jueves, 12 de febrero de 2009

Arte rupestre en San Marcos: ¿arte auténtico, rito ancestral de pesca o señalética?

Deseamos incluir en este segmento del Blog una valiosa información sobre un sitio arqueológico de arte rupestre, en las inmediaciones de la caleta de San Marcos, al sur de Iquique. He considerado mi deber hacerlo, por las circunstancias que más abajo relato en detalle. El sitio me fue mostrado el 20 de junio del año 2008 por dos personas amantes de la cultura y buenos conocedores de la región: Octavio López, fotógrafo y Senén Durán, del Círculo de Guías de Turismo de Iquique. El primero recibió la información de primera mano, de pescadores de la vecina caleta, quienes sabían de su existencia hacía mucho tiempo. López tiene una casa en San Marcos y tiene gran familiaridad con sus habitantes.

El sitio ya había sido dado a conocer mediante un blog de los habitantes de la caleta: http://caletasanmarcos.blogspot.com/ desde el 02/10/2007, donde se han mostrado hermosas fotos del lugar como también del bloque con pinturas rupestres. Dos arqueólogos del Norte fueron hace algún tiempo oportunamente advertidos de su presencia. Se les pidió apoyo para la protección del lugar. Pero nada ha ocurrido. y no se ha vuelto a saber de ellos. Sostenemos que la respuesta tiene que nacer de aquí mismo, desde Iquique. No podemos vivir de promessas externas. Fui por eso invitado a conocer el sitio, como arqueólogo investigador del Centro del Desierto de Atacama de la Universidad Católica, con el objeto de estudiar formas viables de protegerlos y valorarlos. "Protegerlos", para la posteridad, y "valorarlos", para la generación actual, en especial para sus vecinos, los habitantes de la caleta de San Marcos.

En nuestra visita tomamos las coordenadas exactas mediante GPS, numerosas fotografías del bloque y sus figuras y algunas medidas de rigor. Nuestro objetivo no ha sido hacer un estudio arqueológico acabado del sitio, lo que estimamos debe ser hecho por arqueólogos avezados en el conocimiento del Arte rupestre, sino tan sólo presentar con imágenes la gran riqueza arqueológica del sitio a los amantes de la historia local, de la cultura en general y de la ciencia, para que sepan valorar lo que tenemos y conozcan y puedan apreciar los monumentos que tienen a su alcance.

También lo hemos hecho, en parte, porque queremos alertar y hacer despertar a aquellas personas de buena voluntad que suelen preocuparse por la protección de tales lugares, así como hacer un llamado urgente a las autoridades centrales del Consejo de Monumentos Nacionales y al (la) Encargado(a) Regional del Consejo para tomar "el toro por las astas". Al mostrar imágenes elocuentes de este sitio, no creemos cometer infidencia alguna, ni violación de secreto, pues los propios habitantes de la caleta San Marcos han mostrado su existencia, desde hace algún tiempo, con hermosas fotografías en la página web citada más arriba.

Sendas cartas nuestras dirigidas en varias ocasiones durante el año 2008 a las autoridades citadas, no obtuvieron el eco que se buscaba; a la verdad, no nos bastan respuestas de buena crianza. Necesitamos hechos, tal como nos lo ha enseñado el gran Goethe (ver la Declaración de Principios, en este nuestro Blog).

Aquí, por tanto, nos hemos propuesto anunciar lo bueno que se hace; también denunciar lo que no se hace o se deja de hacer y, por fin, no renunciar jamás a decir lo que realmente sentimos en torno a estos temas, aunque a más de alguien pueda dolerle. Lo bueno que anunciamos, es que hay ya bastante gente preocupada por proteger el sitio; lo malo, es que nada se ha hecho hasta ahora por parte de las autoridades competentes, oportunamente adevertidas. Por lo que este segmento del Blog constituye, de por sí, una forma de denuncia, y un claro llamado a la acción.

El blog citado muestra el interés de los habitantes de la Caleta San Marcos por dar a conocer parte de su valioso patrimonio cultural. Lo que es en sí muy loable; ojalá todas las caletas hicieran lo mismo!. Pero, por desgracia, no basta con dar a conocer. Hay que proteger y cuidar ese patrimonio para las generaciones futuras. Hay que crear conciencia entre todos los habitantes de la caleta, pero sobre todo, entre los visitantes de verano (turistas que acampan en el sector) y eventuales algueros ("huireros") o guaneros, sobre la importancia del lugar y la responsabilidad en protegerlo. Y esta es una tarea de responsabilidad compartida. Cometemos un craso error si creemos que la autoridad central de Santiago va a poder hacer algo al respecto, al menos en forma rápìda y eficaz.

Sabemos que el Consejo de Monumentos Nacionales no tiene ni el personal suficiente ni los fondos para poder atacar con decisión y valentía el problema de la protección de aquellos sitios patrimoniales sujetos a serio peligro de destrucción. Por ello, esta presentación tiene por misión:

a) apoyar las iniciativas locales de la comunidad de San Marcos que buscan defender su tesoro artístico;

b) alertar nuevamente a las autoridades, tanto nacionales como regionales en torno a este delicado tema e insistir en la urgencia de tomar medidas serias y definitivas de protección;

c) buscar aliados locales entre aquellos particulares, Empresas o Instituciones que nos quieran apoyar en esta urgente tarea de salvar el patrimonio de "nuestra patria chica". Porque el yacimento no solo pertenece a la comunidad de San Marcos (por su cercanía geográfica), sino también a todos los que estudiamos, apreciamos y defendemos el patrimonio cultural nortino.

El Centro del Desierto de Atacama de la Universidad Católica busca aliados en esta noble causa pues comprende que estas tareas, por difíciles que sean, "no pueden esperar". Cuando se tomen las medidas por parte de las lejanas entidades centrales, ya será, tal vez, demasiado tarde.

Implementar, pues, un Proyecto serio de protección y salvataje in situ, que involucre a profesionales especialistas de la Región y a la propia comunidad organizada (San Marcos), mediante una adecuada formación e información de sus habitantes, nos parece una tarea no sólo factible sino, a la vez, necesaria, urgente e ineludible.

Tanto más, cuanto que esta comunidad ya ha dado muestras de una notable capacidad de organización en torno a proyectos de tipo productivo.

Somos de opinión de que es hora de que San Marcos se involucre, también, en proyectos culturales que eleven el nivel educacional y cultural de todos sus habitantes. La existencia de una Escuela y profesores de planta en la Caleta, y un número significativo de niños, es un poderoso argumento más para asegurarnos del éxito de una tarea de protección de sus bienes culturales, emprendida con seriedad y continuada en el tiempo y con apoyo educativo y científico, por obra de profesionales arquitectos, geógrafos, antropólogos y biólogos. El apoyo de la Escuela local y su Profesorado constituye, de todos modos, un eslabón fundamental e insustituíble en este esfuerzo común.


El macizo rocoso, de unos 7 m. de altura, en cuya faz plana, mirando al oriente, se ha pintado las figuras en tiempos prehispánicos (Foto H. Larrain, 20/06/2008).

Los señores Octavio López y Senén Durán, quienes nos condujeron al yacimiento de pinturas. Se puede ver la pared rocosa lisa, donde el antiguo pescador estampó su obra, sin pensar que un día sería clasificada como "arte". (Foto H. Larrain, 20/06/2008).


Senén Durán (izquierda) y el autor de este Blog (derecha) , ante el enorme bloque con pinturas. Aunque no del todo visibles por el paso inexorable del tiempo, estas figuras son muy reconocibles y constituyen un notable testimonio de la habilidad pictórica y artística de nuestros predecesores, aquellos pescadores-recolectores que aquí vivieron y murieron, hace varios miles de años. (Foto Octavio López, 20/06/2008).

El panel presenta más de 40 figuras pintadas (pinturas) en la cara que mira directamente hacia el oriente (nacimiento del sol), y ocupa el área más plana y pareja de todo el paredón rocoso. Las otras caras laterales de esta elevada roca, no presentan figuras. Tampoco superficies lisas, aptas para estampar dibujos. La escala gráfica mide 0.80 m. La altura total de la roca alcanza alrededor de 7 m. La parte superior, arriba y al lado derecho de los dibujos deja entrever un área más rugosa, donde se ha ido desprendiendo parte de la superficie lisa de la roca, por efecto de la intemperización. Posiblemente, también contenía dibujos, ahora ya desaparecidos. Exactamente al frente (Este) de este bloque con pinturas, se puede ver un bloque rocoso, bajo, provisto de escalones naturales que bien pudo se utilizado por el hombre antiguo para observatorio para observar, cómodamente sentado, las figuras. La distancia del bloque es muy pequeña y permite una exacta visión del conjunto (Foto H. Larrain, 20/06/2008).


El área pintada con dibujos comienza hacia los 2.0 m. a partir del suelo actual. Se observa un área teñida fuertemente de un ocre de carácter natural, probablemente fruto de la oxidación de la misma roca; esta área enrojecida no deja ver el contorno de algunas de las figuras, las que fueron afectadas por esta oxidación de data ciertamente posterior a la confección de las pinturas. (Foto H. Larrain, 20/06/2008)


El área enrojecida por oxidación de la superficie de la roca (?) ocupa el sector central del panel de pinturas (Foto H. Larrain 20/06/2008). Hacia la derecha, un gran pez curvado; abajo, a la derecha, se puede ver dos o tres camélidos (guanacos?), animal frecuentemente cazado en los cerros altos de la costa. Hemos hallado sus armas de caza (finas puntas de proyectil) junto a sus senderos y revolcaderos, en la parte alta. (Foto H. Larrain, 20/06/2008).

Detalle. A la extrema derecha, parece distinguirse un balsero indígena, en su balsa de cueros de lobos marinos , sosteniendo un largo remo en sus manos. Un poco más arriba, las aletas de delfines y, tal vez, cachalotes, sobresaliendo de la superficie de las aguas, las que fueron dibujadas al modo de cerros pintados por un niño.


Aletas de delfines (¿0 cetáceos?) surcando el mar y visibles a gran distancia. Hacia abajo y parte media de la figura, camélidos, probablemente guanacos (Foto H. Larrain, 20/06/2008).


En la parte más baja del panel, se puede ver esta figura de gran tamaño, muy probablemente el dibujo de un pulpo (Octopus vulgaris, fam. Cefalópodos). Parte de la figura ha quedado opacada por el teñido rojo causado por la oxidación de la parte superficial de la roca. Los pulpos llegan a tener un tamaño enorme: hasta 3 m de largo, con un peso de más de 10 kg de peso. Era y sigue siendo una presa muy cotizada por los mariscadores costeros de la región.

Varias figuras de camélidos aparecen aquí representadas. El largo cuello y la cola muy corta, los delata claramente. Posiblemente se trate de guanacos (Lama guanicoe) y no de llamos domésticos; en otros sitios de la región suele representarse a estos últimos en filas de varios animales, simulando un arreo y suele verse generalmente a un pastor a su cabeza. (Foto H. Larrain, 20/06/2008).

Vista desde lo alto del bloque hacia el océano inmediato. Es tanta la cercanía al mar de este sitio (menos de 60 m. en línea recta), que nos asombra el hecho de que las figuras no hayan experimentado el efecto destructivo de la humedad costera, por el paso del tiempo, lo que habla muy bien de la calidad de la pintura usada. ¡Fue hecha para durar!. Al pie de esta roca, próxima al vehículo, es donde se han instalado hoy los guaneros, dejando muchas señas de su presencia.

Antiguos dibujos de arte rupestre en la zona de Iquique. Antecedentes para su estudio.


Dibujo hecho por la mano de George Smith, dibujante y compañero de andanzas de William Bollaert (1860); reproducido en la "Descripción de la Provincia de Tarapacá", de W. Bollaert. Traducción y notas de H. Larrain B., editado en revista geográfica Norte Grande [Instituto de Geografía, Universidad Católica de Chile], Vol. 3-4, 1975: 359-478, 3ª Lámina. La presente Lámina muestra dibujos de varios lugares donde Bollaert constata la presencia de geoglifos en el área de Tarapacá. Todos pertenecen a lugares cercanos a la Pampa del Tamarugal, no a la costa.

Después de W. Bollaert, será el fotógrafo alemán Albert Plagemann quien nos ofrecerá un notable estudio sobre las pictografías en Chile con el nombre de. "Über die chlienischen "Pintados. Beitrag zur Katalogiesierung und vergleichenden den Untersuchung der südamerikanischen Piktographien". (1906). El extenso trabajo, prácticamente un libro, fue presentado al XIV Amerikanisten-Kongress zu Stuttgart, (Verlag W. Kohlhammer, Stuttgart). Es admirable la penetración de Plaggemann al describir, con gran prolijidad y exactitud los diferentes tipos de formas del arte rupestre presentes en Chile y que tuvo la ocasión de conocer personalmente en su visita a Chile efectuada en el año 1887-88. Su notable trabajo clasificatorio es, sin lugar a dudas, el primer trabajo científico serio sobre el tema, al englobar todas las manifestaciones del arte rupestre conocidas en nuestro país.

Expresiones varias del arte rupestre

Entre las varias manifestaciones incluídas por los especialistas en la categoría general "arte rupestre", se suele incluir: 1) los petroglifos; 2) los geoglifos, y 3 ) las pinturas rupestres. Las técnicas usadas en cada una de ellos es muy diferente. En los petroglifos se dibuja, practicando una incisión con un instrumento filudo o con un martilleo repetido de golpes dados con alguna piedra filosa, el contorno completo de la figura, como quien dibuja con una pluma. El trabajo se efectúa en rocas expuestas y aisladas, o en paredones rocosos lisos, muy visibles Las figuras son generalmente pequeñas pero están hechas para ser vistas desde varios metros de distancia.

En los geoglifos, el trabajo se ejecuta directamente sobre la tierra, generalmente en laderas bien visibles desde la distancia, apartando o acumulando las piedras, las que dan el contorno de las figuras, y dejando espacios de suelo libres de ellas, donde el color del suelo juega un evidente rol de destacador. Se suele preferir laderas donde haya material suelto de piedras volcánicas de color oscuro, las que permiten destacar mejor el diseño sobre el suelo circundante, de colores más claros. Las figuras son de gran tamaño, pudiendo algunas llegar hasta los 30 ó 40 metros de largo (alto). Están hechas para ser vistas desde muchas decenas de metros de distancia (100, 200 m. o más). Se utilizan varias técnicas de disposición de la piedra suelta, sea que ésta solo siga el contorno externo de la figura (v. gr. un guanaco) , sea que, por el contrario, se acumule gran número de piedras para formar con ellas mismas como relleno, , la figura completa. Es, pues, un juego de alternancia en el empleo de la piedra pequeña y el suelo de colores claros.

Las pinturas rupestres, tal como su nombre lo indica, emplean un elemento que no es propio del lugar, cual es la "pintura". Generalmente usaron ocres amarillos, cremas o rojos, o carbones negros mezclados con grasa animal. A diferencia del petroglifo y del geoglifo, se aplica aquí la "pintura preparada ad hoc" (por así decirlo), seguramente in situ. Petroglifos y geoglifos, en cambio, son confeccionados con los materiales mismos del sitio; es solo cuestión de combinar hábilmente sus componentes (tipos y colores de suelo, y piedras sueltas), o contar con las herramientas precisas para hacer las incisiones ( percutorers).

Estas tres expresiones concretas son parte de una categoría genérica de arte: que ha sido denominado "arte rupestre". Se le llama "rupestre" (de rupi=piedra, en latín), de un modo algo incorrecto, pues no solo se hace "en la piedra"; también y frecuentemente en nuestra zona, sobre tipos diferentes de suelos blandos. Pero, en todo caso, la piedra interviene siempre como un elemento significante. Arte rupestre, pues es una "categoría mayor" e incluye las tres expresiones nombradas. Al emplear el término "arte rupestre", aludimos tanto no a la destreza o habilidad del artista, sino más bien a su obra terminada como: " obra de arte", es decir, una "obra que muestra particular delicadeza y perfección" en su trazo.

¿Por qué le llamamos arte?

El tema es apasionante. No nos pondremos aquí a filosofar sobre este tema, lo que sería para largo. En castellano conserva al menos dos sentidos frecuentes: "arte" en el sentido de "destreza, maña, capacidad, sagacidad", como cuando se habla del " arte de amar", o "del arte de pescar", o "el arte del remo". Pero su sentido más común es el de "obra de arte": primor, perfección, delicadeza de una obra. Ambos sentidos provienen del idioma latino. En latín, también designó el "libro que enseña las reglas para hacer las cosas con perfección".(Ars poetica= las reglas de la Poética; Ars, discendi= las reglas para aprender, Ars disserendi= las reglas de la elocuencia).

El Arte para los romanos

Cicerón trae una frase muy hermosa y que viene muy a cuento en nuestro tema de hoy: el estudio del origen del Arte parietal. "Notatio naturae peperit artem", significando: "la observación de la Naturaleza creó el Arte". Porque de eso, precisamente, se trata aquí: de una modo de recreación intencional de formas que nos ofrece la Naturaleza, mediante la observación. El problema es atinar con el objetivo que tuvo el artista antiguo al llevar a cabo su obra. ¿Por qué la hizo?; ¿para qué la hizo?. ¿Cuál fué la finalidad (o las finalidades ) de su obra?.

Un puzzle para los arqueólogos

Los especialistas arqueólogos han especulado mucho sobre este tema. Han respondido bastante bien las preguntas sobre el "cómo lo hizo" o "con qué materiales lo hizo". Incluso pueden indicarnos con cierta precisión, en algunos casos, "cuándo se hizo". Pueden también darnos ciertas pistas sobre el "dónde lo hizo". Pero cuando intentan explicar el "por qué" o "para qué" lo hicieron, o "por qué precisamente aquí y en esta orientación", y no en otro lugar cualquiera, quedan siempre cortos de explicación y se deshacen en lucubraciones probabilísticas.

Tal vez, porque no son los arqueólogos los especialistas llamados a darnos ese tipo de respuestas.

A todas luces, tratándose de entender el "sentido" de estas manifestaciones -que ciertamente no son casuales- es probable que deban intervenir en su interpretación otros especialistas, como, por ejemplo, los expertos en religiones animísticas (estudio comparado de religiones), psicología de la religión, psicología del arte, o los especialistas en semiótica y códigos semánticos. Porque indudablemente aquí hay una transmisión de mensajes que sólo los coterráneos eran capaces de comprender.

Es un tema de tan honda significación y tan arraigado en la especie humana, desde tiempos paleolíticos, (recordemos la presencia misteriosa de las estatuillas o "Venus" de la época de las cavernas, hacia 20.000-30.000 años atrás), que raya con el inescrutable misterio del hombre en relación con el más allá o con el misterio de la vida. Y obviamente, son muchas las ciencias y disciplinas llamadas a dar aquí su interpretación, sin que ninguna de ellas, en particular, sea capaz de dar la respuesta integral o final. Cada una de ellas nos entregará, tal vez, solo un granito de la verdad oculta detrás de estas hermosas figuraciones. Tal vez, jamás lograremos obtener una visión exacta sobre su pleno significado, porque nos es imposible hoy penetrar en su sentir y pensar al momento de elaborarlas en la piedra. Pero, en todo caso, bien vale la pena hacer el intento.

De algo podemos estar absolutamente ciertos respecto a este tema. El lugar físico geográfico, donde fueron hechos, como expresión del escenario concreto de su propia geografía mental, (fruto de su gran movilidad, por efecto del nomadismo, movimiento estacional o comercio), tiene fundamental importancia para atinar con la respuesta correcta.

A Bollaert a comienzos del siglo XIX, le llamaron profundamente la atención y le intrigaron estos curiosos diseños, que el llama "pintados", ciertamente por el hecho de haber sido así nombrados por los lugareños. Tanto que solicita a George Smith que le dibuje varios de ellos. Y ha sido una fortuna para nosotros el que haya decidido publicarlos, como una de sus láminas, en su notable obra de 1860. (ver dibujo más arriba). Las frases que ahora intercalamos aquí, tomadas de su Descripción, muestran a las claras su notable curiosidad científica e inquietud por profundizar en los "porqués" de este proceder:

"...pensé que los pintados habían sido hechos por los indígenas antiguos y modernos por motivo de diversión; pero ahora tengo motivos para creer que algunos de ellos marcan la presencia de lugares de enterramiento, lugares de culto y [sirven] para preservar los recuerdos del pasado...".

Y pocas líneas más abajo agrega, como complemento a su hipótesis:

"...de esta suerte me inclino a creer como más probable que muchos de los Pintados de Tarapacá marcan la posición de tumbas indígenas y, simultáneamente, lugares de adoración" ( en H. Larrain, op. cit. 1975: 469).

A Bollaert que especula sobre el tema y trae referencias muy interesantes tanto del Perú como de Inglaterra, dos hipótesis explicativas le parecen las más plausibles: a) eran "lugares de enterramiento" y b) eran "lugares de culto". Y en este último sentido, trae como prueba la referencia concreta al hallazgo de un cuerpo momificado de mujer, con todos sus utensilios, dentro de una de las figuras de rectángulos, en un geoglifo cerca de la Salitrera "la Peña". En todo caso, descarta totalmente la hipótesis de que fueran hechos "por simple diversión" o pasatiempo.

Pinturas rupestres cerca de San Marcos.

Hemos presentado aquí imágenes de esta antigua y espectacular expresión artística, situados en la zona costera, al sur de Iquique, carca de la Caleta San Marcos. Intentaremos, en próximas entregas, penetrar, en la medida de lo posible, en sus ocultos mensajes. Porque nos parece muy importante, profundizar en el sentido profundo de estas manifestaciones artísticas. ¿Por qué las hacían y para qué?. ¿Eran estas obras, fruto del ocio y de la contemplación?. ¿Poseían una significación más profunda?. ¿Transmitían a otros algún mensaje oculto, ignoto?. ¿Eran fruto de alguna necesidad, o eran producto casual del empleo de su tiempo libre (ocio)?. ¿Se trata de códigos que todos podían entender o solo los "iniciados", los especialistas religiosos (shamanes)?.Igualmente, nos podemos preguntar si todos los pueblos antiguos tuvieron este don de plasmar figuras en piedra o en las arenas del desierto, o solo algunos. O nos podemos preguntar si fueran hechas en todas las regiones del mundo, o sólo en algunas. A la verdad, por mucho que se haya escrito sobre el particular, tenemos mucho más preguntas que respuestas seguras.

Tales expresiones pictóricas, hechas tan cerca de la línea litoral, son extraordinariamente raras en el Norte de Chile. Hans Niemeyer dió a conocer, en un maravilloso estudio, las famosas pinturas de la quebrada de "El Médano", al Norte de Paposo. Presentan numerosas escenas de caza y pesca marina. Llama la atención la precisión del dibujo del contorno de los peces, de suerte que hasta resulta posible saber qué especie de pez quiso ser inmortalizada allí. Pero éstas no se encuentran en la playa misma, sino quebrada adentro. En nuestra zona, la inmensa mayoría de estas expresiones se encuentran en las quebradas del interior , o en el altiplano; algunas en la Pampa del Tamarugal o en cordones de cerros cercanos a ésta. El lugar más famoso en Tarapacá se encuentra en la zona de "Pintados"(21º 02´S y 69º 20´W). Su nombre lo dice todo: Las imágenes fueron "pintadas" en los cerros que miran al "Salar de Pintados". Este nombre local da muy bien cuenta de su importancia para los antiguos como para otorgar una denominación geográfica particular.

Al parecer, el primero que dió a conocer los diferentes "Pintados" de Tarapacá fue el químico y ensayista inglés William Bollaert en su obra: Antiquarian, Ethnological and Other Researches in New Granada, Ecuador, Perú and Chile. (Trübner and Co, London, 1860). Bollaert llegó al Perú muy joven, a los 18 años de edad , en 1825. En 1827, a petición expresa del Intendente de Tarapacá, don Ramón Castilla, hizo un reconocimiento científico de la Provincia de Tarapacá, publicando varios trabajos de gran interés en revistas científicas inglesas de la época. Se interesó de modo muy particular por la etnología, lingüística, arqueología y geografía de la región. Hay en estos trabajos un riquísimo pozo de información etnohistórica y geográfica, el que no ha sido aún plenamente estudiado, ya que casi en su totalidad este material está escrito en inglés, y no ha sido-que sepamos- traducido al castellano.

Vivió William Bollaert varios años en Iquique, (primero entre 1825-1851; y más tarde, entre 1854-1859), dedicado a investigar aspectos relacionados con la elaboración del salitre -su especialidad-, en pleno auge por entonces. Pero siendo un hombre ávido de saber y conocer, puso especial hincapié en visitar personalmente lugares y pueblos, y anotar datos sobre festividades y costumbres de sus habitantes. Y este interés lo convierte en un etnógrafo en potencia. Si bien escribe primariamente sobre temas de su especialidad (minería de la época), anota, para fortuna nuestra, todo lo que le llama la atención sobre el hombre y el paisaje del desierto.

Llega a Iquique en 1825 cuando esta pequeña caleta sólo contaba con unas veinte familias (unas 100 personas). Será, pues, testigo de su rápido crecimiento, gracias al auge de la explotación salitrera en eata zona ("salitreras de Paradas", por entonces). Visitó Pintados e hizo dibujar a su amigo Smith varias de las figuras que observó grabadas en la ladera de los cerros. Como Philippi, lleva consigo un excelente dibujante, lo que nos permite reconstruir tanto el Iquique de la época final de su 'presencia (hacia 1859) y otros poblados, en especial el Mineral de plata de Huantajaya, Arica, Matilla y el poblado de Camiña.

Con estos antecedentes en la mano , ya podemos aproximarnos a buscar una explicación a estas extrañas fotografías tomadas por nosotros en el yacimiento cercano a San Marcos. Lo dicho sobre "arte rupestre" nos permitirá entender mejor la significación de este importante sitio arqueológico, no estudiado aún por los arqueólogos.

Para los habitantes de la caleta San Marcos, sin duda alguna, este lugar constituye un sitio patrimonial y prehistórico del mayor valor y así lo han expresado en su Blog. La tarea urgente que ahora se impone es aprender a respetarlo, vigilarlo y cuidarlo tantoi para sus hijos y descendientes, como para aquellos que acudan a verlo.

Riesgos inminentes de destrucción e intervención.

En una nota-respuesta recibida del Consejo de Monumentos Nacionales, en el año 2008, se nos preguntaba sobre posibles riesgos que corría este valioso y desconocido sitio arqueológico. En nuestra visita anterior, fuera de las desafortunadas basuras propias de toda playa en nuestro litoral, acecha ahora un peligro nuevo, bastante más serio. Ayer volví al lugar con amigos y familiares. Nos encontramos con la sorpresa de hallar varios campistas instalados con carpas a unos 80 m. del sitio. Porque en esta época no hay casi lugar del litoral que escape al campista de verano. Pero mucho más grave, a pocos metros (menos de 15 m.) del bloque lleno de figuras, topamos, acampando y con fogones, a dos grupos de guaneros, cuatro personas en total. En efecto, existe una concesión de explotación de guano en la vecindad (¿legal?). Hace semanas que allí pernoctan sin que nadie les diga nada.

Difícil expresar con palabras nuestra impresión ante tal despliegue de desaseo y desorden. Un fogón improvisado sirve para la quema de sus basuras, a 8 escasos metros de la pared del bloque. Ellos, personas amables y sencillas, nos reciben con afecto. Saben de la existencia del lugar con figuras al lado de ellos. No parece importarles mayormente. Alguien en la caleta les ha informado al respecto. Tal vez, hasta sienten cierto respeto por el lugar. Ellos no tienen la culpa. Creo que la responsabilidad es de otros.

Pero su presencia a escasos metros de un venerable sitio prehistórico, que debería convertirse algún día en un lugar bien controlado de turismo científico, genera inmediatamente terribles dudas e interrogantes: a) ¿ dónde suelen hacer sus necesidades, sobre todo de noche?; b) ¿qué ocurre cuando están con alcohol en el cuerpo, lo que es - lo sabemos bien- muy frecuente entre ellos?; ¿quién les señaló a ellos este lugar para acampar?; ¿Quién fiscaliza su conducta en un área que es considerada "tierra de nadie", o "terreno fiscal"?; ¿quién les controla sus "fogones" y basureros, o improvisados "baños"?; ¿Sabe, acaso, el concesionario iquiqueño de la guanera contigua, acerca de la existencia de este valioso sitio patrimonial?; ¿Vislumbra éste el daño previsible al monumento y su propia eventual responsabilidad si algo grave ocurriere?.

Estamos seguros que todo sucede aquí, como siempre, sin el menor control o supervisión, tal como lo hemos constatado en "La Paloma", "Pabellón de Pica", "Palo Buque" y tantas otras guaneras. Todo se hace y maneja "a la buena de Dios", como solemos decir eufemísticamente. Hemos sabido de saqueos arqueológicos en sitios de guaneras sin que se informe para nada a la autoridad como lo exige la Ley. ¿Por qué somos tan indolentes y tan irresponsables o mezquinos con las futuras generaciones que tienen el derecho -igual que nosotros- a ver y gozar en estos paisajes hermosos de la costa de estas valiosas manifestaciones de arte primordial?... , ¿Por qué?.

Necesidad de que la autoridad intervenga y la comunidad haga suyo el sitio

Estimamos que tanto la autoridad como toda la comunidad de San Marcos, su Sindicato, Junta de Vecinos y la Escuela, deben tomar cartas en el asunto. Es parte de su misión social y cultural. Y pronto. Antes de que nos lamentemos todos por posibles rayados, destrucción intencional o quema por fuego. La comunidad entenderá fácilmente que tiene en este sitio un lugar patrimonial de enorme valor.

Pero la "puesta en valor" y protección del sitio debe ir aparejada con una etapa de formación de la comunidad, en especial de su juventud. Alertados y enseñados los niños y jóvenes acerca del valor del lugar, estamos seguros que se pueden transfomar en los mejores protectores del sitio, y se harán conscientes de la responsabilidad que les incumbe de mantener limpio, respetar, proteger y defender el lugar alejando a campistas y otros posibles ocupantes de este lugar que debe mantenerse resguardado. El Centro del Desierto de Atacama, de la Universidad Católica, está dispuesto a apoyar esta iniciativa de formación de conciencia sobre este lugar, mediante proyectos educativos que involucren a sus especialistas en el área de la Antropología, Geografía y Arqueología.

Esta misión y este compromiso nuestro con la Región es la que nos ha llevado a escribir este capítulo del Blog, como expresión de especial afecto y cariño hacia sus esforzados habitantes, quienes como sus predecesores, aún viven del mar. Dedicamos pues, estas páginas a los niños de la caleta San Marcos, a sus profesores y a los pescadores que tienen en estas figuras pintadas a verdaderos "hados tutelares" de su actividad de pesca artesanal. Y un especial agradecimiento a nuestros amigos Octavio López y Senén Durán por habernos llevado al lugar, en busca de consejo y apoyo cultural. Sólo en parte, este capítulo del Blog podría satisfacer su ya probada curiosidad científica y su invalorable interés por preservar este bello lugar.

(Comuníquese con nosotros a través de la página web del "Centro del Desierto de Atacama" (CDA): http://www.cda.uc.cl)

(segmento preparado entre los días 13-18 /02/2009).