martes, 20 de agosto de 2013

Un trabajo olvidado sobre textilería atacameña: artículo de Ingeborg Lindberg en 1960.


                                     
                                         Fig.. Diseño del gorro atacameño aquí estudiado.

Antecedentes sobre un curioso  gorro o  sombrero atacameño.

Hemos querido, en beneficio de nuestros  entusiastas lectores, arqueólogos, artesanos  o aficionados a la textilería prehispánica, incluir en este Blog un capítulo sobre este  poco conocido trabajo de  la investigadora alemana Ingeborg Lindberg. Esto lo consideramos parte de nuestra responsabilidad científica: dar a conocer a otros, los  trabajos poco conocidos  que poseemos en nuestra biblioteca:  inéditos, escasos o raros,  que nos permitan enriquecer nuestra bibliografía antropológica chilena.  El trabajo que aquí presentamos, de formato tan humilde, data del año 1960.  Fue editado, en  mimeógrafo, por el "Instituto de Antropología" de la Universidad Católica de Chile. Instituto al que la autora, según creemos obsequió o vendió  su rica colección etnográfica de textiles indígenas del extremo Norte de Chile, pacientemente colectados y comprados por ella en numerosas expediciones realizadas a los pueblos atacameños del Salar de Atacama  y de las vertientes superiores del Río Loa , entre  1957  y 1964.

Una colección etnográfica  atacameña  desaparece como por arte de magia.

Se sabe que esta Colección estuvo un tiempo en manos  de la Universidad Católica, pero hoy no se conoce, desgraciadamente,  su paradero. No sabemos qué ocurrió con ella. Pero sospechamos   que ella, tal vez, debió sufrir -como tantas otras-  los embates de la polilla  por no haber sido cuidada  en la forma adecuada. En realidad, no lo sabemos. Lo cierto es que la Colección desapareció un día de la Casa Central de la Universidad Católica, junto con el "Instituto de Antropología" que la albergaba como un tesoro. Cuando en Mayo del año 1973 fui incorporado como profesor investigador a la Universidad Católica, en el Instituto de Geografía, quise  saber de la Colección y su destino, como también quise saber  qué había ocurrido con el Instituto de Antropología;  no tuve mayor  éxito en mis pesquisas,  ni nadie supo darme referencias concretas acerca de su paradero.

La historia un día, probablemente, nos revelará los entretelones de lo ocurrido a ese selecto grupo de antropólogos que quisieron hacer Antropología en la Universidad Católica, en aquellos tempranos años. Entre ellos, estuvo un tiempo, también, a lo que creemos,  Ingeborg Lindberg. 

La llegada de Lindberg a Antofagasta.

No conocemos la fecha exacta en que Ingeborg Lindberg comenzó sus exploraciones en el desierto de Antofagasta. Pero debió ser  hacia el año 1960, 1961 ó 62.  La Universidad del Norte había sido creada allí por la Orden de los Jesuitas, poco antes,  en el año 1555, como una Filial de la Universidad Católica de Valparaíso. Su primer Rector fue  el jesuita Gerardo Claps Gallo, antofagastino. Cuando el esposo de Ingeborg, el geólogo Carlos Klohn  fue contratado por el Servicio de Minas del Estado de Antofagasta, aparece Ingeborg  y ofrece sus servicios a la Universidad del Norte. Muy pronto la veremos  participar en el naciente Museo de la Universidad en calle Prat, fundado y regentado por el entusiasta Bernardo Tolosa Cataldo, joven autodidacta  con quien emprende numerosos  viajes a terreno,  visitando las comunidades atacameñas del hinterland de Antofagasta. En esos años, Tolosa era el encargado por el Obispado  de la oficina de "Caritas-Chile" en la región,  y en calidad de tal, debía realizar frecuentes viajes a las localidades más alejadas del interior, para llevar, a los más pobres,  la ayuda  de la Iglesia en víveres y comestibles no perecibles. A estas expediciones solía  agregarse Ingeborg para incrementar sus colecciones y hacer contactos con los artesanos del interior.   Muy pronto incentivará, con ayuda de Tolosa y de otros profesores de la misma Universidad, la artesanía en piedra liparita de Toconao, artesanía que se mantiene viva y pujante hasta hoy en la zona. (Vea nuestro capítulo: "Ingeborg Lindberg: pionera de la etnografía en el Norte de Chile", 6 de Septiembre del año 2008, en este mismo Blog)


Este es, creemos nosotros,  el trasfondo histórico, geográfico y social  en que se   desarrolla esta publicación.

Página 1.   Observe el humilde formato de la publicación y el sello del "Instituto de Antropología de la Universidad Católica de Chile" prueba cierta de que dicho Instituto existió, por esos año,s en la Universidad Católica de Chile. 


Pág. 2.  La nota manuscrita, añadida al pie de página, es nuestra (H. Larrain).

                                                                           Pág. 3.


Pág. 4.

Pág.5.

Pág. 6.

Pág. 7.

Pág. 9.

Pág. 10.

Pág 11 y final. Tómese nota de la escasa bibliografía  accesible por entonces a la autora.  


Comentario nuestro.

Por esas fechas, poco se conocía  del arte textil atacameño en relación a la confección de gorros, a pesar de que la investigadora sueca  Gösta Montel había publicado, en inglés, su trabajo  titulado: "Dress and Ornaments in  Ancient Peru",  (Göteborg, Elanders Boktryckeri Artiebolag, 1929) .  Ricardo Latcham en su  obra  de síntesis: "Arqueologìa de la Región Atacameña", había dedicado también  unas páginas a los diferentes tipos de gorros conservados en colecciones en  museos de Chile (  1938: 284-290). 

La etnografía:  ¿ciencia de segundo orden en Chile?.

En los albores de la antropología científica chilena, a partir  del año  1940, aproximadamente,  la etnografía, con escasas excepciones (como fue el caso del  sacerdote Martín Gusinde  S.V.D,  Joseph Emperaire o el Dr. Alejandro Lipschutz), no fue precisamente una disciplina estudiada y practicada en profundidad,  por falta absoluta de especialistas formados en escuelas antropológicas. Y, en consecuencia, las Colecciones etnográficas existentes aportadas por los investigadores y exploradores,  quedaron abandonadas  y/o no fueron objeto de un estudio y análisis especial. No pocas de éstas, fueron a parar a Museos europeos, especialmente  de Francia y Alemania, como  las reunidas por el  médico alemán,  Dr. Otto Aichel en el desierto de Atacama (provincia de Antofagasta)  o por el botánico sueco Dr. Carl Skottsberg  en la zona de los canales patagónicos. Fueron más bien folkloristas y folklorólogos, como Oreste  Plath y otros más,  los únicos que se preocuparon de estudiar y analizar  estos temas, dejados  de lado por entonces por casi todos los antropólogos, al parecer atraídos (o tal vez francamente encandilados) por la arqueología y sus notables descubrimientos.(p. ej., los notables descubrimientos de Junius B. Bird en Palli Aike y la Cueva del Milodón, en Magallanes  o en los conchales de Quiani, en Arica).


El valor histórico de este trabajo.

El particular interés del pequeño trabajo  de Ingeborg Lindberg que hoy reseñamos,  consiste en  explicar detalladamente  la peculiar técnica de manufactura, acompañando su explicación con dibujos  propios. Los expertos en el arte textil hallarán aquí, sin duda, un  interesante trabajo que ha pasado casi desapercibido para los investigadores del rubro. Nos congratulamos de haberlo dado a conocer. Más de alguien, nos lo agradecerá.