sábado, 23 de febrero de 2008

Variabilidad de la neblina y formación de oasis de niebla

Dos artículos recientes sobre características del clima de la zona nubosa del desierto de Atacama.



P. Cereceda, H. Larrain, P. Osses, M. Farías, I. Egaña, 2008. “The Spatial and temporal variability of fog and its relation to fog oases in the Atacama Desert, Chile”, Atmospheric Research 87 issues 3-4 pp. 312-323, www.elsevier.com/locate/atmos

P. Cereceda, H. Larrain, P.Osses, M. Farías and I. Egaña, 2008 “The Climate of the Coast and Fog Zone in the Tarapacá Region, Atacama Desert, Chile”, Atmospheric Research Vol. 87 (2008) issues 3-4 pp. 301-313, www.elsevier.com/locate/atmos


El Centro del Desierto de Atacama (CDA) de la Pontificia Universidad Católica de Chile, a través de varios de sus investigadores, nos presenta aquí un nuevo e ilustrativo estudio sobre la neblina. Éste resulta crucial para comprender cómo, dónde y por qué se forman los oasis de niebla. Se usa al efecto, como instrumento de análisis, las imágenes GOES de satélite, las que detectan y permiten cuantificar el potencial hídrico de las nubes creadoras de la niebla, denominadas estrato-cúmulus (Sc). Simultáneamente, se realiza mediciones en tierra, de los montos de agua producidos, en varios lugares predeterminados, usando colectores de niebla o fogcollectors SFC). Se corrobora este procedimiento mediante la información entregada por observadores bien entrenados, situados en tierra, tanto bajo como sobre la capa de nubes. Lo que requirió de largo y esforzado trabajo de geógrafos en terreno.

Se pudo así constatar fehacientemente que la mayor extensión espacial de las masas nubosas que entran desde el mar ocurre en invierno y durante la noche. En el sector de Alto Patache (65 km al sur de Iquique), los captadores instalados por el Equipo han entregado una media de 7.0 litros/m2/día, en cerca de 10 años de mediciones consecutivas. La colecta de agua tierra adentro, a unos 12 km en línea recta desde la playa, (Sector Cº Guatalaya), baja considerablemente a menos de 1.0 litros/m2/día. La altitud sobre el nivel del mar es, igualmente, decisiva. La mayor captación se verifica a altitudes entre los 750 m y 850 m. El grado de desarrollo y el espesor de la nube es muy importante. Las informaciones del satélite GOES permiten verificar, con bastante precisión, la altura de las nubes bajas, factor decisivo en este análisis.

Se describe , por fin, los oasis de niebla en relación a cómo la respectiva ubicación geográfica determina el crecimiento de un determinado tipo de vegetación.

Los artículos acaban de ser publicados por la revista especializada en estudios de Clima, Atmospheric Research 87 (2008) por ELSEVIER (www.elsevier.com/locate/atmos) donde Ud. podrá encontrar los textos completos de estos trabajos recientes. Son sus autores P. Cereceda, H. Larrain, P. Osses, M. Farías e Isolina Egaña. Estos trabajos contribuyen a explicar parte de los numerosos enigmas que plantea la existencia, en el desierto más árido de la Tierra (Desierto de Atacama) , de los "oasis de niebla" ("Nebeloasen" ó "Fogoases").

Ambos trabajos, mutuamente complementarios, nos permiten entender este tipo de clima, muy claramente diferente de todos los tipos climáticos hasta ahora reconocidos para el extremo Norte de Chile.