evidentes, mucho mayor eficiencia en el sistema de medición de agua de niebla y estudios más variados sobre la misma área de estudio. He notado, sin embargo, que el grado de intervención en el área ha aumentado bastante; opino que es necesario considerar medidas de compensación y mayor cuidado.  Buen lugar, buenas caminatas con “don Piojo”, la mejor comida. Muchas gracias.

Gonzalo Galaz Vera, “Camanchaquero 1ero” de Reserva.


22a Anotación.




Vinieron H. Larrain, Marcos Ferrú y Ximena Valenzuela.  Se tomó coordenadas UTM de los siguientes puntos:  Casa-Estación (Anotó Ximena Valenzuela) en UTM.

1. Taller Lítico Pampa; lugar de mayor concentración de lascas y huesos machacados (basalto y sílex). Posición: 0379883 / 7697280. Altitud: 808 m.

2. Revolcadero de guanacos, junto al camino. En torno a él se hallaron varias puntas de proyectil y lascas. Posición: 0379893 / 7697492. Altitud: 813 m.

3. Sector norte Pampa Taller Lítico; concentración de lascas de sílex.  Posición: 0379850 / 7697287. Altitud: 802 m.  Fragmentos de cerámica monocroma y conchas.

4. Concentración de conchas y huesos (Chiton, Fisurella,  Concholepas)  Posición: 0379678 / 7697274


5. Defecadero (Bosteadero) de guanacos; sector poniente de la ladera, cercano al acantilado. Posición: 0379800 / 7697123. Altitud: 818 m

6. Posible revolcadero de guanacos (inmediatamente al W del punto anterior). Posición: 0379787 / 7697121.  Altitud: 821 m

7. Defecadero N° 2 Sector Poniente Pampa Taller Lítico.  Posición: 0379837 / 7697115.  Altitud: 805 m

8. Conjunto de 3 revolcaderos, ubicado al SE del pluviómetro (próximo al acantilado). Junto a este lugar se han encontrado varios fragmentos de hueso.  Posición: 0379801 / 7697107. Altitud: 801 m

9. Sector de hallazgo de huesos grandes de guanaco. Posición: 0379866 / 7697157. Alt: 804 m.


23a Anotaciòn.


19/07/2002. Horacio y Marta llegaron como a las 17:30 hrs.Aquí alojaron del 19 al 20 y del 20 al 21.  Observaciones:  Horacio pilló una pequeña langosta y unas mariposas muy pequeñas. La María Rosa Cárdenas halló una hermosa punta de flecha, con pedúnculo y aletas laterales (Cfr. Diario H.L. Vol. 70, pág… ). Queda por el proyecto Fondecyt N° 1010801.

Pilar se comunicaba continuamente por radio con el grupo instalado en la cima del cerro Carrasco (Pablo Osses, Cristóbal Correa y Juan Luis García). Desde arriba,ellos  observaban las entradas de niebla con una fotografía, para de todas maneras vernos a nosotros. Es muy probable hacer observaciones a las mismas horas en que lo hacen en Alto Patache, abajo a los 450 m (Caseta Minera del Taller Lítico y la "chica" [ilegible]). Durante todo el día y la noche, cada 1 ½ horas se observó el cielo, la niebla, velocidad  del viento etc. Cada día, se midieron los atrapanieblas todos.

Aproveché yo (H. Larraín) de hacer observaciones sobre plantitas e insectos. Ayudé a Isolina y María  Rosa a instalar la malla de gallinero de los mini-captadores de 50 cm² cada uno. Hemos tenido, en nuestros dos días, muy pocos ratos de sol. Hoy (21/07), salió el sol por un par de horas. En estos momentos 13:20 hrs, está nublado. La niebla empezó (y "murió") a los 12:00 hrs, un rato muy corto. Pero siguió soplando un viento sur bastante fuerte.

Esteban Sagredo (Piojo), (Firma). Isolina Egaña, (Firma)

Pilar Cereceda T..  (Firma). Nicolás Montibert C.,  (Firma)

María Rosa Cárdenas T., (Firma). Marta Peña G., (Firma) Horacio Larraín B.


24a.Anotación

31/08/02.   Second séjour à Alto Patache, un peu plus court et plus calme que le précédent. Les conditions sont idéales pour revenir, avec un peu de recul, sur les 15 jours passés au sein des Camanchaqueros.  Je ne peux, en effet, ne pas immortaliser sur ce livre mes remerciements à Pilar et Pablo pour l'accueil extraordinaire dont ils m'ont gratifié, merci pour votre attention et la simplicité chaleureuse des échanges.  Merci aussi à Horacio et Marta, qui m'ont ouvert en grand la porte de leur maison et de leur cœur, merci pour votre générosité et pour tous les instants partagés.

Merci également à tous les Camanchaqueros, qui m'ont accepté au sein de leur groupe si soudé et lié. Merci à Iso, la chanteuse, poète du désert, à Piojo pour ses cours de langue et de billard, à Barbarita, dont la grandeur d'âme et la gentillesse n'ont d'égale que le charme, à Carlitos et Chica, mes compagnons dans la brume, à Cucho l'artiste, photographe et danseur de grande classe et à Juan Luis mon regard de séducteur.

Merci enfin à Marie, avec qui j'ai passé trois jours sur la falaise et qui partage cette mission avec moi; merci pour ta patience et ton écoute, ta vision du monde et ton esprit de liberté. Merci de m'avoir fait découvrir ce que tu es et partager ce que tu penses.

Vous l'aurez compris en lisant ces lignes (si vous avez un traducteur sous cela), le nombre de merci témoigne de ma joie d'être ici et de vous connaître tous. (Nicolas Montibert) Nicolas (Firma). FRANCE

________________________________________

(Traducción al español):

"Segunda estadía en Alto Patache, un poco más corta y más tranquila que la anterior. Las condiciones son ideales para recordar, con un poco de perspectiva, los 15 días pasados en el seno de los Camanchaqueros. De hecho, no puedo dejar de inmortalizar en este libro mis agradecimientos a Pilar y Pablo por la extraordinaria acogida con la que me honraron, gracias por su atención y la cálida sencillez de los intercambios. Gracias también a Horacio y Marta, quienes me abrieron de par en par la puerta de su casa y de su corazón, gracias por su generosidad y por todos los momentos compartidos. Gracias igualmente a todos los Camanchaqueros, que me aceptaron en el seno de su grupo tan unido y conectado. Gracias a Iso, la cantante, poeta del desierto; a Piojo por sus clases de idioma y de billar; a Barbarita, cuya grandeza de alma y amabilidad solo se igualan con su encanto; a Carlitos y Chica, mis compañeros en la bruma; a Cucho el artista, fotógrafo y bailarín de gran clase; y a Juan Luis, mi mirada de seductor.

Gracias finalmente a Marie, con quien pasé tres días en el acantilado y quien comparte esta misión conmigo; gracias por tu paciencia y tu escucha, tu visión del mundo y tu espíritu de libertad. Gracias por haberme hecho descubrir lo que eres y compartir lo que piensas. Como habrán comprendido al leer estas líneas (si tienen un traductor a mano), la cantidad de “gracias” atestigua mi alegría de estar aquí y de conocerlos a todos."


25a. Anotación.

25.09.2002.-  Sólo con la continuidad de los estudios "básicos" lograremos conocer a plenitud nuestros recursos naturales. La actividad desarrollada por Uds. debe estar en conocimiento de las autoridades "políticas" para obtener mayores recursos financieros. Agradezco la oportunidad de conocer vuestro trabajo.  Víctor Valdivia Ríos,  Encargado de Recursos Naturales Renovables, SAG.

26a Anotación. 

02/10/02.  It is my first visit to this fog oasis, thanks to the kindness of Horacio and his superb driving skills in a 2 wheel drive car! My colleague and I had the opportunity to lay out some yellow pan traps, which we use to catch various bee species. The sites we laid them out in had very promising patches of flowers in them. In a months time we will return to see how well our bee traps have done. I am in awe of the unique climate this part of the Atacama welcomes. We have seen the fog come and go several times in the few hours we’ve been here. It is truly a phenomenal site for the eyes to take in. In a months time we hope to see more flowers in bloom and perhaps some bees flying, it is still too cool for bees today! Well, it is lunch time and we are about to feast on a fine meal. Much thanks for your kind welcome to this hidden paradise!

Jennifer Grixti, York University Toronto, Canada: Jengrixti@hotmail.com. Address: York University. 4700 Keele St., Tor. ON. CANADA. M3J 1P3 (416)-736-2100 x22663

(Traducción al español)

"Es mi primera visita a este oasis de niebla, ¡gracias a la amabilidad de Horacio y a sus magníficas habilidades de conducción en un coche de tracción simple! Mi colega y yo tuvimos la oportunidad de colocar algunas trampas de plato amarillas, las cuales usamos para capturar varias especies de abejas. Los sitios donde las colocamos tenían parches de flores muy prometedores. En un mes, regresaremos para ver qué tan bien han funcionado nuestras trampas para abejas. Estoy maravillada por el clima único con el que nos recibe esta parte de Atacama. Hemos visto la niebla ir y venir varias veces en las pocas horas que hemos estado aquí. Es realmente un lugar fenomenal para la vista. En un mes esperamos ver más flores floreciendo y quizás algunas abejas volando, ¡hoy todavía hace demasiado frío para las abejas! Bueno, es hora de almorzar y estamos a punto de disfrutar de una excelente comida. ¡Muchas gracias por su amable bienvenida a este paraíso escondido!".


27a Anotaciòn.

9 nov. 2002. Fue maravilloso que mi amiga Raquel nos trajera al lugar que descubrió donde se encuentra esta increíble vegetación de oasis de neblina. A pesar de  que lo publicamos juntas, nunca me imaginé cómo era el lugar y todo su entorno. Los felicito por la interesantísima labor que están desarrollando.

MÉLICA MUÑOZ, Botánica del Museo Nac. Hist. Natural de Santiago.


28a Anotación.

21/01/04. Hemos venido con Lucho Pérez y Mauricio Navarro a Alto Patache. Hoy vamos a dejar puesto un nuevo candado. Nuestros amigos de la Cía. Sal de Lobos hace una semana nos arreglaron la barrera dejando lista la base. Queremos cerrar para evitar la entrada indiscriminada de gente extraña, que suele venir a merodear o espiar nuestras investigaciones.  Hoy fuimos al lugar arqueológico o paradero de cazadores-recolectores de la terraza baja a 35 m. de altitud. Hoy, con harnero, cernimos la tierra de 1 cuadrícula, hallando numerosos huesos humanos y, en el último momento, otro resto de cráneo y una mitad de maxilar. Se trata de 2 cuerpos humanos allí sepultados. Se ha hallado trozos muy pequeños de cuerdas, muy erosionadas. (Nota.)

No vamos a medir hoy día, pues estamos muy cansados después de 5 ó 6 horas de trabajo. Arriba, estaba agradable, con neblina muy potente. Tomamos té y parte de los víveres, tranquilamente descansando en la casa y observando la llegada de la neblina.

(Nota posterior del editor: el estudio detallado de este notable  yacimiento arqueológico  fue publicado en la revista “Polis” de la Universidad Bolivariana de Santiago, Vol. 3, Nº 7, año 2004: 361-396.). El trabajo  se titula:   "Un yacimiento de cazadores-recolectores marinos en la terraza litoral de Bajo Patache, Sur de Iquique",  (H. Larrain, 14/10/2026).


29a Anotación.


21/04/04 Visita de mediciones. H. Larrain, Luis Pérez R., Andrea Olmos y Víctor Bugueño.  SFC del alto (2 m.) 9,25 litros (aprox.) Día de fuerte sol, sin rastro de niebla.

Pillamos 2 langostas. Lucho Pérez vio 4 ó 5 más. Bajo planta frondosa de Frankenia chilensis, junto al atrapanieblas de 40 m² originalmente todavía en flor, vimos 3 ejemplares del Entomochilus sp,  raro, piloso. Uno se nos fue. Los demás van junto a especies de Scotobius y Hemíptera para ser fotografiados en Iquique. Nos llamó mucho la atención hallazgo de 3 ejemplares de ese raro Entomochilus.  Atrapanieblas de secuencia altitudinal. Había escasa agua en el SFC de los 750 m. Muy escasa (casi cero) en aparatos situados desde los 700 m. Más abajo, cero.. No vimos aves (pajaritos) hoy. En cambio, capturé 2 ejemplares de una Philorea color café dorado, bajo plantas o piedras.


30a Anotaciòn.

27/04/04. Hemos venido a las mediciones acostumbradas con los ayudantes Mauricio Navarro, Luis Pérez y Andrea Olmos. Había poca agua en el SFC de los 850 m: solo 7,45 litros. No se nota todavía el incremento de captación. Hay que esperar -creo- a fines de mayo o comienzos de junio.

Hoy capturamos un ejemplar ♂ de langosta, cerca del SFC de los 750 m. También, arriba, hacia los 830 m, bajo una piedra, un ejemplar vivo de Philorea arachniformis. Hacía tiempo que no veía esta especie, la + interesante de todas las Philorea.

No vimos hoy aves, salvo los gallinazos de siempre. Día tranquilo, soleado. Sin camanchaca. No hay otras novedades.  Horacio Larrain.


31a Anotación. 


27/08/04. Viaje a Alto Patache con 3 alumnos de la Univ. Bolivariana: Víctor Bugueño, Luis Pérez Reyes y un alumno que aún no conocía este oasis de niebla, Fabián Zambra. Los 3 quieren hacer su Tesina para el grado de Bachiller en Arqueología. He pedido a F. Zambra haga un estudio sobre la Cerámica: su funcionalidad y uso, tomando como base el estudio de los fragmentos cerámicos hallados en diversos sectores, en especial, el sector de "La Aguada", a los 735 m de altitud.  La ubicación exacta de "La Aguada" es:  0379774/ 7697008. Aquí se halló cerámica decorada [Nota] = / 0379770 / 7697002.

Nota del editor:  junto a las rocas de la  “aguada”, hallè entonces varios fragmentos pequeño y muy desgastados  de las culturas Pocoma y Gentilar  propias de la zona de  Arica. (14/10/2026, H. Larrain).

La idea es que los 3 alumnos hagan sus Tesinas de fin de año sobre temas del Oasis de Niebla. Estuvimos analizando con los alumnos como enfocar sus respectivos trabajos de investigación en el plano arqueológico. A Zambra le interesa estudiar la cerámica del lugar y su tipología; a L. Pérez y a  V. Bugueño, la Arqueología (restos dejados en superficie) y la Arqueología Histórica de la época del salitre. El día ha estado totalmente despejado sin una nube. Vimos 2 ó 3 veces unas densas nubes blancas que se formaban en la base del cordón rocoso (nubes orogénicas). Vimos un grupo numeroso de chirigües (unos 14 ó 16) en las cercanías de las plantas vivas que fueron regadas por goteo hasta hace 1 ½ meses. También vimos una dormilona solitaria.


Agradecimientos.

En forma especial, agradecemos aquì el apoyo tàctico de nuestro ayudante el señor Miguel Angel Faúndez, quien resolvió  todas nuestras dudas y supo aplicar  hábilmente  la  inteligencia artificial (IA) para traducir los textos manuscritos del original. 


Notas al presente  trabajo.

(1)  En nuestro blog htps://eco-antropologia.blogspot.com hemos publicado las siguientes trece entradas específicas referidas a nuestro sitio de estudio de la niebla costera en el oasis de niebla de  Alto Patache:   

"Oasis de niebla de Alto Patache",  20-02-2008.

"La niebla humedeciendo al oasis de Alto  Patache",  21-02-2008.

"Variabilidad de la neblina y formación de oasis de niebla",  23-02-2008.

"Diversidad de habitats en la costa norte de Chile",  30-03-2008.

"Oasis de niebla de Alto Patache: protocolo de uso",  09-08-2008.

"Flora nativa en el oasis de niebla de Alto Patache: diversidad específica", 03-02-2009.

"Nubes rasantes del Pacífico: las nieblas productoras de agua", 17-09-2009.

"Reverdece en primavera el oasis de niebla de Alto Patache. Contraste con bosque moribundo a sus pies",  18-10-2009.

"Presencia indígena en oasis de niebla: El caso de Alto Patache", 21-10- 2009.

"El oasis de niebla de Alto Patache: esplendor primaveral de su flora desértica", 21-05-2010..

"Ültimas visitas a un ecosistema feneciente: el oasis de niebla de Alto Patache  en diciembre 2015. Últimas visitas  al "desierto florido" en la costa sur de Iquique", 19-12-2015.

"Resumen de nuestras primeras experiencias  en captación de la  camanchaca costera: años 1980-2000. Cerros de El Tofo (IVª Región) y Alto Patache  (Iª Región de Chile)".  30-09-2016.

"Un hecho memorable en el oasis de niebla de Alto Patache: inauguración de la Casa-Estación en Mayo del año 2000". 19-01-2017.

(2)  El mundo científico internacional que gira normalmente en torno a las publicaciones hechas en revistas científicas de reconocido prestigio (indexadas en el Social Sciences Citation Index,  Scopus,  SciELO ó Redalyc en Iberoamérica), suele desconocer o ignorar los entretelones que  facilitan o entorpecen las publicaciones científicas de un novel autor particular. Las camarillas científicas o universitarias se retroalimentan entre sí, en torno a las grandes figuras del pensamiento del momento, creando así  un verdadero cìrculo vicioso en torno al origen y forma del conocimiento. Un autor de moda,  un científico reconocido o un literato famoso, suele ser "perseguido" por las Editoriales para publicar  sus últimas "novedades". En cambio, un autor desconocido o carente de vínculos editoriales, experimenta enormes dificultades para editar y dar a conocer sus producciones a un público vasto. Afortunadamente, Internet, hoy día, suple con creces esta deficiencia y ofrece a todos sus usuarios, sin excepción,  nuevas plataformas o dispositivos en la nube (como página web sin sustento material)  la abierta posibilidad de editar y dar a conocer  las propias investigaciones, producciones o noticias, sin tener que enfrentar o "chocar" frontalmente con la crítica (a veces implacable)  de los "pares", exigida por  todas las revistas de èlite del momento. En el mundo científico, al igual que en el mundo artístico o literario, existen (o subsisten) también rivalidades soterradas y, no raras veces, puntos de vista contrapuestos  incluso en torno a los grandes problemas del momento (v.gr. cambio climático, alza del nivel del mar, calentamiento global, modos de combatir la desertizaciòn o la pérdida de hábitat de especies protegidas, etc.).  No raras veces, este "combate de ideas" tiene como  su origen una diferente cosmovisión o ideario religioso  pero más frecuentemente,   político o ideológico.   

(3)  Este cuadernillo se mantenía, bien resguardado,  en nuestra antigua casa de campo de Alto Patache, inaugurada en el año 2000. A nuestros visitantes se les solicitaba emitir su opinión por escrito al término de su visita al lugar. Gracias a esta precaución nuestra, disponemos hoy de un variado y riquísimo acervo de mediciones sistemáticas y experiencias de campo,  inobjetables e irrepetibles.

 (4).  Sobre el valor e importancia de llevar "Diario de Campo" en nuestras expediciones, véase nuestro capítulo:  El  "Diario de Campo " o Bitácora: el instrumento número 1 del científico investigador", editado en nuestro  blog el 22/02/2008.

(5) El término "lomas" es de origen y frecuente uso colonial peruano, y se aplica a los sectores bajos  de acantilados costeros (menos de 800-850 m sobre el nivel del mar) y planicies adyacentes a la costa pacífica del Perú y Chile. Estos sectores, en determinados meses del año (aproximadamente entre los meses de agosto y diciembre), se cubren de una abundante vegetación baja, efímera, arbustiva y herbàcea, inducida y sostenida por la acción benefactora de las nieblas costeras o camanchacas que traen consigo mucha humedad.   En el Perú, son bie conocidas las lomas de  Atiquipa, Lachay, Ancón, Amancaes o Carabaiyo. Fueron muy utilizadas durante el período colonial para el pastoreo estacional de animales, especialmente vacunos,  ovejas y cabras. En Chile, se les conoce como "oasis de niebla". En  Chile, el ecosistema de "lomas" se produce entre el puerto de  Arica y La Serena, en una franja costera  de  escasa pluviosidad anual (menos de 30-40 mm)  por corresponder al llamado "desierto de Atacama". Por lo general, en la costa chilena hemos observado que la presencia de estas "lomas" se verifica en las las caras S y  SW de eminencias costeras que conforman "Puntas" (v.gr. Punta Pichalo, Punta Patache, Punta Gruesa...). Las "lomas" más conocidas en Chile,  ricas en especies animales y vegetales, se encuentran en los altos de Punta Pichalo, Punta Patache, Punta Gruesa, Cobija,  Mamilla, Cerro Moreno, Paposo y Taltal y, más al sur, en Fray Jorge y Talinay, junto a la desembocadura del río Limarí. Protección oficial en su calidad de "Santuarios de la Naturaleza" o "Parque Nacionales"  han alcanzado  Fray Jorge  (desde el año 1941)    y, recientemente,  el  oasis de niebla de Punta Gruesa (Sur de Iquique), gracias al Decreto Nº 2.000 del año 2023. En este último sitio, se conserva hasta hoy la mayor concentración viva en Chile del cactus arbóreo Eulychnia  iquiquensis  ("copao"), protegido aquí hasta hoy, en forma natural,  gracias a la difícil y compleja accesibilidad del lugar. 

(6). Véase el trabajo de Marcos A. Ferrú y  Mario Elgueta titulado:  "Lista de Coleópteros (Insecta Coleoptera) de las regiones de Arica y Parinacota y Tarapacá, Chile", Boletín del Museo de Historia Natural de Chile, Nº 60, 9-61, 2011). En este trabajo, se da cuenta detallada de los descubrimientos realizados -inter alia- en los oasis de niebla de Alto Patache y Punta Gruesa. 

También,  puede consultarse el trabajo de Esteban Sagredo, Horacio Larrain et al., titulado: "Variación espacio-temporal  de la entomofauna de coleópteros en el oasis de niebla de Alto Patache (20º 49 S, 70º 09  W) y su relación con factores geográficos",  Revista de Geografía Norte Grande, año 2021, Vol   Nº  29, 121-133.  En ambos trabajos se hace explícita referencia a los hallazgos entomológicos realizados por nosotros en el oasis de niebla de Alto Patache  a partir del año 1997.

 En la sección de Entomología del  Museo  Nacional de Historia Natural   en Santiago de Chile, se encuentra hoy depositada la "Colección Larrain" en varias cajas, con los descubrimientos entomológicos del autor hechos en sus años de investigador  de campo. 



domingo, 13 de septiembre de 2026

Recuerdos del pasado: mis primeras experiencias con los Changos en la costa de Antofagasta: 1963-1965.

 En este nuevo capítulo, intentaremos recordar y recapitular las circunstancias concretas que motivaron nuestras investigaciones sobre los Changos como tema de tesis para la maestría en antropología en 1978 (1). Han transcurrido entretanto 48 largos años. Espero que la memoria, ayudada por mis antiguas fotografías y notas de campo, me acompañen en esta grata tarea.

 

Mis primeras excursiones en la costa norte de de Antofagasta.


 Apenas llegué a la Universidad del Norte, en Antofagasta, como joven profesor  en Junio del año 1963 (2), empecé  a salir cada domingo de expedición  por los alrededores, como era mi costumbre. Mi interés por el estudio de los insectos, que me incentivara  mi amigo entomólogo Luis Peña Guzmán, me sugirió ir a recorrer y revisar las quebradas situadas al Norte de Antofagasta, en las cuales podría hallarse algunas especies raras de interés científico. Fue la recomendación expresa que me dio el propio Peña, buen conocedor del área.  Así, premunido de mi mochila tirolesa, agua, un par de  sandwiches, red de insectos y frascos de cianuro, partía en bus hacia el Norte hasta el antiguo hipódromo, lugar de destino final de la movilización en esa época. Me dirigí hacia la base de los cerros, próxima a la desembocadura de la quebrada de Guanaco, en busca de algún rastro visible de vegetación.  A los pocos minutos, diviso en el suelo un trozo de cerámica decorada de unos 2 ó 3 cm. Era claramente cerámica indígena. ¡Eureka!, me digo y empecé a hurgar con curiosidad por los alrededores, removiendo la arena con las manos. Logro así hallar unos 8 ó 10  fragmentos del mismo tipo  y coloración. Más tarde, supe que se trataba de un tipo cerámico Inca clásico. ¡Ahí…, me olvidé completamente de los insectos! (3).

Ese día, rebrotó en mí una antigua inquietud ya semi-olvidada: el interés por  estudiar el pasado de la región  y sus  habitantes indígenas, los Changos. Interés  y curiosidad  que yo ya había  cultivado a través de las clases de Antropología dictadas por un joven jesuita argentino  de apellido  Beltrán, en el Colegio Máximo de San Miguel, de los jesuítas en Buenos Aires,  en los años 1953-54. 

En las semanas siguientes, volví varias veces al lugar, pertrechado de una palita y un pequeño harnero. Logré así reunir un total de unos 56 fragmentos decorados que me permitieron restaurar, en gran parte, la hermosa vasija. Años después, en 1966,  publicaríamos con mi ayudante Agustín Llagostera, un trabajo en la revista “Anales de la Universidad del Norte”, (Nº 5 : 83-128). Se tituló: “Contribución al estudio de una tipología de la cerámica encontrada en conchales de la provincia de Antofagasta”, donde  presentamos un excelente dibujo de esta notable pieza, obra  de A. Llagostera M. (4) .  

 

Los primeros indicios de presencia indígena.


 ¿Qué hacía esa vasija clásica Inca destrozada y abandonada en esas soledades?.  ¿A quién perteneció?  ¿Hubo algún grupo humano viviendo precisamente aquí,  en estos secos arenales?.  ¿O fue solo un objeto que se le perdió a algún caminante desprevenido?-  ¿O, tal vez, será  una posible prueba de la presencia de antiguas habitaciones humanas en las proximidades?. Eran éstas preguntas que me hacía yo mentalmente mientras revisaba afanosamente el área. Esa vez, -la primera-  andaba yo solo. Posteriormente, me haría yo acompañar casi siempre de uno o dos estudiantes universitarios de la ciudad. 

Aquel día, memorable para mí, ya no intenté  buscar más insectos. Surgía en mí, impetuosa, una nueva vocación, un novedoso e inesperado campo de interés científico. Muy pronto surgió la idea de buscar en los alrededores la presencia de restos de chozas y/o tumbas indígenas en el área, investigando su contenido... ¿Cómo?.  Y ¿dónde?

 

Los primeros conjuntos de bases de antiguas chozas  indígenas.


 Ya en mi segunda o tercera visita al lugar, me percaté de la presencia de ciertos trozos grandes de arenisca o simples piedras rodeando algunas pequeñas oquedades que me parecieron artificiales. No eran formaciones naturales, evidentemente. Aquí y allá, disperdigados, aparecieron los primeros fragmentos de una cerámica tosca, sin decoración.  Trozos de vasijas indígenas con evidentes señas de tizne. “Cerámica culinaria”, la llaman los arqueólogos. “Aquí hubo actividad humana”, me dije.

Pronto me di cuenta que solo en  tales sitios se podía observar la frecuencia de ciertas  conchas  marinas. Distinguíamos las conchas características de varios moluscos:  locos (Concholepas concholepas), lapas  (Fissurella sp.), ostiones  (Argopecten purpuratus), cholgas (Aulacomya atra), chitones o apretadores (Chiton spp)   y, más raramente, almejas (Ameghinomia antiqua)   o choritos  maico (Perumitylus purpuratus). Era obvio que estos moluscos  habían servido de alimento allí mismo a familias indígenas allí residentes.

 ¡Había tropezado, sin duda alguna,  con un lugar de poblamiento humano del pasado!. Muy luego, dí con las primeras puntas de flecha de sílex o calcedonia. Empecé a  recoger también,  ávidamente, los fragmentos de cerámica de mayor tamaño  así como  los artefactos líticos pensando en estudiarlos en detalle  algún día provisto de mayores antecedentes. Elementos que muy pronto expondríamos, orgullosos,  en  nuestro pequeño  Museo de la calle  Prat (5).

 

Los conchales.


 Denominé ”conchales” a estos conjuntos de restos y residuos alimenticios junto a habitaciones indígenas reconocibles por la presencia de esas oquedades flanqueadas siempre por piedras  dispuestas en círculo (5). En los meses siguientes y hasta el mes de  Enero de l965, pude  ubicar en mis frecuentes recorridos,  hasta 19 “conchales”, de los cuales hice un croquis detallado  que muestra bien su presencia desde el norte de la ciudad de Antofagasta hasta  las bases mismas de Cerro Moreno (Ver Fig. 5, infra). En el capítulo de mi blog: https://eco-antropologia.blogspot.com titulado: “Mis primeras actividades arqueológicas en la costa de Antofagasta: hallazgos que llamaron la atención de un neófito en 1963” ( fechado el 17 de septiembre 2024)  hemos recopilado, hurgando en nuestros primeros "Diarios de Campo", mis primeras impresiones y sentimientos ante los hallazgos realizados. Este capítulo constituye un excelente complemento a lo aquí expuesto. También nos hemos referido in extenso a estos descubrimientos tempranos en la costa de Antofagasta, en otro capítulo de nuestro blog titulado: “Mis primeros descubrimientos arqueológicos en las cercanías de la quebrada de la Chimba (Norte de Antofagasta)”, fechado el 14 de julio de 2020.

 

La idea de escribir una obra sobre los Changos.


En enero del año 1965 partía yo a México para iniciar, por espacio de 5 largos años,  mis estudios de antropología en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). Tenía ya casi 36 años de edad. Dejaba atrás 20 años de permanencia en la Orden religiosa de los Jesuítas cuya formación humanista integral agradezco profundamente hasta el día de hoy. Atrás quedaban mis experiencias en San Pedro de Atacama visitando los pueblos de su parroquia, acompañando al sacerdote Gustavo le Paige. Una vez en México, mi primer escrito de clase,  bastante  extenso,  versó sobre la cultura atacameña y fue terminado en diciembre 1965 (6).


Reorientando mis pesquisas hacia los pobladores Changos.


  ¿En qué momento exacto y por qué decidí yo reorientar mis estudios futuros hacia el tema de los Changos?.  Por más que lo pienso hoy, no encuentro aún una respuesta razonable...Lo cierto es que empecé a recolectar toda la bibliografía que podía rastrear sobre los Changos y su medio ambiente, en la biblioteca de la State University of New York  en East Setauket, (mi Universidad),  muy rica en el tema de los viajeros naturalistas y expediciones  a América desde Europa. Y me propuse revisar y fotocopiar, entre otros autores,  las obras clásicas de los navegantes franceses Feuillée y Frèzier en sus valiosas referencias a las costas de Chile y del Perú, así como las referencias de muchos otros cronistas e investigadores de distintas nacionalidades, referentes a la costa del  Pacífico sur y sus habitantes (7).

 

 Apoyo científico recibido.


 Me ayudó mucho en esta tarea  de búsqueda documental la visita que hice al anciano ingeniero-geógrafo norteamericano William E. Rudolph autor del famoso artículo: “The Rio Loa of northern Chile”, en la Geographical Review (octubre 1927). Rudolph,  entonces muy anciano, vivía solitario en un pueblito vecino a East Setauket donde yo estudiaba por entonces. Recuerdo que, en esa ocasión, él me sugirió valiosas  pistas de búsqueda sobre este tema.

A mi llegada a la Universidad, en Setauket, tuve también la fortuna de encontrar, entre mis nuevos profesores, al Dr. Edward P. Lanning, (1930-1985) arqueólogo, experto en las culturas peruanas, a quien conociera y tratara yo, un par de años antes, en San Pedro de Atacama. Con él, -lo recuerdo bien-  recorríamos las orillas del salar de Talabre en busca de artefactos líticos en 1963. Lanning  me nombró pronto su ayudante de cátedra, lo que entonces me permitió disponer de un pequeño  ingreso extra. Con él, visitándolo en su casa,  hacíamos recuerdos del padre Le Paige y sus andanzas por Atacama. Lanning, en aquel tiempo, me apoyó vivamente  en mis inquietudes y preferencias antropológicas. Éramos ambos casi de la misma edad, siendo yo un año mayor.

De gran valor para mis estudios durante este tiempo, fue la  correspondencia sostenida con varios arqueólogos del Norte de Chile, especialmente con Hans Niemeyer Fernández, Jorge  Iribarren Charlín y Francisco Cornely, quienes gentilmente me enviaron  copia de sus  trabajos y me despejaron no pocas dudas (8).     

Esta antigua investigación sobre la población de los Changos -tema del futuro libro hoy en preparación- , virtualmente ya terminada en 1972,  fue retocada por mí y finalmente aceptada por  mi Comité de Tesis como trabajo final para la concesión del título de Magister en Antropología  (M. A.) el  22 de diciembre de 1978 (9).

                                                     ----

 Hasta aquí, mis “recuerdos del pasado”. Las fotografías que presentamos en el siguiente anexo, espero contribuirán a comprender mejor las circunstancias de nuestros hallazgos y su importancia para la historia cultural del Norte de Chile.


Epílogo.


El estudio de  los Changos y su notable ajuar cultural, ha sido tema dominante en mi Blog y, en general, a lo largo de toda mi trayectoria científica. El tema me ha apasionado hasta hoy día en plena vejez. El 8 de abril del año 2020, publiqué en mi Blog un recuento sistemático  de todos  mis artículos relativos a esta etnia costera, detectando 47 entradas  diferentes.  Ese trabajo de  recuento se titula: "Listado de los  trabajos de Horacio Larrain relativos a los Changos  pescadores de la costa norte de Chile". editados en su blog https://eco-antropologia.blogspot.com.


Notas.


(1(1)    El  contenido de este nuevo capítulo de mi Blog ha sido concebido como el Prólogo para la próxima re-edición de un antiguo trabajo nuestro inédito -hoy en preparación-, sobre la demografía de los grupos  Changos del norte de Chile. Inicialmente, dicho estudio fue presentado,  en el año  1978, como el documento-base para la concesión del título de  arqueólogo en la State University of New York at Stony Brook, USA.

(2) No era ésta mi primera visita a la ciudad de Antofagasta y su zona aledaña. En efecto,  fui enviado  al Colegio San Luis de los jesuitas, durante el curso del año 1961, como profesor de Ciencias Naturales. Por entonces, estaba yo aún encandilado con la idea de colectar insectos raros o escasos, influenciado por mi  amigo el entomólogo Luis Peña. En esa corta estadía, quedé fascinado con su agradable clima durante todo el año. Recuerdo bien mis colectas entomológicas en el sector Trocadero, así como la grata aunque arriesgada  excursión al Cerro Moreno,  con un grupo de alumnos del colegio, donde experimentamos por primera vez  los efectos de la camanchaca costera que nos sorprendió arriba, nos ocultó completamente la huella de descenso y nos hizo pasar mucho susto.

(3) Esta notable vasija, (Vea nuestra Fig.  Nº 7, más abajo), fue  reconstituida por nosotros y  entregada al Museo de Antofagasta de la Universidad del Norte en diciembre de 1964, en vísperas de mi partida a México, junto con todas mis colectas de elementos arqueológicos.  Habiendo sido trasladadas sus colecciones al Museo Regional de Antofagasta  de la DIBAM, en 1984,  hemos procurado sin  éxito re-encontrarla en sus archivos. Ojalá ésta aparezca algún día…

(4)   La exposición y presentación museográfica en nuestro museo de la calle Prat,  fue en esos tiempos la intención primera que, a mi  juicio, explicaría bien el afán coleccionista de especímenes en terreno. Por entonces, era notoria la rivalidad existente entre las dos sedes universitarias en Antofagasta: la U de Chile y la Universidad del Norte, la que se expresaba en la asidua presentación de eventos científicos o culturales por parte de ambas instituciones.

(5)   La presencia de estos pequeños círculos de piedras, que tanto nos intrigaron al principio, a veces formando conjuntos  de 3, 6, 8 ó 10, y muy próximos unos a otros, queda bien explicada por el uso de tales piedras para sujetar y afianzar en tierra los cueros de lobos marinos o lonas viejas que constituían la techumbre y paredes de la rústica vivienda, sostenida originalmente por toscas vigas de madera de cactus o costillas de ballena. Las fotos siguientes  (Vea Anexo fotográfico, infra), pretenden  ilustrar mejor lo que hemos querido señalar más arriba. Véase,  también,  nuestro capítulo del blog titulado: “Noticias adicionales sobe el modo de vida y la cultura de los Changos, pescadores- recolectores de las costas de Atacama:  demografía, movilidad y ecología”,  editado el 24 de agosto del 2016, donde se analiza la rica documentación del viajero Rodulfo A. Philippi,  datada en 1853. En algunas de estas "viviendas", tuve la suerte de observar, volcadas, las antiguas piedras planas de moler, empleadas como "metates", las que conservaban aún capas de color ocre adheridas a su superficie de molienda. Sólo en una ocasión, tuve la rara fortuna de hallar, escondida bajo una de las piedras de base, una pequeña pinza depilatoria de cobre oxidado, de color verdoso. Hallazgo que me conmovió profundamente pues dicha pieza me acercaba visiblemente a  su antiguo propietario chango.

(6) El trabajo fue titulado: “Apuntes para un estudio de los Atacameños” y ha sido reproducido íntegro en nuestro Blog: https://eco-antropologia.blogspot.com  con el nombre de: “Un trabajo nuestro inédito sobre los Atacameños:  "Apuntes para un estudio de los Atacameños", escrito a fines del año 1965. Esquema para una posible disertación arqueológica, Octubre-Diciembre 1965,  MS., 75 p. México.

(7)   Aquí tuve la oportunidad de consultar casi a diario la rica Biblioteca de Autores Españoles  (BAE) que contiene los textos de los Cronistas y escritores españoles tempranos como Cieza de León, Garcilaso de la Vega, Vásquez de Espinoza, Gerónimo de Bibar, Reginaldo de Lizárraga, Lozano Machuca, o los antiguos Diccionarios geográficos y otros escritos tempranos que nos entregaron valiosa  información sobre los Changos, su hábitat, su población, su movilidad a lo largo de la costa  y sus curiosas  expresiones culturales.

(8)   A fines de 1964, tuve la grata posibilidad de entrevistar, postrado ya en su lecho de enfermo, al  arqueólogo alemán Francisco Cornely, quien, amablemente,  me clasificó los trozos de cerámica diaguita hallados por mí en conchales, al norte de Antofagasta.´

 (9)   Se presenta aquí  (Vea Fig. 6, infra)  una fotografía de mi certificado de Título como  Master of Arts (M. A.)  en Antropología, en la State University of New York at Stony Brook,  concedido en 1978.

 

Apéndice fotográfico de apoyo: nuestros descubrimientos entre 1963-1965.

 

Fig. 1. Chozas y mujeres de los Changos en una aguada costera. Sus cabras ramonean por los alrededores. Dibujo a pluma del viajero alemán  R. A. Philippi en la rada de Paposo (1853). De su obra:  “Viage al desierto de Atacama”, Halle, Sajonia,  1860.

 

 
 Fig. 2.  Bases de piedra de las chozas de los Changos. Aquí se puede observar hasta siete u ocho viviendas contiguas, de distinto diámetro. Nuestro conchal Nº  16, próximo a la aguada de cerro Moreno (Foto H. Larrain, 1964).

  

Fig. 3.  El señor Quezada, nuestro ayudante, Bases de chozas indígenas en nuestro conchal Nº 16 situado a unos 80 m. sobre el nivel del mar. (foto H. Larrain, 1964).

Fig. 4.  El señor Quezada con sus herramientas reposando sobre una de las piedras, base de viviendas de los Changos. Aquí, en nuestro conchal Nº 17, a unos 15 m. sobre el mar (foto H. Larrain, 1º  diciembre 1964).

          

Fig.  5. Copia de un croquis nuestro del año 1966, que muestra la localización de conchales y tumbas halladas por nosotros en numerosas expediciones al N. de la ciudad de Antofagasta,  entre agosto 1963 y enero 1965. (Larrain, 1966).

                     

Fig. Nº 6. Certificado del título del Master of Arts  (M. A). en la State University of New York, at Stony Brook, L. A., USA.

Fig. 7.  Reconstitución nuestra de la vasija Inca imperial en  base a 56 fragmentos hallados por nosotros en un conchal al  N. de la ciudad de Antofagasta en 1964. Dibujo de Agustín Llagostera M., en nuestra publicación titulada: “Contribución al estudio de una tipología de la cerámica encontrada en conchales de la provincia de  Antofagasta”,  Anales  de la Universidad del Norte, 1966,  Número 5,  83-128.  

Agradecimientos.

Expresamos aquí nuestra gratitud al incesante apoyo  técnico prestado por nuestro colaborador, señor Miguel Faúndez quien mejoró substancialmente  las antiguas fotografías nuestras en blanco y negro mediante la aplicación de la IA.  Así como a su esposa, Carla Meléndez  por atender a todas mis necesidades en mi nueva casa en Altos de San Juan, Llolleo, en la parcela de mi hijo Carlos.