sábado, 1 de enero de 2011

El "cerro rico de Huantajaya", visto por el Gobernador Interino de Potosi Vicente Cañete y Domínguez en 1787.

En este capítulo de nuestro Blog pretendemos hacer especial referencia a un valioso documento de fines del siglo XVIII que hace mención específica a la mina de plata de Huantajaya, en las proximidades de Iquique. La sección de la obra correspondiente a Huantajaya y sus minas, fue nuevamente publicada con notas por el suscrito en diciembre del año 1974, en la revista "Norte Grande", (Vol. I. Nº 2) del Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Chile (1974: 233-242).

Su data original es de 1791 y apareció en una notable obra del autor intitulada: Guía Histórica, Física, Política, Civil y Legal del Gobierno e Intendencia de la Provincia del Potosí. Su autor fue el Intendente interino de Potosí don Vicente Cañete y Domínguez (1756- 1816). Hombre muy activo y capaz, se dedicó a estudiar con rigor los problemas de su jurisdicción, "desenterrando viejas noticias de la provincia para hacer de ellas una colección para el gobierno de los empleados de esta Villa [de Potosi]" - como el mismo expresamente lo señala.

Potosí por esos años (1776) habia sido incorporado al recientemente fundado Virreinato de Buenos Aires o del Río de la Plata. La enorme distancia de Buenos Aires y el litoral atlántico de Lima, la capital virreinal, de quien hasta entonces dependía, hizo necesaria la creación de este Virreinato por el Rey Carlos III de España como modo concreto de contrarrestar el apetito de franceses, ingleses y holandeses por asentarse en esos territorios atlánticos débilmente defendidos. El recién creado Virreinato ya tenía salida al Pacífico a través de la Provincia de Atacama con acceso por los puertos o caletas de Cobija y Tocopilla. Cañete y Domínguez intenta convencer a las autoridades españolas de la "conveniencia de agregar a éste Virreinato el Partido de Tarapaca, tirando la línea de demarcación [con el de Lima] por la quebrada de Camarones (19º 10´Sur).

El Intendente Cañete cree descubrir poderosos argumentos que favorecerían dicha modificación de fronteras, en forma especial para el fomento de la minería local, concretamente en Huantajaya, y para la explotación agrícola de la Pampa del Tamarugal. La íntima relación económica preexistente, desde muy antiguos tiempos, entre Lipes y Tarapacá, y entre Tarapacá y Atacama (anexionado este último ya al Virreinato de Buenos Aires) favorecerían enormemente este Proyecto.

El proyecto lo titula:

"Proyecto previo en que se demuestra la conveniencia que debe esperarse a beneficio del rey y del Estado, si se agrega al Virreinato de Buenos Aires el Partido de Tarapacá, con el cerro rico de Guantajaia y su territorio, trando la línea de demarcación por la quebrada de Camarones".

Tal Proyecto nunca fue acogido por la autoridad española, pero su texto constituye para nosotros un hito histórico notable para el conocimiento de la importancia del yacimiento de plata de Huantajaya, tal como era visto por las autoridades españolas desde Potosí. Recordemos que el mineral de Potosí fue en su época el máximo exponente de la minería hispana en América, y no pocos autores vieron en Huantajaya un "segundo Potosí". Potosí , en efecto, ostentaba una reconocida experiencia minera pionera en América, y la experiencia de sus logros técnicos podía ser transferida fácilmente a los nuevos yacimientos de Tarapacá. La proximidad geográfica entre Potosí y Tarapacá, aconsejaba, además, el poder transportar elementos básicos, como pólvora, alimentos, expertos mineros y aún pobladores al casi despoblado Tarapacá por entonces, a través de antiguas vías transversales, ampliamente conocidas desde tiempos indígenas. El dominio de la lengua aymara (o quechua) por otra parte, les era común en esas fechas, y favorecia indudablemente tales contactos.

Analizaremos el Documento tratando de comprender la importancia que vio Cañete y Domínguez en esta iniciativa suya, que hoy parece tan lógica y natural.

1. Los indígenas de Pica y Tarapacá se pasan comúnmente a Atacama para intercambiar su s productos "y también para el rescate de oro y plata".