viernes, 20 de agosto de 2010

Muestrario fotográfico de Gustavo Le Paige, S.J.

Fig. 11. Señoras sanpedrinas, de negro, siguen devotamente la procesión de la "Purísima", nombre con que designan a la Virgen en su Inmaculada Concepción. Precede la procesión el P. Gustavo Le Paige, S.J., el 8 de Diciembre de 1964 (Foto H. Larrain).


Fig.10. El párroco de San Pedro, Gustavo Le Paige, con el incensario, en la procesión anual de la "Purísima" por las calles de San Pedro de Atacama. (8 de diciembre 1964); (Foto H. Larrain).

Fig. 9. El P. Le Paige y su ayudante contemplando absortos las figuras representadas en los petroglifos de Alto de Labra, hacia 1956 ó 1957. Esta fotografía aparece en la publicación "Antiguas culturas atacameñas en la Cordillera Chilena", Anales de la Universidad Católica de Valparaíso, N' 4-5, 1957/58, p.107.

Fig. 8. Gustavo Le Paige estudiando los cráneos atacameños de su ya copiosa colección craniológica hacia 1957. En su obra citada en Figura anterior, 1957/58 (Foto autor desconocido).

Fig. 7. Carátula de la obra de G. Le Paige, L. Núñez y B. Bittmann escrita en 1978, precursora y germen del libro que hoy comentamos en este capítulo: "Los antiguos habitantes del Salar de Atacama. Prehistoria atacameña", obra de A. Llagostera Martínez.

Fig. 6. Fotografía de Gustavo le Paige por los años 1962-63. Corresponde, más o menos, a la época en que Le Paige organiza y convoca el Primer Congreso Internacional de Arqueologia Chilena, en San Pedro de Atacama, en Enero de 1963. Esta imagen se encuentra impresa en el libro de Mario Orellana, titulado: Historia de la Arqueologia Chilena ( 1996).

Fig. 5. Reproducción parcial de una fotografía (vea la foto Nº 6) inserta en el trabajo: "Licancabur, 1979", publicado por su autor, el General (R) del aire Eduardo Iensen Franke en 1979, y realizado por la "Corporación para el Desarrollo de la Ciencia", 0rganización privada. El breve trabajo, de 31 páginas de extensión, contiene numerosas y únicas fotografías, de gran valor patrimonial, y describe, en detalle, la expedición y ascensión a la cima del volcán Lincacabur, en el mes de Agosto de 1977. La foto fue tomada por el grupo, a un costado de la casa parroquial, acompañándoles en ese momento el párroco de San Pedro, el Padre Gustavo Le Paige , el 3 de Agosto 1977. Le Paige tenía por entonces 74 años. Dos años después de esta fotografía, le Paige deberá viajar a Santiago para tratarse de un cáncer que terminará fatalmente con su vida en mayo de 1980.

Fig. 4. Fotografía tomada por el físico chileno Gerardo Melcher, en una de sus frecuentes visitas a San Pedro de Atacama, probablemente en el año 1963 o ,probablemente, un poco antes. Se encuentra en la obra de Melcher intitulada: "El Norte de Chile su gente, desiertos y volcanes", publicada por la Editorial Universitaria, año 2004, (foto 113, frente a pág 121).

Fig. 3. Óleo de Le Paige, rememorando su vida de misionero en el ex Congo Belga, hoy Zaire. Recuerda el "Descendimiento de la Cruz" por obra de uno de sus jóvenes indígenas negros del Congo. Pintado probablemente antes del año 1951, fecha en que, por orden de sus superiores , debe abandonar definitivamente la misión del Congo y regresar a Europa. A la derecha del cuadro, Melcher insertó hábilmente una foto muy vívida de Le Paige, tomada por él mismo. Se la puede ver en la obra citada de Melcher, 2004: foto N' 110. Le Paige gustaba mucho de pintar e incluso llegó a exponer todas sus obras pictóricas en Santiago en 1975, en la famosa galería de arte de Enrico Bucci en Providencia, con enorme afluencia de público curioso.

Fig. 2. Grupo expedicionario al volcán Licancabur, liderado por el General del Aire (R) Eduardo Iensen Franke. La foto se encuentra en la página 18, y fue tomada el 4 de Agosto de 1977 frente a las murallas de adobe de la casa parroquial, a un costado de la Plaza principal de San Pedro de Atacama. (En el trabajo de Iensen titulado: Licancabur, 1977).


Fig. 1. Imagen del mismo libro de Gerardo Melcher (2004: foto 111). En la foto, de izquierda a derecha, Gustavo Le Paige S.J. , de sotana gris, las hijas de Gerardo: Ariadne y Norma Melcher, el entomólogo Luis Peña Guzmán, el biólogo norteamericano Dr. Reitböck y finalmente, Irma Ledermann de Melcher, esposa de Gerardo.

Objetivo de este muestrario fotográfico.

Nuestra idea ha sido presentar aquí todas las fotografías que nos ha sido posible reunir hasta este momento y que se encuentran dispersas en diversas publicaciones de corte geográfico, arqueológico, o turístico, y que ilustran bien las inquietudes del sacerdote y su acción tanto en el plano de la investigación, como en el plano de la acción social en beneficio de la comunidad atacameña.

Este nuevo capítulo de nuestro Blog personal, tiene por objeto, como los anteriores, aportar antecedentes de índole muy variada para commemorar, recordar y meditar, transcurridos 30 años de la muerte del sacerdote-arqueólogo, acerca de la importancia de su legado cultural..

Valía y significación del aporte arqueológico de Gustavo Le Paige.

No seremos nosotros, sino un gran arqueólogo del Norte chileno quien nos trazará aquí , de su puño y letra, su trayectoria científica y su importancia en y para el área atacameña. Se trata del arqueólogo Agustín Llagostera Martínez, biólogo y arqueólogo profesional, autor de un libro reciente sobre la cultura atacameña. La obra, publicada en el año 2004 como parte de la Biblioteca del Bicentenario de la República (Número 50), y editada magníficamente por la casa editora Pehuén, nos relata en sendas 215 páginas, plenas de excelentes dibujos del autor, fotografías, planos y croquis, los 11.000 años de evolución de la cultura atacameña, hasta ahora detectados. El libro se titula: "Los antiguos habitantes del Salar de Atacama. Prehistoria atacameña". En seis magníficosy densos capítulos, abarca este libro el examen de un desarrollo cultural ininterrumpido, que Gustavo Le Paige siempre señaló como de carácter autónomo, es decir, creado in situ, por cierto con el aporte esporádico de elementos culturales foráneos. Desarrollo que contribuyó a crear, en el seno del Desierto de Atacama, y más concretamente en torno del Salar de Atacama, una raza fuerte y valerosa, los Lickan antai o "atacameños", creadores de una propia cultura, y que sobreviven aún y se aferran al mismo ecosistema desértico que los ha visot lucar durante los ùltimos 6.000 años.de historia.


La opinión de connotados arqueólogos de la región atacameña.

Agustín Llagostera, en la obra citada, se expresa así del gran iniciador y propulsor de los "estudios atacameños":

"El Padre Gustavo Le Paige, si no fue el primer investigador de estos lares, fue el que trabajó y vivió aquí por más tiempo y, con justa razón, se autodefinió como el creador de los "estudios atacameños". La persistencia en sus trabajos, la creación del Museo Arqueológico, sus publicaciones y el acopio del patrimonio que logró obtener y registrar durante sus 25 años de actividad, lo hace acreedor del mérito que el mismo se reconoció. Reunió alrededor de 375.000 objetos, descubrió màs de 100 sitios arqueológicos y cerca de 40 pueblos en ruinas, excavó más de 3.000 sepulturas en alrededor de medio centenar de cementerios, publicó dos artículos con el título de "Antiguas Culturas atacameñas en la Cordillera Chilena", y 10 años después, organizó un congreso internacional en San Pedro de Atacama. En ese Congreso, proclamó ante el mundo que no se debe aceptar la idea que la cultura atacameña se formó por una superposiciòn de varias culturas que se habrían reunido sólo por azar en San Pedro de Atacama; tampoco presentarla como una extensión de las culturas de más al norte: ¡ la cultura atacameña había tenido un desarrollo autonomo !." (Llagostera, op. cit., 2004: 13-14).

No deja de ser curioso: la obra de Llagostera en seis capítulos, rememora gráficamente toda la lenta evolución cultural atacameña, desde los remotos tiempos de los primitivos cazadores de la puna hasta los actuales habitantes. La misma evolución que Le Paige constata y corrobora en sus obras.

Le Paige fue indudablemente profético, al afirmar en 1963, apenas 8 años de iniciados sus estudios arqueológicos en el área atacameña, lo que sigue:

"Es necesario avanzar un poco más [en la explicación del fenómemno atacameño], ir más allá de la sola descripción, preparar una Prehistoria, con sus diferentes etapas, evoluciones, adaptaciones, correlaciones. Para ello hemos encontrado un material maravilloso en San Pedro de Atacama." (En Anales de la Universidad del Norte, Antofagasta, Vol. 2, 1963: 7; destacado nuestro).

Y un poco más allá Le Paige en el mismo artículo, enfatiza y recalca la misma idea matriz:

" No hay que asombrarse que en una zona tan reducida [como el Salar de Atacama] se hayan descubierto todas las etapas del desarrollo humano, desde la cultura del guijarro, hasta el cultivo con capa de carbón de leña para calentar el terreno por su captación de la radiación solar". (Le Paige, ibid., 1963: 8; destacado nuestro).

Esto es, exactamente lo que ha hecho más de 40 años después, con indiscutida maestría, el arqueólogo Llagostera Martínez en su espléndido trabajo del año 2004. Probablemente, el propio Llagostera se sorprenderiasin duda, al releer y analizar las líneas de este texto, realmente profético, pero ya enteramente olvidado. Su autor se convirtió, sin darse cuenta, en el artífice de la profecía del precursor Le Paige.

No es el único, ciertamente. Mario Orellana Rodríguez, connotado arqueólogo y Premio Nacional de Historia 1994, fue activo visitante e investigador asiduo de la arqueología en el Salar de Atacama por años. Conoció muy de cerca, y tal vez como pocos, la personalidad y el espíritu científico de Le Paige, de quien llegó a ser amigo. Su opinión nos merece mucho respeto por tratarse de un detacado investigador del Norte grande y que, además, posee la misma especialidad: la arqueología.

Orellana dedicó en su obra: Historia de la Arqueología en Chile, (Bravo y Allende Editores, 1996) un párrafo íntegro (pp. 184-188) al examen de su legado arqueológico y nos ha dejado el siguiente bosquejo de su actividad científica en Atacama:

"Más allá de las críticas a sus métodos y teorías, no se puede dejar de reconocer que Gustavo Le Paige es el recreador de la arqueología atacameña. Luego de Ricardo Latcham quien escribió su excelente "Arqueología Atacameña" en 1938. Le Paige nos descubrió el mundo de los cazadores recolectores, le dió profundidad cronológica a estos primeros ocupantes de la Puna (más allá de que aún no se hayan verificado sus antiguas fechas), postuló una continuidad cultural para la región, dándole cohesión a su interpretaciòn personal y, sin lugar a dudas, entregó a los arqueólogos un universo de materiales culturales para ser estudiados e interpratados con nuevas técnicas y teorías". ( Orellana, 1996:188).

Y, poco antes, señalaba.

"Si quisiéramos señalar cuáles fueron sus ideas mas queridas, en su trabajo cientìíico, tendríamos que recordar, en primer lugar, que nunca separó su trabajo cientifico del social, nunca desligó el pasado atacameño del presente atacameño.Sus estudios del pasado estaban, por supuesto, al servicio de la ciencia,, pero sobre todo al servicio de la comunidad viva, de la sociedad que constituían los pueblos situados alrededor del Salar de Atacama.

Esta idea básica que relacionaba profundamente el pasado y el presente, lo llevó a defender con fuerza su concepto de cultura atacameña.....Así, su concepto de continuidad cultural y social fue para él muy importante..." (1996:186-187).

Llagostera y Orellana concuerdan en que el legado arqueológio de le Paige fue y sigue siendo de sin igual valor para el área atacameña. Más aún me atrevería yo a sostener sin miedo que si Le Paige no hubiera estado en acción durante 25 años en esa región, muy poco conoceríamos hoy dìa sobre la misma o, tal vez, muy poco más de lo que nos dejó escrito Ricardo Latcham en 1936, pues Le Paige abrió decidida y valientemente las compuertas al conocimiento y estudio de una región que era casi totalmente desconocida por entonces para la ciencia chilena, tanto la arqueológica como la geográfica y aún la biológica.

Le Paige fue el verdadero descubridor de la rica sucesión de culturas atacameñas desde el más remoto pasado de los cazadores del Holoceno hasta el presente.

Fue él quien alertó sobre la existencia de un período arcaico, [que el creyó ser un "Paleolitico"] de remotos cazadores de las cuencas andinas, cuando nadie por entonces en Chile había siquiera advertido su presencia. Fue él quien lo señaló enfáticamente, mostrando los notables ejemplares líticos de Ghatchi, Loma Negra y Tulán, en la primera Reunión de Antropología en Arica del año 1961, ante el asombro de sus colegas chilenos. Sin él, no existiría, tampoco, el tesoro de conocimientos que hoy tenemos acerca de este pueblo, uno de los más ignorados y recónditos de la antropología y etnografía de Chile merced a sus riquísimas colecciones. Y ciertamente, sin él, no existiría hoy un espléndido Museo consagrado al estudio de la cultura atacameña. Como tampoco, sostenemos, se habría convertido el pequeño pueblo de San Pedro en lo que hoy es: un repositorio indiscutido de la cultura atacameña y el mejor Centro de Estudios de la arqueología y de la antropología del Norte de Chile.

La figura señera del jesuíta Gustavo le Paige, quedará por siempre indisolublemente unida al destino del pueblo atacameño, sus remotos orígenes, su desarrollo cultural y su historia reciente.

Este es, tal vez el mayor de sus méritos, del cual nadie podrá nunca despojarle.

(Capítulo en elaboración).



6 comentarios:

Claudio Galeno dijo...

Hola
Los he recomendado para el BlogDay 2010:
http://cgaleno.blogspot.com/2010/08/blogday-2010.html
Saludos
Claudio Galeno

Dr. Horacio Larrain Barros dijo...

Claudio: Gracias por tu elogioso comentario. En realidad, nos interesan mucho las opiniones de los arquitectos, pues ellos son capaces, como pocos, de valorar el rico tesoro de la cultura atacameña, atesorada por el jesuita arqueçologo Gustavo Le Paige en 25 años de trabajo incesante.

Le Paige no sólo nos deja un legado valiosìsimo: nos deja, igualmente, el tremendo desafío por continuar y perfeccionar su obra.

Dr. Horacio Larrain (Ph.D.).

george serracino dijo...

goze leyendo su presentacion sobre Gustavo le Paige s.j. son comentarios penetrantes que pude hacerlos solo Horacio Larrain con su vida muy cerca de Gustavo le paige que puede comprehender no solo el material que dejo le Paige sino tambien el alma de el-

george serracino dijo...

goze leyendo su presentacion sobre Gustavo le Paige s.j. son comentarios penetrantes que pude hacerlos solo Horacio Larrain con su vida muy cerca de Gustavo le paige que puede comprehender no solo el material que dejo le Paige sino tambien el alma de el-

Dr. Horacio Larrain Barros dijo...

recordado George:

Me ha impresionado tu nota afectuosa referente a mi reciente artículo en mi Blog sobre el padre Le Paige. Y pensar que tú, como pocos, lo conociste y trataste tan de cerca, también!. Me ha parecido que, ya en el ocaso de mi vida útil, debo entregar a las generaciones jóvenes materiales inéditos, curiosos o no, o francamente desconocidos, que la gente debe sopesar y valorar, para obtener una imagen fidedigna de la obra de Le Paige, como sacerdote y como arqueólogo. Me encantaría poder retomar antiguos contactos contigo y así poder dialogar sobre tantas cosas que la vida nos ha deparado, tanto a tí como a mí.Y lo que quisieras apuntara título personal como recuerdo de Le Paige, (v.gr. fotos, cartas, etc.) podemos, si ello te parece oportuno, incorporarlo al Blog bajo tu autoría. Será un placer saber detalles de tu vida, tu familia y tus trabajos actuales. Atentamente y con especial afecto para tí y familia,

, Dr. Horacio Larrain (Ph.D.), Antropólogo Cultural y arqueólogo.
Centro del Desierto de Atacama,
Pontificia Universidad Católica de Chile.

srsrina dijo...

Dr. Horacio Larrain,
He seguido la historia del Desierto de Atacama y me gustaria saber donde puedo comunicarme con usted ademas de este sitio si es posible, estoy en California tengo mucho interes en contactarlo pues tenemos un estudio arqueologico de muchos anos realizado en correlacion con Chile, he leido las obras e investigaciones de otros como el Sr Jorge Iribarren, La Paige, Hanz Meyer, C. Campbell y mas, mi correo electronico : srsrina@srscorp.net
Por su atencion mil gracias,
Rina Nieves
Scientific Resource Surveys, Inc