miércoles, 6 de diciembre de 2006

La eco-antropología: nuestro enfoque particular en el análisis de una cultura determinada.

Nuestra definición.

Por eco-antropología o eco-arqueología entendemos una forma bastante diferente a la tradicional de hacer arqueología o antropología en nuestro medio. Para el arqueólogo común, la excavación constituye siempre una herramienta indispensable, en la práctica, insustituible. Para el antropólogo social o cultural, las entrevistas son el vehículo normal y fundamental para acceder a la información en una comunidad. Pero estas técnicas o herramientas heurísticas, tienen sus bemoles y, en ocasiones, sus sesgos imperdonables.

Relación simbiótica entre ecología y habitat.

Cuando planteamos aquí una nueva forma de enfocar la arqueología o la antropología social, queremos poner particular énfasis en la relación íntima existente entre el escenario geográfico o habitat (que nos entrega el conocimiento geográfico), estudio del medio y su influjo e impacto en el grupo humano (ecología), y las expresiones culturales como los productos de esta interacción (cultura humana).

Nuestra posición no pretende de ningún modo  ser per se contraria a toda excavación o a la práctica asidua de la entrevista. Sin duda, estas herramientas heurísticas (o de búsqueda del conocimiento) son útiles y valiosas. Pero ciertamente no son suficientes para entender en su totalidad el comportamiento humano en un escenario dado. Por la sencilla razón de que son instrumentos "sesgados" o fácilmente "sesgables". Por ejemplo, cuando realizo cualquier tipo de excavación (sea un simple  pozo de sondeo, sea una excavación en área), selecciono ab initio la superficie exacta a excavar, máxime si se trata de una rápida intervención de salvamento (salvage archaeology). Es decir, necesariamente tiendo a contentarme y a concentrarme en un retazo de información (un par de cuerpos rescatados y su contexto, una fracción del campamento, un pequeño sector del área de cultivos), desechando el resto ante la imposibilidad de excavar todo. Toda excavación, por hipótesis, presupone una casi brutal restricción del área de excavación, sobre la base de ciertos indicios presentes en superficie.

Mi propio sesgo al excavar un sitio cualquiera.

El sesgo lo da mi propio argumento pre-excavatorio: ¿qué quiero buscar?, ¿qué pretendo hallar?. En el caso del trabajo de campo antropológico, ocurre algo bastante parecido. ¿A cuántas personas se debe entrevistar? ¿A quiénes y de qué edad?; ¿a qué porcentaje de la población total?; ¿cuánto tiempo debo invertir en una observación participante?. En cualquier respuesta posible, hay ya evidentemente un fuerte sesgo inicial. Es decir, mi foco inicial o visión del problema, mi cronograma de trabajo y el plazo de entrega del producto, ya inficiona y tiñe mi metodología de análisis. Es lo que llamamos la subjetividad del investigador o sus pre-concepciones. Los plazos fatales, (impuestos generalmente para la entrega del Informe final, o del producto a la institución correspondiente) sobre todo, tienden a agudizar, perturbar y empañar el grado de concentración  y la totalidad (el universo) de mi estudio.

Esta situación es aún más grave cuando el investigador dispone de escaso tiempo para realizar su trabajo o su prospección. En Chile hoy día, varias circunstancias complican enormemente la realización de un trabajo metódico y sistemático. Por una parte, los Proyectos de investigación duran sólo un período fijo de tiempo, generalmente corto, y muy rara vez superior a 3 años. Por lo que los "resultados" tienen que aparecer necesariamente en ese lapso de tiempo.

Por otra parte, está de moda hoy día entre los arqueólogos chilenos la participación en los bien conocidos "estudios de impacto ambiental" (EIA) que todas las empresas deben realizar antes de iniciar sus obras (canales, tranques, minas, carreteras, etc.) por exigencia taxativa de la Ley de Protección Ambiental (Ley 19.300).

Falencia de la Ley Ambiental chilena: la selección de los expertos.

Esta Ley exige a las empresas la contratación de personal especializado (arqueólogos, geógrafos, biólogos, ingenieros, etc.) los que deben emitir Informes en sus especialidades y en ellos, señalar la gravedad de los posibles daños inferibles en el área de influencia del Proyecto (minero, vial, litoral, urbano), en cada rubro de análisis. Como por grave falencia y permisividad de nuestra Ley Ambiental son las propias empresas las que -extrañamente- buscan, seleccionan, utilizan y pagan a estos especialistas, se podrá concluir cuáles pueden ser las consecuencias previsibles acerca de la calidad y, sobre todo, la confiabilidad de los Informes respectivos que finalmente se emita. (" el zorro al cuidado del gallinero").

La proliferación de los estudios de impacto ambiental (EIA).

Como el actual dinamismo de la economía chilena permite emprender una enorme cantidad de trabajos que siempre presuponen una transformación del paisaje, en el área rural y/o urbana, cada vez más los especialistas en los citados campos serán atraídos o "succionados" por las Empresas para emitir sus Informes. De los Informes crudos, las mismas empresas extractarán con lupa lo que les conviene para el EIA. Muchas veces, la decisión acerca de qué se pone o qué se omite de dichos informes técnicos para la edición del Informe final, queda en manos de los abogados, personas que se supone saben redactar mejor. Esto es la práctica habitual.

Inmoralidad de la práctica actual de los EIA

Esta práctica claramente anti-científica y amoral, por desgracia, se está convirtiendo para algunos científicos en una nueva y muy rentable forma de vida, pues estos especialistas además de ser muy bien remunerados, se muestran "disponibles" ante el mercado empresarial, por lo que las empresas cuentan con listados de especialistas "afectos" o proclives a ellas. A modo de ejemplo, cada vez son menos los arqueólogos que quieren dedicarse a la docencia o a la investigación universitaria, por haber sido atraídos por el "cebo" de ciertas empresas poco escrupulosas y poco respetuosas del medio ambiente. Los ejemplos abundan y los conocemos bien en la Región.

La destrucción irremisible del testimonio por obra de la excavación masiva.

Una auténtica eco-antropología o eco-arqueología se opone visceralmente a este tipo de prácticas viciadas, por que ellas propician de partida la transformación y en muchos casos, la destrucción irreparable de los ecosistemas o de los escenarios culturales respectivos. Así pues, desde una doble perspectiva este enfoque peculiar pretende modificar substancialmente las metodologías de análisis antropológico o arqueológico que signifiquen la destrucción del ecosistema o del contexto cultural. Primero, porque hace hincapié en un estudio profundo del escenario geográfico-biótico antes de iniciar cualquier intervención y, segundo, porque propugna la obtención de información sobre las culturas tratando de inferir el mínimo daño al paisaje y/o al medio ecológico circundante. Propicia, pues una "lectura" integral de la cultura o del comportamiento cultural, respectivo, desde la superficie, lo menos tocada posible, del área de interés.

1 comentario:

Ulysses XXXI dijo...

Saludos,

Me llamo Jose Miguel. Me ha parecido muy interesante este blog, sobretodo porque me ha costado encontrar una definición de lo que buscaba. Soy neófito en estos temas y aunque sea de momento un hobby, estoy planteandome en matricularme en alguna carrera relacionada (quizás antropología sociocultural).

Lo que me gustaría encontrar, es un libro o libros que traten de cómo afecta el medioambiente, el clima, la geografía, etc. en la conducta de los seres humanos de ese ecosistema y cómo ha afectado a la evolución social. Veo claros patrones comunes entre gente que vive en climas con sol, calor, etc..o gente de regiones montañosas o de clima inhóspito. Y me gustaría investigar cómo han influido en el carácter, en la identidad, en la evolución de su civilización.

Obviamente existen muchos más factores (economía, política, religión, origen). En definitiva algún libro que explique por qué los europeos mediterraneos (italia, españa, grecia, portugal, etc.) tienen rasgos comunes y dentro de estos países por qué cada uno tiene un caracter distinto. Cito estos países como ejemplo, no me importa tanto los países sino los factores en sí.

Obviamente, dentro de un país, habrá zonas, dentro de esas zonas ciudad, barrios, casas y cada uno tendrá un carácter distinto. Pero hay rasgos comunes, cultura compartida.

Siempre me ha parecido curioso cómo en un mundial de futbol, países que a priori no llevan grandes selecciones, sacan coraje, casta y en definitiva carácter para ganar (italia, por ejemplo).

En fin, espero que puedan orientarme con algún libro que recoja algo de lo que planteo.

Muchas gracias de antemano, visitaré el blog para ver respuesta. De todos modos, si se quieren poner en contacto conmigo, háganlo por favor a este mail: ulyssesxxxi@gmail.com

Un saludo,


José M.