domingo, 27 de enero de 2013

El "Rally Dakar": luces y sombras; ¿fama o fobia?. La visión de un eco-antropólogo.

Fotografía del Dakar 2013  tomada en  las cercanías de Iquique..  Muestra bien a las claras  el desorden  y tumulto que se produce en determinados sectores  de la ruta donde los  participantes  confunden  el camino  a seguir. ¿Resultado?. Está a la vista: miles de huellas, polvo a discreción,  pisoteo indiscriminado del área y peligro de colisión. ¿Imaginan  Uds. si  llegase a existir,  aquí bajo tierra, un sector oculto de elementos paleontológicos, como efectivamente ocurre en numerosos lugares el área de Caldera?. No hay prospección previa superficial  alguna capaz  de  detectar con antelación y  con certeza la existencia de  áreas de  depósitos paleontológicos. Por eso  exigimos el máximo respeto por estos lugares antes  intocados. Esta foto es exactamente lo opuesto a  un cuidado ambiental mínimo. Es una  verdadera "masacre ambiental".


Fotografía del Rally Dakar  2013 tomada del Diario 21, Sección Deporte, Iquique, semana del 9 al 15 de Enero de 2013,  pág. 26. (Iquique, Chile) en artículo titulado: "Desclasifican los secretos del  Rally, el  negocio detrás del Dakar".


Nueva versión  del Rally Dakar.

Hace muy poco se corrió la quinta versión del famoso Rally "Dakar" entre Argentina, Chile y Perú. A nivel mundial, ésta corresponde a la versión Nº 34 de este conocido certamen deportivo.  Iniciado en Lima el 05/01/2013 entró a Chile por la ciudad de Arica   el día 09/01/2013 y pasó por  el hinterland de Iquique al día siguiente,  provocando el interés de algunas decenas de  curiosos, amantes  fanáticos del  "deporte-tuerca" quienes, diseminados entre los cerros, y haciendo infinitas huellas nuevas por el  desierto,  fueron a verlos pasar,  raudos y rampantes.

Humo tóxico, polvo  y  material particulado.

Borradas ya de nuestro cielo nortino -¡gracias a Dios!-  la ingentes bocanadas de humo tóxico de CO2 y las    descomunales bocanadas de polvo y arenas dejadas por centenares de vehículos pasando a toda velocidad, arrollando dunas,  quebradas o pampas, ha llegado ahora el momento de hacer un balance lúcido,  frío, calculador.  Quince nuevos días de estrépito a lo largo de Chile, con montañas de polvo en suspensión, con  millones de m3 de gases letales echados impunemente a la atmósfera. ¡Como si en ésta  no hubiera ya suficiente  material particulado acumulado, aniquilando poco a poco la  ya débil capa del ozono protector de nuestra atmósfera.

Las preguntas que  nadie contesta: necesidad de una evaluación seria.

¿Quién es el mayor beneficiario real?.  En qué se ha beneficiado realmente nuestro país?. Qué relación existe entre las  ventajas reales y  las desventajas evidentes inherentes a este tipo de certamen?. ¿Hay conciencia entre los organizadores de los daños inferidos a los ecosistemas locales, a la historia local  o a la herencia cultural regional en cada país?. ¿Cuál ha sido la magnitud de los daños inferidos a las cultura?. ¿Quién los va a apreciar, justipreciar y contabilizar? , o mejor  todavía; ¿quién y cómo  los va a pagar?.¿Cuándo se van a dar a conocer  lealmente a la comunidad los innumerables efectos negativos del Rally?. ¿Existe alguna  forma real  y efectiva de "aminorar" sus efectos adversos?.  O, ¿sólo se nos va a pregonar,  a través de todos los medios de difusión, sus virtudes  mágicas, sus triunfos  y sus "logros"  milagrosos?. Sería ahora el momento, a mi entender,  de realizar un análisis crítico, mediante un serio análisis  FODA  que examine  por todos lados, los " pros y los contras", las "fortalezas y debilidades" de este certamen, para acabar con el mito.

¿Qué es el Dakar?. ¿Cuándo comenzó y bajo qué cicunstancias?.


Esta competencia se inició en el año 1978 y se tituló inicialmente  el "Rally Paris-Dakar", porque se corría desde París a Dakar (en el Senegal) . Sus iniciadores fueron  pilotos  franceses. Cuando en  1998 surgieron   serios problemas  y turbulencias políticas  y tribales en algunos de lo países del recorrido, como Mauritaria, Túnez y  Marruecos, se buscó una alternativa y surgió la idea de realizarlo en América del Sur. Sus extensos desiertos y pampas y su accidentada geografía  parecían ofrecer el  escenario ideal. Los organizadores  vinieron a América y se contactaron con las respectivas Direcciones de Turismo de Argentina y Chile, naciones  con las que pronto llegaron a acuerdo. Luego se agregó el Perú. Por ahora se realiza entre estos tres países  limítrofes, pero existe un marcado  interés por incorporar a Bolivia en la ruta del Rally.

Ingresos y gastos para el país.

Su actual organizador es el francés Etienne Lavigne. Mientras la competencia  se realizaba entre Europa y Africa,  a partir  del año 1979,  la organización del  evento pagaba  subidas cantidades de dinero a los países africanos  incluidos en  el circuito, como una manera de ganarlos a su causa.  Aquí en América Latina ahora es exactamente al revés:  nuestros países están pagando  y mucho, por participar. Los ingresos del Dakar en nuestros países entre  2009- 2011 ascienden a 63,5 millones de Euros  (esto es, U.S.$  85,009 millones de dólares americanos). Como botón de muestra, solo el Estado de Chile ha pagado a sus organizadores por  el hecho de ser sede de  este "deporte" en estos  tres años, la friolera de  8 millones de Euros (= $4.952.000.000 pesos chilenos). Son cifras entregadas por la Dirección Nacional de Turismo de Chile. Según la misma fuente,  en Chile hubo en el primer año 600.000 espectadores y en la  versión del año 2011: 1.500.0000.


Número de competidores y vehículos  y su costo.

En la reciente versión del Dakar del año 2013, participaron más de 3.000 corredores, pertenecientes a 53 países. y un total de  459 vehículos  motorizados. De éstos, 188 eran motos, 155, autos,  75 camiones y  40 cuadriciclos. Año tras año ha ido aumentando el número de vehículos y competidores y por ende, de repercusiones (léase "impactos directos")  sobre el medio ambiente y los rasgos culturales.

Para poder participar,   obviamente había que pagar y mucho a los organizadores.
Vea los valores:

motos y cuadriciclos:  14.800 Euros cada competidor;
autos: 11.000 Euros por cada participante ( piloto, copiloto y mecánico) más 3.100 Euros por cada vehículo;
camiones: 11.000 Euros por cada participante; agregue  4.400 Euros por vehículo de dos ejes y  5.400 Euros por vehículo de tres ejes.

Para poder participar, estas cantidades se hacían llegar a la asociación organizadora del evento: esto es a  "Amauri Sports Organization  ASO)"  cuyo  líder es el francés Etienne Lavigne.


El Dakar y el cuidado del medio ambiente.

Más arriba nos planteábamos las  punzantes preguntas que, como antropólogos, nos han asaltado e inquietado. Más aún, como eco-antropólogos, preocupados por la relación simbiótica hombre-medio, máquina-hombre-ambiente, al contemplar los videos del Rally  o escuchar los relatos de los asistentes. La inquietud crecía al conocer los irrisorios "paliativos" ofrecidos (¡por ahora solo promesas!) a los daños  conocidos o por  conocer inferidos a la cultura, a ha historia  y a la biósfera nacional. (daños que aún hoy , pese a los reclamos, ni se calculan  ni  se pagan!.)

¿ Algo más que "Pan y circo"?.

El día  21 de Enero del 2013  frente a "¨La Moneda", el palacio presidencial chileno, y ante  un sonriente  ministro de  Deportes   Gabriel   Ruiz Tagle,  y con presencia del propio  Presidente de Chile Sebastián Piñera Echeñique, las decenas de corredores,  sus  llamativas vestimentas  y sus coches  de fantasía,  alardeaban de sus éxitos. Dos corredores chilenos lograron ascender al podio de los triunfadores. Todo era alabanza y elogio, insignias, trofeos,  banderas y "copas", para los campeones. Miles de chilenos expectantes,  se agolparon para  observar y admirar a los extraños y coloridos vehículos, todos ellos altamente contaminantes. Todo era fiesta,  jolgorio,  celebración y  "luces". ¿Quién se ha preguntado por  las "sombras" del Dakar, sus aspectos negativos o francamente preocupantes?. Pocos; muy pocos.

Nuestro territorio:  nueva versión del Coliseo romano.

¿Qué importa,  si así se puede  ofrecer  una vez más, por quinta vez  en nuestro país,  este "pan y circo" gratis para tantos desaprensivos compatriotas nuestros  que no alcanzan a vislumbrar la profundidad y la gravedad del problema?.  ¿Pan y circo", dije ?. Sí, lo repetimos con  toda intención. Porque es la metáfora que se nos viene insistentemente  a la mente ante este  este evento. Tal como en el Coliseo romano se mataban salvajemente entre sí los gladiadores romanos, haciendo gala de sus escudos, sus espadas y su coraje, ante el goce exacerbado, frenético  de toda una multitud  que rugía, en presencia de  los senadores romanos  y del emperador de Roma, aquí ocurre algo en cierto modo parecido. El Rally Dakar,  a nuestro modo de ver desde la  perspectiva  de la eco-antropología,  constituye  una  demostración palmaria  más del  "culto a la máquina" como signo de poder y dominación. Esto es de hecho  más importante que  el  homenaje al  minúsculo hombrecillo elevado al podio del éxito. Si algún corredor  llega a morir -como por desgracia  ocurrió y ha ocurrido antes varias veces- eso  es fruto del  "azar",  de la "simple casualidad". ¡Qué pena!.


El Consejo de Monumentos Nacionales de Chile  y el Rally Dakar.

Se han  levantado, afortunadamente, voces de alerta. La primera y muy temprana, fue del Centro del Desierto de Atacama de la Universidad Católica en septiembre 2009. Recientemente otras, que daremos a conocer aquí. Es la voz autorizada del Consejo de Monumentos Nacionales de Chile, entidad  que por Ley debe velar por la protección y cuidado de las manifestaciones de la ciencia y de la cultura en nuestro país. En Santiago,  con fecha  31 de enero de 2011, esta entidad  emitió el siguiente comunicado, del cual solo extractaremos   algunos párrafos:


Título del comunicado:



"Miembros del Consejo De Monumentos Nacionales advierten sobre el grave daño que ocasiona el Rally Dakar 2012 sobre el Patrimonio Natural, Arqueológico e Histórico del Norte de Chile" 



 ¿Quiénes son los firmantes? 

Gastón Fernández (Consejero, Representante de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía)
Lautaro Núñez (Consejero, Representante del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes)
Virginia Vidal (Consejera, Representante de la Sociedad Chilena de Escritores)
Enrique Vial (Consejero, Representante del Colegio de Arquitectos)
Luis E. Cornejo B. (Consejero de la Sociedad Chilena de Arqueología).

Se trata de  venerables entidades del mundo de la Cultura y del Arte las que así se expresan   (citado ad litteram):

¿Qué nos dicen?.

1. "nuestro país fue elegido por contar con paisajes áridos y facilidades para llevarlo a cabo, considerando ventajas turísticas y de promoción de imágenes, sin reflexionar previamente sobre las desventajas evidentes que implicaría el paso de agentes mecánicos destructivos de carácter masivo por espacios desérticos ricos en patrimonio cultural y natural. Además, sin escuchar a los expertos y organizaciones regionales, trazando la ruta en secreto, sin la participación de las instituciones y especialistas". 

2. "En el Dakar de 2010 se registraron 149 sitios arqueológicos de diversas épocas a través de su línea base, de los cuales 52 fueron afectados, cálculo muy mínimo, si se considera que las medidas de protección fueron deficientes, ocurriendo destrozos en sectores retirados de la línea de base. Por otra parte, en el Dakar del año 2011 el análisis de la línea de base permitió identificar 556 sitios, de los cuales sólo lograron revisarse 283, siendo afectados de ellos 126".

3. "...hasta ahora no se ha realizado una estimación financiera de los 178 sitios [de carácter patrimonial] alterados que representan, a nuestro entender, una cifra baja una vez que se observen [y examinen] los desvíos y anchos trazados [dejados por] los cientos de vehículos comprometidos con la debida detención post Dakar".

4. "Efectivamente, los miembros del Consejo de Monumentos Nacionales abajo suscritos estamos consternados sobre el daño causado durante los Rally Dakar de los años 2009, 2010 y 2011. Ahora, en enero del 2012, otra vez nos enfrentaremos a este colapso, pero ahora no guardaremos silencio frente a acciones eventualmente ilegítimas y éticamente reprochables, aun cuando el propio Estado los autorice. De hecho, instituciones de expertos como el Colegio de Arqueólogos y la Sociedad Chilena de Arqueología han declarado su enérgico rechazo. A lo menos aspiraríamos a no ser criticados por el juicio del futuro".

5. "Estaremos de nuevo sometidos al paso de cientos de vehículos ”todo terreno”, que no utilizan un rumbo único, sino una ancha faja que resulta surcada, como el trazado de un rastrillo gigante, alterando evidencias patrimoniales naturales y culturales únicas en la historia de la humanidad por provenir de pueblos y culturas que habitaron el particular desierto de Atacama. Las primeras luces de alerta fueron dadas por periodistas y científicos del Centro de Desierto de Atacama de la Universidad Católica, durante el primer Rally, a raíz de la intervención del área del “desierto florido” informada en el Mercurio de Santiago el 25 de enero del 2009, probando la destrucción de pisos vegetacionales con especies únicas...".

6. "los organizadores [del Rally] no saben dónde están los grandes yacimientos paleontológicos, como aquel de las ballenas fósiles, único a nivel mundial, [o] los innumerables sitios arqueológicos que sólo se advierten por el examen especializado, incluso a ciertas horas de luz inclinada. En los Rallys de los años 2010 y 2011 en las líneas de base [establecidas por los organizadores] , el Consejo de Monumentos Nacionales ha constatado [la presencia de] un total de 705 sitios arqueológicos de distintas épocas , [desde] prehistóricas a subactuales...".

7. "Recientemente se ha dado a conocer, a raíz del próximo Dakar  [del año 2012] , que la periodista coordinadora del evento requiere de la participación de arqueólogos para revisar 70 km de huellas troperas patrimoniales, con el fin de protegerlas, a sólo 12 días del comienzo del Dakar en enero de 2012".

8. "En suma, estamos en presencia de un daño irreparable promovido por intereses deportivos o turísticos mal entendidos que alteran a esta frágil estructura física arqueológica e histórica, dejando a la ciudadanía nacional e internacional sin memoria y, por cierto, con la pérdida de la belleza prístina del desierto en sí mismo. En verdad, la sabia naturaleza ha cubierto a este paisaje del llamado “pavimento del desierto”, una pátina protectora que por millones de años lo ampara de los procesos erosivos. Esta “piel” es la que desgarran salvajemente estos venturosos deportistas, sin ninguna cultura ecológica y ambiental...".

9. "queremos apoyar esta campaña [de conocimiento exacto de nuestro patrimonio] para crear una política proteccionista del desierto del norte del país para que el Estado pueda contar lo antes posible con un mapa detallado de sus sitios y aéreas patrimoniales, de tal manera de saber concretamente dónde es posible localizar las intervenciones, libres de recursos culturales y naturales: basurales, asentamientos, urbanizaciones, obras portuarias, conexiones viales, infraestructuras mineras, ejercicios militares, competencias deportivas, senderos peatonales culturales, entre otras, para no repetir el lamentable procedimiento de llegar a [conocer]  el  patrimonio sólo cuando éste ha sido destruido".

10.  "Volverá el Dakar y de nuevo se repetirá el “muro de los lamentos”, pero ahora esta parte del Estado [es decir, el Consejo de Monumentos Nacionales] ha emitido su juicio para esclarecer esta situación de un modo constructivo frente a las autoridades, instituciones pertinentes y sociedad civil". 

  (hasta aquí los acápites del Documento; numeración  y selección nuestra).

En suma, "El Consejo de Monumentos Nacionales de Chile"  presenta gravísimas objeciones a la realización de este tipo de certamen y advierte que no se ha realizado una evaluación en terreno de los centenares de sitios alterados y destruidos. De lo que responsabiliza directamente a la Oficina de Deportes de la Nación y al Ministerio respectivo. La acusación no puede ser más grave.


Nuestro comentario eco-antropológico. 


¿En qué consiste precisamente el daño?.  ¿Cuáles son sus dimensiones reales?. ¿Por qué las autoridades del mundo de  la cultura de este país reclaman tan  airadamente contra el   Dakar?. Y, lo más triste, ¿por qué no se las ha escuchado?. ¿Qué está pasando hoy en Chile?.

Sinteticemos:

1.   El Rally convoca una enorme cantidad de vehículos motorizados  (en la versión 2013 participaron  459 vehículos motorizados; ninguno de ellos, por cierto, utilizando tecnología de tipo solar o sustentable), Los que expelen a la  atmósfera miríadas de toneladas de material  tóxico particulado durante quince días, cantidad  que año a año irá creciendo. A mayor velocidad, mayor  producción de CO2. Estas emisiones afectan,  sin discusión alguna, a la atmóasfera que respiramos y   todos los ecosistemas colindantes.

2.  El Rally, por definición. y práctica,  no se atiene a una ruta perfectamente concreta y prefijada,  la misma que es exactamente seguida año a año,  al modo de  los grandes Circuitos automovilísticos (Indianápolis, etc.) . No.  Por esencia,  es  un rally off-road (esto es, fuera de ruta), en buen castellano,  realizado "a campo traviesa". Lo que significa creación y proliferación de nuevas huellas, cada año, totalmente imposibles de prever,  prevenir, delimitar e incluso, inspeccionar a posteriori.

3. Por las características intrínsecas de esta carrera,  la ruta debe,  ex hypothesi, variar año a año, en muchos de sus  recorridos, para hacerla más atractiva, incorporando nuevos países, nuevos trechos, nuevos ecosistemas,  nuevos territorios, antes intocados. Es decir, el daño crece y se incrementa sideralmente, año a año, en función de las nuevas superficies geográficas  incorporadas cada vez  a un  tránsito vehicular masivo ( 459 vehículos en la versión  Dakar 2013; ¿cuántos habrá en la próxima edición?).

4. El Rally atrae año a año a nuevos y entusiastas concursantes. Basta tener el dinero  (en cantidad nada despreciable!)  y el vehículo apto para participar. Nuevas marcas internacionales se incorporan año a año, con nuevos equipos, creciendo esta participación mecánica en forma casi exponencial.  Por tanto,  cada año veremos cómo se incorporan más  y más vehículos de todos los tamaños, formas y diseños imaginables. ¿Quién controla esto?.  Nadie.

5. Y lo que es peor aún, es  que un alto porcentaje de los nuevos corredores  incorporados año a año,   no pertenece a ninguna Asociación Deportiva Nacional u Oficial, sujeta a normas y reglas de conducta deportiva. Lo que en buen romance significa que no poseen  ni  "formación deportiva"  ni tampoco,  "ética deportiva",  de ninguna clase: pues sólo son  "deportistas amateurs". Pero este tipo de  Rally no sólo lo permite,  sino que lo  fomenta  y lo propicia pues  esta apertura a todos es parte  explícita de su "filosofía deportiva". Esto es, invitar a todos los posibles participantes (es decir, a los que tienen  el dinero para ello).

6. Lo que convierte al Rally en un "deporte de ricos y para ricos". Hemos averiguado con expertos lo que cuesta participar en el  Rally. Dependiendo del tamaño y cilindrada  del vehículo, la participación individual pues llegar a costar entre 50 y 100 millones de pesos chilenos (a veces más) además, claro está,  del  valor del vehículo mismo. Es decir, una inmensa fortuna.  ¿Para quiénes queda reservado este "circo"?. Saque Ud. sus propias conclusiones. O Ud. tiene ese dinero, o lo que es más frecuente. Ud. solo puede correr apoyado y  financiado por una marca "top" en su especialidad. ¿Qué marcas?. Basta leer los anuncios respectivos. Obviamente, las que se especializan en la fabricación de coches, camiones,  motos o cuadriciclos  "todo terreno". 

7.  Con lo cual este certamen, aparentemente tan  "deportivo", se convierte en una maravillosa y gigantesca  "vitrina  al mundo" para "exponer"  los últimos y sofisticados  "modelos" de vehículos "todo terreno".  La propaganda para las grandes  firmas y marcas, es, a fin de cuentas, casi gratuita. El haber logrado una buen posición en una etapa del circuito o haber resultado campeón en alguna categoría del certamen general, asegura la venta de  decenas de miles de unidades idénticas a las "puestas en vitrina". ¿Cómo no participar, entonces?.

8.  Los organizadores  del Rally  (los franceses)  nos aseguran que  las versiones recientes del Rally  sudamericano han sido  muy exitosas. ¡Pues, claro!, ¿Cómo no?.  Si los países respectivos (Argentina, Chile y Perú) pagan millones al Dakar por  ostentar en su territorio este vistoso  "show"  y la TV mundial  también paga por  dar a conocer y mostrar  el evento  urbi et orbi  ( a la ciudad y al orbe). No nos extrañemos, pues,  de que los ingresos netos confesados por el Dakar entre los años 2009 y 2011 asciendan a los  63,5 millones de Euros!.

9. Si cada año se incorporan  necesariamente nuevos recorridos y nuevos trazados (o nuevos países), es fácil predecir lo que ocurrirá en pocos años más:  inmensas superficies del territorio nacional quedarán pisoteadas,  rastrilladas, mutiladas, y si algún signo de vida o de cultura había allí,   ya nada queda. Pero, ¿qué importa?. ¡Todo sea por el deporte!. Fácil sería  gracias a Google Earth calcular  los millones de km2  de territorio patrio destruidos, masacrados, hechos polvo año tras año, sin piedad. La falta total de respeto por el suelo patrio  y nuestro territorio, queda hoy de manifiesto. No existe en nuestro país una cultura ciudadana que ilustre eficazmente sobre el valor intrínseco del territorio, sus paisajes naturales y sus bienes patrimoniales. No lo veo en sus autoridades; mucho menos en el  hombre de la calle. Las declaraciones de los encargados del deporte nacional, nos dan pena:  nada entienden ni de la ecologí,  ni del paisajismo.

10. Hasta ahora, hemos solo rozado muy superficialmente  el problema. Porque no hemos dicho aún con claridad  qué tipo de  elementos, culturales,  históricos, arqueológicos,  arquitectónicos, artísticos  o biológicos,  están en juego en este certamen. Qué clase de elementos patrimoniales  han quedado expuestos, alterados o definitivamente destruidos. Lo haremos, Dios mediante,  en un próximo capítulo.

(Nota: se agradece el apoyo recibido de colegas de Chile y de  la Argentina que nos han  aportado numerosos datos concretos. Si Ud. tiene buenas fotografías del Rally  en Chile, Perú o Argentina, le ofrecemos publicarlas aquí con su nombre y comentarlas, para contribuir a desenmascarar  esta lacra del deporte internacional que de "deporte", poco tiene; de "negocio", en cambio, muchísimo).








martes, 22 de enero de 2013

21 de Mayo 1980: Misa de despedida fúnebre del Padre Gustavo Le Paige S.J.



Fotografía del P. Le Paige en la obra de Mario Orellana Rodríguez  titulada Historia de la Arqueología en Chile.

Revisando viejos "Diarios de Campo" míos  (Volumen 14, Año 1980:  págs. 47-49),  ya estropeados por el  paso del tiempo, me encuentro de súbito con este artículo nuestro sobre el Padre Le Paige, escrito la noche misma de su solemne despedida fúnebre en la iglesia del Colegio San Ignacio.

Materiales para una biografía científica de Gustavo Le Paige, S.J.

Me he impuesto el deber de  reunir en este Blog, toda la información que hasta ahora me ha sido posible recabar sobre su vida y su obra. Hemos así logrado juntar bastante información, tanto de textos escritos  como en fotografías,  material que se hallaba muy disperso, en diarios y revistas,  y que podrá servir un día para escribir  la verdadera biografía que se merece. Lo escrito hasta ahora por Lautaro Núñez  ("Cronología de una misión", 1993 )  y por el  periodista francés  Christian De Brulle (Le dernier roi de l´Atacama,  2010)  presenta,  a mi modo de ver,  más bien un carácter anecdótico y apresurado y no logra penetrar en el legado profundo, tanto espiritual como científico, del Padre Le Paige. Tenemos la impresión  que se soslayan o se eluden allí los temas de fondo. Ambas biografías  son, sin duda,  excelentes para mantener informado al turista común acerca del creador del Museo, pero no satisfacen al historiador o al investigador serio del pasado. A nuestro juicio, bastante más hondo caló el arqueólogo de la Universidad de Chile  Mario Orellana,  al analizar su legado, en su trabajo de síntesis:  Historia de la Arqueología en Chile, 1996, pp. 184-188). Algún día alguien -así lo esperamos- emprenderá esa nada fácil tarea  de reinterpretar y revalorizar el legado del jesuita arqueólogo. Para ello, habrá que rastrear y mirar con lupa  y bisturí en todos sus escritos y hurgar pacientemente  en su "Diario de Campo" en busca de pistas, sugerencias o  respuestas.  Espero que  los capítulos que en este Blog le hemos dedicado con especial afecto y cariño, contribuyan de alguna manera a esa indispensable tarea.

Copio textualmente de mi Diario de Campo, Volumen 14,  del día 21/05/1980:

"Hoy hemos tenido [en la iglesia del Colegio de S. Ignacio] las solemnes exequias del P. Gustavo Le Paige, S.J.,  fallecido el día 19/V [19/05]  a las 8 hrs. l0 m. de la noche, en su aposento del Colegio S. Ignacio, en Santiago. Imponente ceremonia celebrada por el Provincial de los Jesuítas, P. Fernando Montes y concelebrada por unos 50 sacerdotes, jesuítas y clérigos.

El P. [Fernando] Montes, en su homilía, se refirió a Le Paige como  el hombre que supo aunar una fe grande en Cristo, con un amor apasionado por la ciencia arqueológica. Había muchas personalidades presentes, entre ellas, don Jorge Alessandri, ex Presidente de Chile. Leyó el P. Montes trozos de cartas del P. General jesuita, Padre [Pedro] Arrupe de los años 1977 y 1978, en que le felicitaba por su obra y le animaba a proseguirla. Mucha unción y devoción en la gente, incluso modesta, que al final de la  ceremonia se acercó al féretro para tocarlo. Vi su faz  [en su ataúd] antes del comienzo de la Misa: muy flaco y demacrado. Durante las dos última semanas, según  me contó su enfermero José Mendoza, ya no tuvo conocimiento y el último día [el 18 de Mayo] se negó a comer. [Un]  cáncer avanzado a la  próstata fue su enfermedad.

El diario del día 21/V  señalaba que sería enterrado en San Pedro de Atacama, en el cementerio del pueblo. Según la misma fuente, el nuevo cura del pueblo es  George Serracino, que fuera el compañero de faenas y de apostolado del P. le Paige y que fuera prácticamente "expulsado"  de San Pedro por el  jesuíta [belga] por las intrigas tejidas ...[omito por razones obvias la referencia que sigue].  ¡Ironías del destino!.  Serracino recibirá hoy (22/V)  en San Pedro y bendecirá  la tumba de Gustavo Le Paige, de quien recibiera, al final, tantos improperios: "es el demonio en persona", llegó a decir Le Paige de Serracino, en un arrebato de furia....".

"Anoche (21/V) he escrito unas páginas sobre Le Paige que enviaré al "Mercurio". Es parte de  mi deuda de gratitud con él".   (Diario, 21/05/1980: 48-49).

Comentario. Aquí,   a continuación,  reproducimos gustosos  para nuestros lectores este trabajo, perdido  ya en la lejanía de la historia:

El artículo publicado tal cual fue editado  en el diario "El Mercurio " de Santiago:




 Fig. 1.  Foto archivo de Diario "El Mercurio" deSantiago. Le Paige en los tiempos del viejo Museo.  hacia  1970.


Fig. 2. Texto del artículo aparecido en "El Mercurio" a fines de Mayo de 1980.. En esa fecha, me desempeñaba como Subdirector del Instituto de Geografía de la Universidad Católica.

Dedicatoria al pueblo lickan antai.

Quiero dedicar con afecto y cariño particular este pequeño recuerdo a los atacameños de hoy. Por años  (1984-1992) tuve el enorme  privilegio de recorrer  palmo a palmo el territorio atacameño o lickan antai, desde las vertientes del Loa superior  hasta el oasis de Tilomonte,  tratando de afianzar  y robustecer  su identidad  como pueblo mostrándoles con orgullo el pasado y sus  producciones culturales. Más de alguno recordará todavía las sesiones nocturnas en cada uno de sus pueblos, en que, gracias a la proyectora de diapositivas, iba yo mostrándoles, como en un espejo,  su propia cultura. Recurrí a todos  los argumentos antropológicos posibles  para que se irguieran como un pueblo altivo ante las autoridades que trataban de  someterlos al juego sucio de la  propaganda política barata que sólo lograba separarlos y enfrentarlos en bandos opuestos. Llegué hasta hablar con el Intendente de la época aduciendo el mal que se estaba haciendo al pueblo atacameño y su cultura milenaria. No se nos escuchó. En este afán,  yo pensaba - y sigo pensando hoy- que seguía  fielmente los pasos marcados  por le Paige,  "el gran  descubridor de San Pedro y su cultura".

 Amigos lickan antai: nunca olviden a aquellos que  echaron los cimientos de su renacer cultural actual. Primero, el cura párroco de  San Pedro,   Emilio Vaïsse, francés, autor principal del  "Glosario de la Lengua Atacameña" (1896); luego, sin la menor duda, Gustavo Le Paige  S.J, el jesuíta belga creador del Museo Arqueológico,  que les acompañó durante 25 largos años  (1955-1980)  y los hizo ser conocidos y famosos en todo el mundo. Sus aportes son hoy básicos para el proceso de re-etnificación en marcha, en el que los actuales líderes está comprometidos.  Si no hubiera sido por estos dos colosos de la cultura  es probable que su aldea  fuera hoy tan ignorada como  tantas que yacen hoy, apenas sobreviviendo,  a la vera del Camino del Inca. Observo con mucho pesar que existe hoy en San Pedro entre algunos líderes olvidadizos, una cierta conjura  para opacar o desteñir su nombre y su legado.Vano intento, en verdad. Porque la historia, "maestra de la vida",   dirá un día otra cosa y saldrá por los fueros de la verdad.  Como el apóstol  San Juan, diremos una vez más:  "la verdad os hará libres". (Juan 8:32).










domingo, 20 de enero de 2013

De pastorcito de llamas y corderos a Antropólogo: la historia inusual de Daniel Moscoso Mamani.



Nuestro joven personaje en la estancia ganadera de Chijo, en 1994.


Una visita inesperada.

Acaeció en un día cálido de Marzo del año 1994,  en la ciudad de Iquique, Norte de Chile.  Golpea a la puerta de nuestra casa  de Pasaje Dolores 3272 una extraña  y sorprendente figura.  Calzando zapatos de terreno, descomunal  mochila al hombro y  sombrero alón aparecía  un ser femenino pequeño, de ojos  vivaces y rostro redondo preguntando por el Dr. Larrain. ¿Vive aquí  el Dr. Larrain?,  interrogó con  un rápido e inescapable  dejo  español,  esbozando  una de esas sonrisas que conquistan a primera vista. Era una menuda joven antropóloga de 25 años,   recién llegada de Madrid,  con su rutilante título bajo el brazo,  que pretendía ir a conocer de cerca el  modo de vida y el pensamiento político de los  aymaras chilenos.  Llamábase la niña - porque eso parecía: solo una niña- Beatriz García Traba, y venía especialmente recomendada por el  arqueólogo   chileno Patricio Núñez Henríquez, del Instituto de Investigaciones Antropológicas  de la Universidad de Antofagasta. 

Un acogedor hogar aymara en Cariquima.

 ¿Cómo negarse a recibirla en casa con tal recomendación?  Venía agotada y sudorosa, casi oculta  debajo de su gigantesca y descomunal mochila. No he podido nunca olvidar esa escena hasta hoy. Marta, mi esposa,  la ayudó a trepar la pequeña escalinata  y  a los pocos minutos, ella "se sentía en casa", mejor dicho, nosotros  nos sentíamos "en casa" con ella, como  un miembro más de nuestra pequeña familia. Un par de semanas disfrutamos de su gratísima compañía, mientras preparaba su ingreso al territorio de la  etnia aymara, concretamente en Cariquima y Chijo, junto a la frontera con Bolivia donde la esperaba el hogar de don Antonio y la señora  Elena. Se había propuesto estudiar en su Universidad, la Universidad Complutense de Madrid, como tema de su tesis doctoral,  un tópico difícil y complejo: el proceso de desarrollo político del mundo aymara chileno y su dirigencia  en el contexto de un régimen  político dictatorial: en la época del gobierno militar regido entonces por el  general Augusto Pinochet  Ugarte. Tema candente, complicado y riesgoso, en época de  férrea dictadura militar.

Experiencias  vivas en el mundo aymara campesino.

Como antropólogo cultural, pensé que las tierras de pastoreo y el hogar de mi ex compañero de curso de Lengua aymara  en Arica (dirigido por don Manuel Mamani), don Antonio Moscoso,  que vivía en  el pueblo fronterizo de Cariquima y  en la estancia de pastoreo de Chijo  serían el lugar ideal para que la joven española  se hiciera lugareña,  e "hiciera sus primeras armas" en la etnografía  local aymara.  Así se hizo. Y muy pronto veríamos a nuestra frágil y simpática Beatriz, vestida a la usanza aymara, "pasteando" el ganado,  trasquilando ovejas y recogiendo leña de tola en los faldeos cordilleranos de Chijo (Fotos Figuras 1 a 3). A don Antonio y su mujer acompañaban   su hijo, el  adolescente  Daniel Moscoso y su hermana  Elena. Ësta última   era de la  misma edad que Beatriz, y pronto se  hicieron buenas amigas.


En la estancia ganadera de Chijo.

Así,  en la intimidad cordillerana de Chijo, en el hogar de los Moscoso Mamani, vivió Beatriz varias semanas, como una hija más,  empapándose del modo de vida, cultura y cosmovisión de esta típica y ejemplar familia aymara  tarapaqueña.  Las fotos que aquí presentamos, tomadas en aquellos años por la propia Beatriz y enviadas expresamente por su autora  para ambientar este capítulo del  Blog, nos ofrecen  una cuenta gráfica, palpitante  de emoción y recuerdos,  de su breve aclimatación  a la vida  del pastor andino. 

Viviendo  en terreno la "observación participante".

Los antropólogos culturales  -a  diferencia de nuestros amigos los sociólogos-  usamos como método básico y fundamental de aproximación a nuestra realidad de estudio, de la "observación participante", método simple pero riquísimo que consiste en empaparse del modo de vida del grupo humano que queremos estudiar, siguiendo lo más exactamente posible  la rutina diaria de una familia en su propio ambiente y tomando nota cuidadosa  de su habitat,  su geografía y ecología concreta,  sus vivencias  religiosas, al ritmo lento y cansino de la horas del día dese el temprano amanecer, en su  incesante ir y venir del ganado entre la aguada, el corral, el bofedal  y los pastizales de altura. Al antropólogo en lo posible nada debe escapársele, todo lo debe tratar de señalar y describir para lograr de este modo  penetrar en las claves  más recónditas  de su cultura. Un acompañamiento cercano que ojalá  pueda  extenderse a un año completo,  con todas estaciones  y cambios de clima. Sólo así resulta posible entender y por ende, respetar el modo de vida aymara, sus tradiciones y su historia multisecular.


Fig. 1. Beatriz aprendiendo a  trasquilar una oveja en la estancia de Chijo  (primavera del año 1994) con su "maestro" don Antonio Moscoso. Pronto también aprenderá el  nada fácil oficio de hilar la lana con el huso,  transmitido directamente por doña Elena, la mamá de Daniel.


Fig. 2. El niño pastor Daniel Moscoso Mamani en la estancia de Chijo, altiplano de Tarapacá, compañero de andanzas de Beatriz  y su primer maestro en la  botánica y ecología de la zona . De bluejeans raído y  "chalas"  o sandalias de goma. ¿Quién lo reconocería hoy? (Foto  Beatriz García Traba, 1994) 



Fig. 3. Beatriz, vestida a la usanza aymara  portando  una voluminosa  carga de ramas  en su llijlla multicolor atada  a los hombros, tejida seguramente con el cariño maternal de doña Elena. Le acompaña el pastorcito Daniel, el hijo menor de la familia. (primavera del año  1994).


De  este inolvidable período de su vida, Beatriz  nos ha anotado hoy, de su puño y letra:

"Nunca pensé que en diciembre de 2012 el pasado llamaría a mi puerta a través de las nuevas tecnologías. La misiva del Facebook decía así: "Hola, Beatriz, soy Daniel hijo de Antonio Moscoso y Elena Mamami: no sé si me recuerdas, me acabo de recibir de antropólogo en la Universidad".  Automáticamente  mi mente voló casi veinte años atrás recordando a un chiquillo de ojos despiertos y sonrisa fácil con el que compartí unas semanas en Cariquima junto con sus  padres y su hermana Elena. Su Padre, Don Antonio, era una persona excepcional, con un interés  por la historia y la antropología, realmente llamativo.  Imagino lo orgulloso que estará de su hijo.
Su madre procuró en todo momento que me sintiese como en casa y aún recuerdo las cenas de "pescaditos", con granos de maíz,  y la quínoa con [carne] de llama. Como se puede ver en una de las fotos ,compartí con ellos unos días  en su pequeña cabaña de pastoreo; allí me dejaron participar en sus actividades y doña Elena hiló parte de la lana recién esquilada y me la regaló. Ya en España, mi tía me la tejió y aún hoy  sigo utilizando esa bufanda tan especial.  Al tener [yo]  la misma edad que su hermana Elena, la estancia  con ellos fue realmente acogedora, y las conversaciones muy enriquecedoras para una joven antropóloga que  quería saber realmente cómo se vivía en el altiplano chileno.
Hay cosas que no se pagan, como el cariño que me dieron esos días,  ni el que tantos años después, ese niño, ya mayor, se haya puesto en contacto conmigo para saludarme  y,  además, con la agradable noticia de que como antropólogo, podrá ayudar a su pueblo y seguir defendiendo sus derechos continuando así la estela de algunos de sus familiares,  férreos luchadores de lo s derechos del pueblo aymara".

(Hasta aquí el texto enviado  en estos días por Beatriz desde Madrid, como complemento a este capítulo).



La metamorfosis de un pastor altiplánico.

Pasaron raudos los años. La Universidad Bolivariana  decide abrir la carrera de Antropología y Arqueología en Iquique. Se inicia el año escolar del año 2003 con  un grupo de quince estudiantes de la Carrera. Entre sus profesores estaban el Dr. Mario Rivera,  el Dr. Juan Van Kessel,  el Dr. Horacio Larrain  y los profesores  Olaff Olmos,  Patricio Arriaza  y  Orlando Acosta, entre otros varios. 

Nuevos alumnos, expectantes,  pisan las flamantes aulas universitarias de la recién inaugurada  Sede de Iquique de la Universidad Bolivariana. Entre ellos,   hay un espigado joven aymara, silencioso y retraído,  de nariz aguileña y de rostro curtido por el sol  y los vientos impetuosos de la puna: Daniel Moscoso Mamani. Se ha hecho  realidad, en unos pocos años,  una casi increíble metamorfosis: el pastor de antaño, de chullo y ojotas, ahora se ha convertido en un serio estudiante de Antropología. Fueron años duros de estudio para el joven Daniel, acostumbrado a esquilar ovejas y llamas o cazar guanacos, pero  poco adicto a manejar el lápiz  y el cuaderno de notas. Entre sus compañeros, casi todos tarapaqueños, están Vïctor Bugueño  hijo y nieto de empleados y obreros salitreros, Cristian Riffo Torres,  hijo de un obrero del Mineral de cobre de Chiuicamata, María José Capetillo, joven originaria de Mamiña, de probable y muy antiguo ancestro quechua, Luis Pérez Reyes que nació en una isla  del lejano Golfo de Reloncaví   (Isla Maillen) y otros más, casi todos ellos de origen obrero, pampino o agricultor. Sin duda, es un destacable mérito  y motivo de orgullo de la Universidad Bolivariana  el haber abierto sus puertas en Iquique a  hijos de sencillos trabajadores que por vez primera  se insertaban, entre nerviosos y  expectantes,  en un ambiente académico de alta exigencia.   

Y llegó el gran día: la graduación académica.

Nunca podré yo olvidar las palabras con que el papá de Daniel, don Antonio Moscoso, mi antiguo compañero de un Curso de lengua aymara en Arica en 1985,  nos pidiera, casi en son de súplica,  en  aquel Marzo del 2003, que "hiciéramos todo lo posible porque su hijo llegara al final de su carrera".  Y en esta graduación  del año 2012, Daniel alcanzó la meta tan deseada: ser un Antropólogo para ayudar y defender a su gente y a su pueblo.


Fig. 1.  La Universidad Bolivariana, Sede de Iquique, comunica  a la ciudad y a su alumnado la ceremonia de titulación, Noviembre 2012.




Fig. 2.  Entre los títulados  del año  2012, el primero que registra la lista,  es nuestro querido ex alumno
Daniel Eduardo Moscoso Mamani, nuestro humilde y esforzado  pastorcito  aymara de Chijo.



 Fig.  3.  En el Salón de Honor de la Intendencia regional. Reciben su certificado de título  de manos del Dr. Horacio Larrain  (de izquierda a derecha) los nuevos titulados: María José Capetillo Prieto, Luis Pérez Reyes, Daniel Moscoso Mamani (de poncho y sombrero) y el último, Cristian Dinamarca Gallardo. Momento emotivo y solemne de la entrega de títulos.  (Iquique Chile, Noviembre 2012)  


Fig. 4.  Instante en que  el Dr. Larrain  impone a Daniel Moscoso la escarapela, signo  del nuevo titulado. 


Epílogo.


Mientras los demás  graduados visten  la normal enseña universitaria de nuevo titulado,  nuestro Daniel  Moscoso por voluntad propia,  se reviste del típico atuendo  aymara: poncho y sombrero. Veo aquí una clara señal: el es, antes que chileno y  antes que universitario, un hijo de esta tierra, un aymara tradicional, y como tal,  heredero de tradiciones ancestrales  a las que no quiere ni pretende  renunciar. Sangre aymara corre  impetuosa por sus venas; la pachamama andina   -la madre de todos los vivientes - acoge cariñosa a uno de sus hijos y le inserta en la nueva sociedad: la sociedad profesional y académica en el Chile de hoy: pluriétnico y pluricultural.


Post scríptum eco-antropológico.

Se preguntará,  tal vez,  algún lector qué tiene que ver esta sucinta biografía del joven aymara  Daniel Moscoso con la "eco-antropología", perspectiva esencial de este Blog personal. Pues bien,  la respuesta es simple:  El hombre vive inserto en su tierra, en su territorio, y de él recibe  múltiples estímulos, tanto fìsicos como psíquicos y religiosos, desde el momento mismo de nacer. Quien nació y vivió como campesino y pastor, conservará siempre latente ese arraigo, ese apego, ese amor inconfundible  a la tierra: su madre. Si además, es miembro  ex origine  de un etnia  indígena, este arraigo adquiere ribetes de un largo y doliente historial de luchas, sumisiones, conquistas y derrotas. La lenta e inexorable evolución histórica va incorporando, siglo tras siglo,  a cada  ethnos o pueblo, nuevas visiones,  nuevas  potencialidades, como producto inescapable  del choque de  civilizaciones,  pueblos  y culturas. Hay  adaptación y/o enriquecimiento  ("aculturación", solemos decir  los antropólogos);  a veces, absorción, y no pocas veces, pérdida cultural /o desaparición.  Es el sino y el destino histórico de todos los pueblos de la tierra. La capacidad de cada etnia para defender su identidad propia y sus valores más caros,  dependerá de la  profunda formación de sus líderes  y sus yatiris o sabios. Ojalá nuestro Daniel,   awatiri (pastor) desde niño, hoy transformado en yatichiri (profesor),  se convierta en un auténtico  yatiri (sabio, "el que sabe") para  la supervivencia de su pueblo: el pueblo aymara de Chile. 


Addendum


Esta fotografía me ha sido enviada hoy  22/01/2013  por mi antiguo colega y amigo, el Dr. Mario Rivera, arqueólogo, que fuera el primer Director e iniciador de nuestra Carrera de Arqueología en La Universidad Bolivariana de Iquique, en Marzo del año 2003. Quien tomó esta foto  enfocó, a la derecha al propio profesor Mario Rivera dirigiendo una excavación arqueológica en la localidad costera de Pisagua, al N. de Iquique,  en el año 2004. El muchacho sentado, de polera blanca, es Daniel  Moscoso. Aquí está haciendo sus primeras  experiencias de trabajo de campo aprendiendo en terreno  las técnicas  de excavación arqueológica..

viernes, 11 de enero de 2013

Un testigo de la explotación de la plata en el Mineral de Huantajaya en 1843: testimonio del ensayista de metales John Blake.

Un testigo temprano de las explotaciones mineras en Tarapacá  (Siglo XIX).

En 1843,  una revista científica norteamericana nos sorprende presentando un detallado artículo sobre la  zona de Tarapacá, la  última y casi desconocida provincia meridional del Perú. Este documento fue publicado bajo el nombre: "Geological and Miscellaneous Notice of the Province of Tarapaca", su autor John H. Blake,  y apareció en la revista The American Journal of Science and Arts (conducted by Professor  Silliman  and Benjamin  Silliman, Jr.), Volume  XLIV, April 1843.: 1-12).  El tema de la reciente iniciación de las explotaciones del caliche para obtener de él el salitre,  estaba de moda en el sur del Perú.. Según referencia de William Bollaert (1860), la Provincia de Tarapacá  había iniciado, hacia 1830,  los primeros embarques de salitre (en inglés "nitrate") hacia  puertos europeos y norteamericanos. Si bien el salitre era ya conocido en el Perú desde los tiempos coloniales tempranos,  había sido primitivamente empleado más bien en la fabricación de la pólvora. Y como tal,  fue  muy utilizado en las labores mineras de Huantajaya, Santa Rosa, El Carmen y Chanabaya. Solo tardíamente,  hacia 1810, Thaddaeus Haenke, químico de  Bohemia, residente en el Alto Perú,  había hecho análisis del salitre con muestras obtenidas de la zona de Tarapacá  demostrando sus grandes cualidades como fertilizante por la presencia de nitrato de sodio  (Cfr. Oscar Bermúdez, Historia del Salitre, Editorial Universitaria, Santiago de Chile, 1964: 44-45) . Veleros  ingleses, franceses, alemanes y norteamericanos,  a partir ya a del año 1830, venían a buscar a los puertos de Tarapacá el codiciado salitre, que ya empezaba a ser masivamente usado en Europa y Estados Unidos como notable fertilizante de la agricultura. 

Quién era John  H.  Blake, nuestro testigo?.

Poco sabemos acerca de la formación científica o técnica de este experto norteamericano, que, a juzgar por sus escritos, era una persona  versada en  química y mineralogía. Oscar Bermúdez en sus trabajos sobre la historia del salitre (1963, 1984), tampoco nos suministra mayor información. Ronald D. Crozier  es su excelente artículo de síntesis   sobre los orígenes de la explotación salitrera, lamentablemente   nada nos dice sobre su especialidad. (Ver Crozier, "El salitre hasta  la guerra del Pacífico. Una revisión", Revista Historia, Pontificia Universidad Católica, Vol. 30,   1997: 53-126). Por el trabajo de Crozier  sabemos que Blake visitó la Provincia de Tarapacá durante 1838 que estuvo en ella casi un año entero y  que observó y describió el  proceso de elaboración del salitre en las Oficinas de Paradas de la época, probablemente en la alguna de las salitreras de George Smith.. Las muestras que Blake recoge y lleva consigo y sus descripciones  motivaron al norteamericano  A.A. Hayes  a  publicar sobre el salitre en los Estados Unidos, señalando, de paso, la existencia de una nueva y rara substancia  en el caliche, el yodo.

Una de las primeras descripciones detalladas del proceso de elaboración del salitre.

Blake hace, en las siete primeras páginas del artículo de referencia,  una  acertada y extensa descripción del proceso de elaboración del salitre en  las por entonces llamadas "Oficinas de Paradas", establecimientos muy primitivos  donde por medio de  grandes calderas de cobre se fundía el caliche y  se reducía a una sal  muy blanca conocida como "salitre". Adjuntaba  Blake un mapa en que se muestra la localización exacta de las Oficinas de este tipo denominadas "Cocina" y "Rinconada", el mismo mapa  al parecer que fuera elaborado por Bollaert y Smith  ya en el año 1828. No hemos tenido acceso a este mapa el que lamentablemente no figura en la edición de la revista norteamericana  que hemos tenido entre manos.  Blake barrunta  la existencia de yodo en el caliche, pero sus apuntes, inexplicablemente,  se dieron un tiempo por perdidos. Mientras tanto,  Heyes en los Estados Unidos, hizo una descripción  detallada del proceso, siguiendo fielmente a Blake, a quien cita. En 1843 aparecieron los diarios de campo de Blake lo que le permitió escribir este artículo. (referencias a Blake tomadas de  Crozier,  1997, en artículo arriba citado).

En este capítulo del Blog, omitiremos, por ahora,  la extensa descripción del proceso de obtención del salitre a partir de los caliches, enfocando hoy nuestra atención hacia  lo que nos informa sobre la minería  metálica  en la zona de Tarapacá, en especial  la realizada en  el Mineral de plata  de Huantajaya. Nuestro objetivo.es aportar  nuevas e interesantes evidencias sobre los trabajos realizados en  este Mineral de plata,  el más importante de la  Provincia. y,  por esta fechas, ya en franca decadencia.

He aquí el texto, que se inicia en  la página  8 del artículo original en traducción nuestra. Los subtítulos  entre paréntesis cuadrados son un agregado  nuestro.


[Lugares de presencia  y tipo de de minerales  presentes en Tarapacá]


"Se encuentra minerales de plata, antimonio y cobre en los cerros porfiríticos [1]  de la costa; los dos primeros, cerca de Iquique [2] en extensas vetas [extensive veins], y el último en considerables cantidades cerca de Pisagua y en las proximidades de Tanna [sic! por Tana]. También se encuentra cobre en el extremo sur y sureste de la Provincia, en vetas que atraviesan el feldespato. Los minerales [ores] son sulfurados [sulphurates], carbonatos [carbonates] y  muriatos [muriates]. En la misma cadena de cerros, un poco más al sur y más allá de los límites de la Provincia de Tarapaca [3], los últimos minerales nombrados han sido hallados en tal cantidad como para dar origen  [to give rise]  a extensivas labores. Este es obtenido por los indígenas y vendido  bajo el nombre de "arenilla" [4]  como arena para la escritura [sand for letter writing]. 

[Riqueza minera en el área de Huantajaya y Santa Rosa]

"Las minas de plata de Huantajay  [sic! sin la a final] y Santa Rosa  [5] , cerca de Iquique, fueron trabajadas intensamente en el pasado [6] y han suministrado [gran] cantidad de plata [7]. Pero en los últimos años, debido a los crecientes gastos del laboreo [mining] y a la pobre calidad del mineral obtenido, la mayoría de las labores [workings]  de la primera [esto es, de Huantajaya] y muchas de la segunda [Santa Rosa]  han sido abandonadas [8]. Las minas [antedichas] en el tiempo en que fueron visitadas por mí [9],  no daban en mineral de plata [puro] más que un 0,31%; pero antiguamente arrojaban abundancia del rico mineral [rich ore] y han entregado algunas de las grandes y puras masas de plata nativa  [native silver] que se ha encontrado [10]. En 1758 y 1789, se dice que aquí fueron halladas dos [masas de plata] [11],  una de ellas pesó 800 libras [12] y la otra, doscientas libras [13]. Frecuentemente [often] se ha extraido plata nativa [native silver]  y plata córnea [horn silver] [14] , pero el principal beneficio se ha conseguido de minerales de plata y antimonio [antimonial silver ores].    En pequeñas vetas, se ha hallado una mezcla de cloruro de plata, sulfuros de plata y plata nativa combinada con galena [15]  y acompañada de cuarzo. La matriz en que se halla [este mineral] está constituida por carbonato de cal [carbonate of lime], variando las  vetas desde un tamaño casi imperceptible hasta más de un  pie [one foot, de ancho].
La temperatura observada en el fondo de las labores [piques] en las minas de Santa Rosa fue de 98 º Fahr.[16].  En el mismo instante, la temperatura del aire en la superficie  era de 84º Fahr. [17].   

[Descripción del proceso  de obtención  del mineral  de plata  en los buitrones  en los alrededores de La Tirana].

"No existiendo ni agua ni combustible en aquella parte de la comarca donde están situadas estas minas, el mineral es transportado a lomo de mulas hasta Tirana [sic por La Tirana], para la extracción de la plata que contiene [18]. El proceso que aquí se emplea al efecto comparado con el adoptado en muchas partes de este país,  es simple y a la vez, económico  [19]. El  mineral  después de haber sido escogido [assorted] y reducido a trozos irregulares [coarse], es molido,  hasta obtener un polvo fino, por medio de una piedra semicircular que descansa en una cama plana, horizontal, la que es movida  hacia delante y hacia atrás [is rocked back ands forth] por hombres que se sitúan a cada lado. Luego es mezclada con conchas calcinadas, sal y mercurio y se hace hervir [is boiled]  con agua en una caldera de cobre [copper pan] [20]  por seis a ocho horas. Cuando la amalgama  que se ha formado es suficientemente rica en plata, se la exprime  [is pressed]  en pieles [skins][21]  a través de cuyos poros se filtra una porción del mercurio, dejando una bola [ball]  suficientemente sólida  como para ser movida hasta un banco de piedra donde se la deja sobre un enrejado [on a grating]  [o escurridero] y cubierto por un cono de hierro.  Este cono es asegurado tapándolo [by luting],   [y]  en su base se enciende  fuego alrededor para hacer salir  el resto del azogue, el que se recoge en un plato de agua dispuesto debajo. La plata queda así liviana y porosa, y en este estado [físico] es conocida como plata penia  [22] . Los compradores, antes de adquirirla la funden y la convierten en barras [bars]  [23] o la dejan expuesta largo tiempo a un fuego al rojo vivo en un horno, con el fin de asegurarse de que el azogue ha sido totalmente removido.

[Características  del suelo y posibilidades de  aprovisionamiento].

"En las proximidades de Tarapaca y en la quebrada llamada Cauisa [sic! por Cahuisa o Cahuiza], Pica, Matilla y Tirana [24], el suelo es cultivado pero en el resto de los pueblos de Iquique, Pisagua, Mexellones [ sic! por Mejillones] [25], en el litoral, y en los establecimientos mineros de Guantajay [sic! por Guantajaya]  y Santa Rosa, el suelo es estéril [barren] [26]  y sus habitantes dependen de distintos lugares  para aprovisionarse de víveres y agua fresca [27] . Esta última [el agua] es traída desde Chili [sic! por Chile] [28]  y alcanza en Iquique el elevado precio de seis centavos [six cents] [29]   el galón".


( traducción  nuestra de las páginas 8 y 9 del texto original)


Notas  nuestras.

[1]  "cerros porfiríticos". Se refiere a la presencia de  andesitas y dacitas de edad miocénica,  con fechas entre los 10 y 15 millones de años A.P.

[2]  Se refiere, sin la menor duda,  a los  minerales de plata de Huantajaya (Coordenadas                   ) y Santa Rosa  (Coordenadas:              ), ambos en las proximidades de la  actual ciudad de  Alto Hospicio, junto a Iquique;  el primero, situado al Norte y el segundo, al Este de  esta ciudad.  Ambos minerales de plata y cobre  fueron intensamente trabajados  hacia  mediados  del siglo XVIII  (especialmente entre  1740 y 1800), y el primero de ellos, con certeza desde  los  tiempos del Inca y después, por  el encomendero de Tarapacá  Lucas Martínez Begazo, uno de los  capitanes del  conquistador del Perú  Francisco Pizarro.

[3]  John Blake siempre escribe "Tarapaca"  (sin acento final en la  a ) porque el idioma inglés no posee la tilde; pero en cambio, en el artículo de  Manuel  Basilio de la Fuente, publicado en Londres en 1856,  igualmente sobre la Provincia de Tarapacá y traducido al inglés por su amigo William Bollaert, el editor se preocupó especialmente de poner el acento donde corresponde, esto es en la última sílaba: Tarapacá. (Cfr. Observations on the Province of Tarapacá, South Peru", Journal of the Royal Geographical  Society of London, Vol. 26 (1856), pp. 229-232).

[4]  Esta "arenilla"  de acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española, Edición  Vigésima Segunda,
es,  en su primera acepción, "arena menuda, generalmente de hierro magnético, que se echaba en los escritos recientes para secarlos  y  que no se borrasen". 

[5]  Las minas coloniales de plata y cobre  de Huantajaya y Santa Rosa  quedan a  muy pocos kilómetros de distancia entre sí y tal vez son parte de una misma formación geológica de carácter porfirítico.   Santa Rosa, al decir del historiador  Bermúdez, habría iniciado sus actividades muy tardíamente, hacia  1770. Huantajaya es mucho  más antiguo. Ambos sectores mineros se pueden ver hoy a través del navegador Google Earth perforados por una increíble  cantidad de piques y socavones. Hay piques en Huantajaya, como el famoso pique "San Juan", que  tendría  una profundidad vertical de  340 m.  El socavón del "Chiflón del Diablo"  tiene, en cambio, un trazado más bien  horizontal. El Plano  del yacimiento que hiciera el Teniente de Gobernador  Antonio  O´Brien en el año  1766 muestra la gran cantidad de  estacas o posesiones  mineras  que taladraron el cerro por esos años  desde la restauración de las labores  por obra del  piqueño Juan de Loayza, quien habría sido advertido de la existencia de mineral  por un indio chango conocido con el apodo de "Cacamate". Su nomnre era  Domingo Quilina, según otras fuentes.  (Cfr. informaciones del  Deán Juan Valdivia, en Víctor Manuel Barriga, Memorias para la Historia de Arequipa,  1941-1952,  4 Vols.,  Arequipa).

[6]  Por el cronista Pedro Pizarro sabemos que estas minas de Huantajaya ya fueron "labradas por el Inca".  Cuando Pizarro reparte las encomiendas  del  actual extremo sur peruano y norte chileno en Enero de 1540, toca a Lucas Martínez la  Encomienda de Tarapacá.  Pronto se entera  donde el encomendero de la existencia de antiguas minas labradas en tiempos del Inca. Sin duda ejerciendo presiones  y amenazas a sus caciques,  éstos le dan el dato exacto y así le veremos muy pronto explotando las minas por medio de  indios y negros esclavos, estableciendo una fundición de plata en Tilibilca  (junto a Huarasiña) y  explotando los otrora frondosos bosques del Tamarugal para obtener madera como combustible para estas faenas. El acucioso estudio del Testamento de Martínez Begaso  hecho por obra del historiador peruano Trelles nos trae con lujo de detalles  las actividades mineras ejercidas por el encomendero español en Tarapacá.    (Cf. Trelles, Efraín,  1988. “El Testamento de Lucas Martinez Begazo”,  Revista “Historia”,  Lima, Vol. 23, 267 a 293).

[7]  Son numerosas las referencias históricas referidas a la enorme cantidad de plata obtenida del mineral de Huantajaya junto a  Iquique.  No repetiremos lo dicho por otros, y  remitimos  a la obra de Vicente Dagnino (El Corregimiento de Arica 1534-1784,  Imprenta de la Ëpoca, Arica,  1909:  81 y ss.). La obra de Dagnino, a pesar de su muy discutible método histórico, encierra un  gran caudal de información inédita obtenida por él de la lectura directa  de  los antiguos Archivos de las ciudad de Arica. Afortunadamente,  con cierta frecuencia cita ad litteram dichos textos. Mucho de este material archival  se perdió por incendios o terremotos o o fue robado en las  décadas siguientes. Es, pues, un gran mérito el de Dagnino el haber transmitido a la posteridad dicha información, copiándola de los archivos. Extrañamente, observamos que los historiadores  actuales son bastante reticentes en hacer uso de esta fuente, la  que sagazmente utilizada,  puede ser de enorme utilidad para el estudio de nuestra zonas de Arica y Tarapacá.

[8]  Vemos que, de acuerdo a esta valiosa información  hacia el año 1838, fecha segura de la visita de Blake a ambos minerales  gran parte de las labores extractivas se hallaban  paralizadas.

[9]  "fueron visitadas por mi". Evidencia clara de que se trata aquí de un testimonio directo y espontáneo.


[10]  Se habla aquí claramente de "masas de plata nativa". Una gran cantidad de autores lo refrendan. No se trata de sulfuros o simples  sales de plata sino de plata en estado casi puro, con contenidos de plata cercanos al  70-80%. El autor habla por eso  habla de  "native silver" y no simplemente de mineral de "sales de plata"  (sulfuros). Hay en la actualidad cierta  discusión al respecto. Consultado al respecto el geólogo  antofagastino  Dr. Guillermo Chong, sobre la posibilidad de la existencia de estas masas de plata  prácticamente  pura, algunas de ellas de un enorme peso,  según lo señalado por  diversas fuentes históricas confiables,  se manifestó bastante escéptico. Mineral de alto contenido de plata, sí, -nos señaló- pero  nunca de plata pura, de lo cual  no habría antecedentes en la minería  mundial..

[11] Tal vez,  sea sólo cuestión de terminología. Porque un contenido de 60,  70 u 80% de plata  en una masa o "papa", para  el minero es prácticamente plata pura; para el químico, en cambio, es  tan sólo un mineral  que contiene aún muchas impurezas  (cobre, antimonio, azufre, entre otras). Quisimos indagar sobre el particular escribiendo a varios Museos geológicos de España, para saber si había entre sus Colecciones, alguna referencia a envíos de "masas" o "papas" de plata desde este Mineral  a España en tiempos coloniales, como señalan numerosas fuentes. La respuesta hasta ahora ha sido negativa: lo más cercano, según se me informa,  es el hallazgo, en el naufragio del galeón español "Santa María de Atocha", de  barras o lingotes de plata de América, de la que se conserva un ejemplar en el Museo Geominero de Madrid (España). Pero este  lingote de plata ya había sufrido un proceso de fundición y había sido reducida a "barras". Era el procedimiento temprano normal realizado  tanto en Potosí como en Huantajaya.para el envío de la plata para ser ensayada y pesada en las Cajas Reales, pagando por ello el  impuesto del  "quinto real". Pero  también sabemos por  el relato del cronista de la expedición de Francis Drake que el corsario encuentra en Ique-ique y en Pisagua, barras de plata  para contrabando, en poder de españoles, de las que por cierto se apodera sin tardanza. Estas, sin duda alguna, eran expresión del frecuente  y muy rentable contrabando ilegal que los mineros locales de Tarapacá efectuaban directamente en la costa, con navíos de comercio extranjeros (máxime franceses y holandeses), conociendo la total falta de control y vigilancia, y  burlando las severas Ordenanzas Reales. (Vea al respecto en este mismo  Blog  el capítulo que refiere  el relato del corsario inglés:  "El corsario inglés Francis Drake  saquea el puerto de Iquique: relato del capellán Francis Fletcher". de fecha 15/12.2012.

[12]  "800 libras" equivalen a  362,89 kg.  Se trata, evidentemente, de una masa o "papa" de plata de   un enorme tamaño como para lograr dicho peso total.

[13]   "200 libras" equivalen a  90.32 kg.

[14]  La "plata córnea"  o "horn silver"  corresponde  a la Clorargirita  que es una forma mineral del cloruro de plata (AgCl). Tambièn se la ocncoe como Cerargirita (que en griego significa precisamente  plata córnea  cuando se la encuentran expuesta al aire seco de lo s desiertos (Ver en Wikipedia, Internet, bajo la voz  horn silver).

[15]  "galena".  Se trata de sulfuro de Plomo  (PbS2). Este mineral muy difundido en todo el planeta se suele encontrar  en yacimientos de plata  (Ver Wikipedia, Internet).

[16]  Equivalente a 36, 7º C.  Añádase a esta alta temperatura la falta prácticamente absoluta de ventilación de estos socavones, y se tendrá una pálida idea del calor reinante  en las profundidades de la Mina en la que los operarios, en su mayor parte indígenas, tenían que permanecer por muchas horas. Al salir al exterior de la bocamina, cansados y sudorosos, el viento reinante y la gran diferencia de temperatura  ambiental (de casi 6º C)   provocaba en ellos fácilmente enfermedades pulmonares  o tuberculosis, de las que difícilmente se curaban.Nada sabemos de la tasa de  mortandad entre estos operarios, de la que no existe ninguna registro. Pero debió ser muy alta.

[17]  Esto es, 28,9º C.

[18]  En las proximidades de La Tirana se beneficiaba, en  sitios  especiales cerrados, denominados  Buitrones,  el mineral de plata ya previamente molido y triturado. Éste  era llevado hasta allí en carretas o a lomo de mulas desde los centros productores (Huantajaya o Santa Rosa). ¿Por qué precisamente en La Tirana (sitio que el autor invariablemente  llama simplemente Tirana)?. Porque aquí  había abundancia de agua en pozos a  muy poca profundidad y  en sus alrededores  gran abundancia de bosques de tamarugo  (Prosopis tamarugo Phil).  El proceso de fundición, en efecto requería de enorme cantidad de leña  como combustible.  Esta corta y quema indiscriminada de tamarugos y algarrobos, durante el período colonial,  condujo a la casi total desaparición de estos bosques. Sólo en la década del 1930, gracias  a la actividad reforestadora emprendida  por  español ----

[19]  Este proceso aquí descrito, aunque sencillo y práctico, dejaba mucho que desear desde el punto de vista del  aprovechamiento integral del metal  presente  en el mineral.

[20]   Estas enormes calderas de cobre, usadas en el sistema aquí descrito de "Paradas",  eran trasladadas a los sectores de mayor  presencia de caliche. El combustible usado  para calentar  la mezcla de caliche y agua eran gruesos troncos de tamarugos. También se echó mano a troncos enteros,  enterrados por impetuosos aluviones  anteriores, material  que fue conocido  como  "madera fósil". Los mineros de la pampa  fueron  hábiles  "cazadores" de esta madera "fósil", enterrada por antiguos aluviones en la pampa, pero aún perfectamente utilizable como combustible en sus buitrones.

[21]  Más que cueros [skins], con los que difícilmente se podía filtrar algún líquido,   debe aquí tratarse de algún tejido muy fino  y apretado,  que permitiera  "colar"   y "exprimir" el    resto de azogue retenido en el mineral.

[22]  Sic! por  "plata piña"].  

[23]  Plata reducida a barras, listas para ser contrabandeadas,   roba el corsario Drake en el puerto de Iquique y en Pisagua. Vea nuestra nota anterior  [11].

[24]   Referencia muy temprana a la existencia de un pueblo o al menos un lugar de  sembrío en la pampa  con este nombre. Nótese que se dice simplemente "Tirana" en todos los documentos y planos antiguos  , y jamás  "La Tirana", denominación esta última  que se hará popular mucho después  a través de la leyenda que  inventara el habilidoso historiador ariqueño Rómulo Cúneo Vidal. Esta presencia humana aquí se debe, sin la menor duda, a la existencia de agua a corta distancia de la superficie en piques o pozos. Uno de éstos, era el "Pozo del  Carmen", dedicado evidentemente a la  María en su advocación de la Virgen del Carmen, patrona del mineral de Huantajaya.

[25]   Se refiere aquí a la caleta  "Mejillones del Norte",  situada al sur de Pisagua. Y no, evidentemente, a Mejillones, lugar de recalada  en el litoral de Antofagasta, al norte de la  península de mismo nombre..

[26]  La  falta total de agua dulce hacía imposible practicar una pequeña agricultura u horticultura en los asientos mineros de  Huantajaya y Santa Rosa. El problema  no era la calidad del suelo sino la carencia absoluta de agua  dulce.

[27]   Algunos víveres llegaban desde las aldeas de la precordillera  tarapaqueña : Pica, Matilla o Tarapacá. Sabemos que  en la pampa de   Huara  se sembró antiguamente  no sólo maíz  en tiempos indígenas, (siglos XII-XV) , sino también trigo en tiempos coloniales, cuando bajaban impetuosas las  aguas de aluvión en los meses de verano, como lo atestigua Antonio O´Brien en su famoso Plano de la Pampa de Yluga (1765). Pero el grueso del alimento llegaba por mar.

[28]  El agua  la traían desde el río de  Pisagua (sólo cuando éste llegaba al mar )o, en su defecto, desde el puerto de Coquimbo, o aún Valparaíso,  en Chile.

[29]   "Seis centavos" de dólar americano de la época. El galón, medida anglosajona parta líquidos, equivale a  3.79 lts. en Norteamérica y a  4,54 lts. en Gran Bretaña. La diferencia  es debida a un cálculo hecho hacia el mismo tiempo en ambas regiones, pero con procedimientos diferentes; diferencia que ha sobrevivido hasta hoy amparada por el fuerte conservatismo (o conservadurismo) británico, fuertemente refractario a los cambios. Suponemos que el autor, siendo estadounidense, se refiere aquí a la nomenclatura en uso en Norteamericana.  No sabríamos señalar  a qué cantidad de dinero correspondería  hoy en esa misma moneda. En todo caso, era considerado un precio muy alto y, por lo tanto,  su traída en barcos desde  los puertos chilenos de Valparaíso o Coquimbo constituía un negocio altamente atractivo para algunos comerciantes de la época.


(Notas en en elaboración)












viernes, 4 de enero de 2013

Balsas de cuero de lobos marinos en la rada de Arica: visita del comerciante Samuel Haigh en 1825




Portada de la obra  de Samuel Haigh  publicada  en  1831  (foto tomada de  Internet)  de la cual analizamos un capítulo dedicado al desembarco en el puerto de Arica   en 1825.



La obra del comerciante inglés  Samuel Haigh.

Hemos ofrecido, en un capítulo anterior,  entregar el texto del relato del comerciante inglés Samuel Haigh en su visita de seis días al puerto de Arica  en el año 1825. Éste consta en su obra:  Sketches  of Buenos Ayres, Chile and Peru, (Publisher Effingham Wilson, Royal Exchange, London, 1831). Como de costumbre, añadiremos "Notas" explicativas  nuestras, de carácter eco-antropológico, para ilustrarlo y  enriquecerlo en beneficio de nuestros lectores jóvenes. De este modo, una vez más queremos cumplir con el deber imperioso que nos hemos impuesto de dar a conocer textos  poco conocidos, y rara vez comentados,  pero que consideramos de  gran relevancia cultural y antropológica. En el caso presente,  el centro de interés será aportar más informaciones para  el estudio de la cultura y evolución cultural de los changos, pescadores-recolectores de las costas del Norte de Chile, justo en la época en que su modo de vida empieza a ser fuertemente modificado por el desarrollo portuario de Arica y las nuevas exigencias del comercio internacional.

Ediciones de su obra y traducción.

Esta obra conoció una  primera edición denominada: Voyage to Peru and Chile, publicada en Londres en 1829. Tuvo tal éxito, que su autor decidió ampliarla y enriquecerla en una segunda edición que apareció  en 1831.  El texto inglés original nos ha sido por fin accesible gracias a los buenos oficios de nuestro estimado ex alumno, el antropólogo  José Müller, quien nos ha indicado gentilmente la página web donde Google  reproduce, ad litteram,  estos textos antiguos.  La traducción que nos muestra la edición hecha por Alberto Tauro, no es muy  confiable, a veces emplea frases francamente confusas y omite, de vez en cuando, datos preciosos. Lo hemos constatado hoy. Por ello, en la parte en que se hace referencia a las balsas de cuero de lobos marinos, decidí intentar mi propia traducción  (Compare con  el texto contenido en obra de  Alberto Tauro,  "Viajeros  en el Perú Republicano",  Universidad Mayor de San Marcos, Lima, Perú, 1967, párrafo dedicado a Samuel Haigh en  páginas 14-16.). 

Circunstancias de su recalada en Arica.

 A Samuel Haigh,  comerciante inglés, nacido en 1795 (?),  le tocó participar muy activamente en diversos episodios de la Guerra de la Independencia y conocer personalmente a muchos de sus héroes, a los que describe. En su último viaje, realizado  entre  1824  y 1827,  ya totalmente consolidada la independencia de Chile y Perú, puede por vez primera intentar, con fines abiertamente comerciales,  visitar  los puertos peruanos,  país, dice:  "recientemente muy interesante para muchos comerciantes tenedores de fondos públicos y mineros de la Gran Bretaña". En  este viaje pasa por Arica, ciudad que describe  en detalle.


Texto del relato del desembarco y visita de Arica (según versión usada  por Alberto Tauro,  1967):


(Dividiré el relato en sub-títulos míos, entre paréntesis cuadrados, para mejor comprensión de  su contenido).



TEXTO.

[El viaje a Arica].

"Zarpé de Valparaíso el 26 de Mayo [de 1825]  en un bergantín llegado de Londres a mi consignación  [1]  y lo dirigí a la parte de la costa peruana llamada Puertos intermedios,  [2]  que entonces ofrecía perspectivas comerciales excelentes. Teníamos dos pasajeros ingleses, los señores Andrews y Kendall, el primero agente de la Compañía de minas Peruano-Chilena, quien iba al Perú a  asegurar  las célebres minas de Guantajaya [3] . El viaje fue largo, pero dominaban las calmas que estuvimos diez y seis días en recorrer  una distancia que generalmente se hace en seis.  Nos mantuvimos cerca de la costa, áspera y estéril [4].

[Descripción de los alrededores de la ciudad].

El 10 de junio con tiempo en calma y caluroso, entramos lentamente  en la bahía de Arica [5]. La entrada no es desagradable  y la ciudad, de lejos, tiene aspecto  que de más cerca  no responde [6]: hay cuatro  iglesias y unas seiscientas casas  [7]Una tirita verde contornea  la playa más de dos millas y es el único signo de vegetación [8];  el país atrás tiene  un aspecto muy desolado y triste. Todos los cerros, son de arena e irregularmente desparramados como cuevas de topos, de color obscuro. Hay un morro en el extremo SO que es blanco [9]  y contrasta completamente con los alrededores.  Con la calma, fuimos a tierra en el bote. Aunque Arica sea el segundo puerto del Perú,  la entrada es pobrísima; las casas son bajas, construidas de barro y cubiertas del mismo material, de color oscuro, sucio [10] . Las puntas de los techos están frecuentemente ocupadas  por gallinazos silenciosos [11] , de modo que la imaginación se figura  un gran cementerio, custodiado por estas aves de rapiña que se alimentan de carroña. Las aves acuáticas son pingüinos y petreles [12]: miríadas de éstos últimos están constantemente aleteando cerca de la orilla [13] . Al desembarcar, vimos algunos infelices de aspecto miserable [14],  agobiados por achaques; algunos mestizos del país; uno o dos soldados holgazanes asoleándose en la playa con la energía apenas suficiente  para cumplir su consigna de formular las preguntas habituales."  

[Aspecto de la ciudad: sus calles, sus casas  y sus habitantes].

"Entrando en las calles, la escena de ningún modo cambia; todos los que se encuentran parecen víctimas  de alguna enfermedad y uno imagina caminar por un lugar donde la peste hace estragos. Había pocos ingleses en Arica y en este tiempo todos más o menos estaban en la categoría de inválidos, por la fiebre aguda, enfermedad reinante en la costa del  Perú [15]. Nuestra primera vista fue al gobernador; estaba fumando un cigarrillo y usaba un poncho ordinario; su casa no era mejor que las demás. Nos recibió en la sala con piso de barro duro y muy desparejo; las paredes, de un blanco sucio, adornadas con pocos cuadros de marco negro. El cielo raso de cañas atadas y bastante fuerte para resistir el peso de barro del techo [16]. Los temblores dominan mucho en el Perú y ninguna de estas casas tiene más de un piso...".

(siguen unas líneas de menor interés que describen la presencia de una dama que acompaña al gobernador y del secretario  que les hace muchas preguntas  sobre el motivo del viaje. Finalmente, el gobernador firma el pasaporte respectivo).

[Descripción de la balsa de cueros de lobos marinos.

[En este subtítulo hemos  utilizado nuestra propia traducción  del original inglés, la que difiere en algunos aspectos importantes de la que trae Alberto Tauro].

"Cuando tratamos de regresar  a bordo, observamos que las rompientes habían aumentado en forma tal, que nuestro bote no se atrevió  a acercarse a tierra y nos vimos  obligados a volver al barco en una balsa. [Esta embarcación es] una especie de globo marino  [sea-balloon] que se componía de dos  pieles de foca [16], tiesas [tight] e infladas [inflated]  como vejigas [bladders], [y es]  capaz de  mantenerse a flote  sobre la rompiente más fuerte sin  el menor peligro [17]: el largo [length]  de [cada sección] de la balsa era de nueve pies por seis de  circunferencia [circunference]  [18]. Dos de estas vejigas se adosan, una a cada lado [are laid together] [19],   y en su parte superior [top]  se fija una especie de plataforma hecha de caña [20]. El artefacto [machine] puede sostener dos a tres personas [21].
El indígena  que sirve de piloto de esta rarísima [non-descript] embarcación  va sentado al frente  y emplea un remo doble [double paddle] [22]  con el cual la impulsa hacia adelante con gran velocidad. El pasajero se sienta con las piernas cruzadas [crossed-legged]  y como el agua se encuentra casi al mismo nivel de la plataforma,  su parte inferior [his nether balk] tiene la ventaja de mantenerse fresca [cool], especialmente cuando el mar está algo agitado [23]. En cierta ocasión yo fui expulsado de una balsa junto a la playa, por una torpe maniobra de mi Caronte [o piloto],   y por poco me ahogo por el impacto de una gigantesca ola que reventó sobre nosotros [a heavy wave breaking over us], y sólo a costa de enormes esfuerzos  nos fue posible alcanzar  tierra firme, sano y salvo" [to reach the dry land in safety] [24];  página 355 del original. inglés de Haigh).



[Observaciones hechas en la playa al norte de la ciudad] .

Estuve seis días en Arica, esperando algunos informes y me divertía  paseando por las afueras reconociendo los alrededores que forman parte de la ciudad. El suelo al norte del poblado  parece rico; sin embargo, es pantanoso y los vapores que exhala se dice que producen tercianas agudas [25]. Encontré algunos enormes huesos de ballena entre el ripio; la marejada, después de una brisa, es tremenda en la costa y esos monstruos del abismo son echados frecuentemente donde hay poca agua, no pueden salir y mueren golpeados contra las roca [26].  Cerca de Arica se encuentra el sitio de la ciudad vieja, cuyos cimientos son visibles  [27].

[Arica desde el punto de vista comercial].

Arica es puerto de consumo muy limitado por ser reducida su población, pero entonces era desembarcadero de las mercaderías destinadas a Tacna, La Paz y más al interior, y ha progresado mucho en los últimos años, ciertamente no como mis lectores admitirán, según lo requería [28]. Sin embargo, Cobija se ha hecho puerto del  Alto Perú, con mucho perjuicio de Arica [29]."


Fin del texto.



Notas nuestras (entre paréntesis cuadrados en el relato de Haigh).

(1)  Si pudo Samuel Haigh contratar en Inglaterra un barco con mercaderías a su nombre, y moverse libremente en él  por  las costas del Pacífico, significa que ya disponía de un capital importante  que le permitía  actuar y comerciar  por cuenta propia  y ya  no subordinado a terceros. Ya no era un simple empleado, como lo fue en sus primeros tiempos en Londres. Había surgido y hecho ya cierta fortuna.

(2)  Los puertos "intermedios" [situados entre Valparaíso y Callao] aquí aludidos eran, a lo que creemos, entre otros, Chilca, Islay y Pisco.

(3)  ¿Qué significa  en este contexto la frase: "asegurar las minas de Huantajaya"?. Sospechamos que se refiere   al hecho de que Mr. Andrews, está operando como mandante de algún  inversionista inglés  que ha decidido comprar y activar algunas posesiones mineras (estacas) en el antiguo mineral colonial de Huantajaya, junto a Iquique. Lo que revelaría el interés aún vigente por estas minas de plata, que tanta  riqueza habían dado a los mineros tarapaqueños de Pica y Tarapacá  entre mediados y fines del siglo XVIII.  Recordemos a este respecto que Charles Darwin, en su vista a Iquique  en Junio del año 1835, ni siquiera se da el trabajo de visitarlas, - prefiriendo ir a conocer la salitrera "La Noria" de su connacional  George Smith-   por encontrarse  éstas por entonces,  casi del todo paralizadas. De paso, señalemos como curiosidad lingüística el hecho que el original inglés apunta "Guantahaya". ( con h interpuesta en lugar de j ).

(4)   Es decir, carente absolutamente de vegetación (y por tanto "estéril"). Esto es real y efectivo excepto en aquellos escasos lugares donde existen "oasis de niebla", como producto de la camanchaca costera, de los cuales los antiguos pilotos y viajeros, salvo en el caso de los cerros altos de Cobija, prácticamente nada sabían. La potencialidad vegetacional de estos "oasis de niebla" es una realidad  que llega a conocerse en Chile sólo desde mediados del siglo XX. La única excepción es  el parque de "Fray Jorge". en la IV Región,  que fuera bien  estudiado por el botánico  Federico Philippi,  a fines del siglo XIX.

(5)  No olvidemos que en este tiempo viajan en un pequeño bergantín a vela. Los veleros serán  vistos en todos los puertos del Pacífico hasta fines del siglo XIX  y  aún en los primeros años del  siglo XX.. Muy pronto serán definitivamente suplidos por barcos a vapor. Y comenzará en el mundo, por vez primera,  la navegación altamente contaminante (!).

(6)  La frase tal cual ha sido traducida por Tauro no tiene sentido; al parecer, se ha querido señalar que  el aspecto agradable que tiene desde lejos, no se corresponde para nada con el que se observa al llegar a tierra.

(7)   600 casas de paredes de  barro y de un solo piso - como indica el autor en otra parte-  equivalen  a  una población que a lo más podría alcanzar  los  2.400 - 2.500  habitantes. Arica es ahora sólo una sombra de lo que fuera en la época del auge de la explotación de la plata en Potosí, cuando  debía  suministrar miles  de mulas y arrieros  para  mantener el tráfico  incesante de mineral que afluía a este puerto.   Valparaíso en este mismo tiempo (1825),  tiene una población cercana a los  20.000 habitantes  y ya ostenta una enorme colonia de residentes ingleses, tal como nos  lo indica Haigh  en su relación..

(8)  Esta franja  ("tirita") verde que nos indica Haigh  consistía en un inmenso totoral [ecotopo constituido particularmente por juncos [Juncus sp.] y totoras (del género Scirpus sp.], que se extendía por la playa de Chinchorro hacia  al norte de la ciudad hasta perderse de vista. Este totoral fue ya tempranamente descrito por el cronista carmelita Vásquez de Espinoza, hacia 1630, quien señala el frecuente uso que de él se hacía para  fabricar cestos y capachos, con sus largas hojas fibrosas, para proteger las cargas de botijas  y elementos delicados que se disponían, en alforjas, a ambos costados de las  mulas. Del antiguo totoral ya nada queda hoy prácticamente, salvo algunos matorrales de plantas, en especial soronas [Tessaria absynthioides]  que resisten la alta salinidad. Buena parte de la superficie antigua de este totoral ha sido edificada en las últimas 5-6 décadas. Como los terrenos aquí son muy bajos, algunas fuertes marejadas marinas  han producido, de tanto en tanto, inundaciones de consideración en el sector, con los daños consiguientes.

(9)   Desde este  Morro  "blanco" [el afamado "Morro de Arica"], se da  inicio,  en esta sección, al conjunto de contrafuertes de nuestra Cordillera de la Costa,  rumbo al Sur.  La coloración blanca se debe a la antigua existencia de depósitos de guano, producto de las deposiciones de las aves guaneras en los roqueríos y morros del litoral  durante varios milenios. Buena parte de las bases de este Morro fueron excavadas, en 1929,  para obtener ripios y rocas  para la construcción del terraplén  que hizo de "puente"  con la antigua isla  "Alacrán" , cerrando así por el  sur la bahía de Arica. A los pies del Morro,  existió una buen aguada, casi a la orilla del mar, de la que se surtían los marineros y los primitivos habitantes pescadores changos y camanchacas.  

(10) Las casas de Arica o fueron construidas parcialmente de adobes, o de una mezcla de caña y barro  en muros y techumbre  [quincha]. El adobe era empleado en las construcciones de la gente más acomodada. Los techos eran siempre planos y cubiertos de una capa de barro, pues  aquí no llueve casi nunca. La construcción en los sectores populares solo consistió  en casuchas hechas de simple quincha [muros y techos] de  cañas amarradas y barro. De este modo, estas casuchas resultaban prácticamente asísmicas en caso de fuertes temblores, muy  frecuentes en la región. La caña  o cañaveral [Phragmites communis] es una planta monocotiledónea  que se daba muy bien y en  gran abundancia en los valles de Azapa y Lluta, allí donde se podía encontrar agua en superficie o a escasa profundidad en el subsuelo (vertientes o puquios).

(11)  Estros "gallinazos"  son, casi con certeza,  nuestros "jotes de cabeza colorada"  [Cathartes  aura]. El jote de cabeza negra [Coragis atratus]  es más propio del Centro y Sur de Chile. El jote o gallinazo es un animal carroñero y no consume ni persigue jamás presas vivas. Recorre infaltablemente las playas, planeando  muy bajo, en grupos de dos o más ejemplares, en procura de desperdicios tanto marinos como humanos. Se le ha considerado,  con razón,  el "aseador por excelencia de las playas".

(12) El pingüino de Humboldt [Spheniscus humboldtii],  de origen antártico,  es el único pingüino  que siguiendo  de sur a norte la corriente fría de Humboldt, llega hasta la latitud de Arica y aún algo más al Norte  en el sur peruano [Pisco].  Ésta constituye su  área de dispersión  septentrional máxima.

(13)  Los "petreles" a que aquí se hace alusión, muy probablemente sean los guanayes (Phalacrocorax bouganvillei]  que suelen rastrear en gran número y a muy baja altura  las costa en  procura de su alimento preferido la anchoveta (Engraulis ringens].  Se les suele ver, por las tardes, en interminables bandadas en fila,  hacia la puesta del sol, rumbo al sur o al norte, según la época del año.

(14) y (15). Alusión evidente a la terrible existencia del mal endémico de la malaria o paludismo en los valles de Arica. Muchos autores, tanto visitantes extranjeros como locales  (como don Pedro de Ureta y Peralta a fines del siglo XVIII; ver etiqueta correspondiente en este mismo Blog) , hacen alusión a los estragos que causaba esta enfermedad y a las fiebres intermitentes o tercianas que provocaba. Este mal, provocado, por el zancudo Anopheles [hay cuatro especies de este mosquito] es el  transmisor del vector  Plasmodium  sp. y produce una de las enfermedades  más debilitantes. Se calcula que cada año mueren 1,2-1,4  millones de personas de esta enfermedad, máxime en el Africa. Habiéndose conocido su causa exacta, la enfermedad fue finalmente erradicada por fumigación de las aguas estancadas de los valles del norte de Chile,  gracias a la obra benéfica e infatigable del Dr. Juan Noé en  la década del 30 y 40 del pasado siglo. El hospital de Arica lleva,   en su memoria, su glorioso nombre.

(15) Estas fiebres intermitentes o "tercianas" fueron atribuidas erróneamente,  en tiempos coloniales,  a los "malos aires" [de aquí viene el nombre de "malaria"] o "miasmas" -según se decía- que emanaban de  las zonas pantanosas "Paludismo" viene del término substantivo latino "palus-udis" que significa  precisamente "pantano". Los antiguos, con plena razón, conectaban instintivamente el origen de este mal con las zonas pantanosas; no conocían aún al vector de ella el pequeño díptero (Fam. Culícidae) denominado  Anopheles sp. En la ciudad de Arica, durante nuestra estadía en los años 1971-72 nos tocó conocer a varias personas que fueron afectadas cuando jóvenes por este mal, cuyas consecuencias debieron soportar durante toda su vida. Al sobrevenirles las mentadas "fiebres tercianas",  prácticamente quedaban incapacitados por espacio de tres días para  ejercer sus funciones normales y debían guardar cama.

(16) "Pieles de foca". Es frecuente en los autores ingleses  el confundir "lobos marinos" [Otaria spp.] con "focas" [Phoca spp.].  La gran familia Pinnipedia se divide en tres grupos, entre ellos,  Otariidae (lobos marinos)  y  Phocidae (focas). En efecto, son mamíferos marinos muy semejantes entre sí  y es fácil confundirlos. Las focas viven en aguas muy heladas, en el hemisferio norte con presencia abundante de hielos. Los lobos marinos tienen un rango de distribución  mucho mayor a lo largo de las costas, y se distinguen, entre otros rasgos, de inmediato,  por presentar órganos del oído externos (orejas)  muy visibles. Las focas carecen de ellas.

(17) Es digna de ser destacada la  excelente descripción que el autor hace de la balsa de cueros de lobos marinos de esta costa sur peruana y norte chilena. La analizaremos ahora con lupa.  La primera mención histórica de estas curiosas balsas de esta costa parece debe atribuirse al cronista español Cieza de León, pero su descripción precisa y detallada, en un capítulo completo de su obra,  se debe a la pluma acertada y precisa  del cronista soldado Gerónimo de Bibar en su Crónica y Relación copiosa y verdadera de los Reynos de Chile, 1558. (capítulo VI. Edición 1966: 10-11). Señala Haigh  en su fina descripción que la balsa está  formada por dos  "vejigas" (bladders), cada una de ellas  hecha de dos cueros de lobo marino, cosidos admirablemente con finas espinas de cactus y tendones y untados con una mezcla como un pegamento, que  la hace hermética. La  gran maniobrabilidad náutica  de estas pequeñas embarcaciones es algo que asombró siempre a muchos de los descriptores tempranos. Alguno de ellos dice,  con plena razón, que son,  en la práctica, "insumergibles"  (Ruschemberger, 1834).

(18 - 20)  Según  este relato y con los datos que nos da  Haigh, tratemos de calcular las medidas aproximadas de la balsa que lo transportó a su barco  Cada balsa está conformada por  dos de estas  "vejigas"  iguales,  (semejantes  a dos cilindros)   puestas una al lado de la otra y bien amarradas. Según  Haigh, la  longitud  de cada  "vejiga" equivale a  2,74 m  (lo que vendría a ser el  largo total de la "balsa"),   siendo la  circunferencia  de cada vejiga  (pues son prácticamente redondas), 1.83 m. ¿Tomó expresamente  las medidas Haigh,  o sólo aproxima?.  Sin duda, es sólo una buena aproximación, hecha tras la atenta observación de un avezado comerciante. Ahora bien, si la "circunferencia" de una vejiga (en forma de cilindro y no de pelota redonda) )  la calcula en 1.83 m  el diámetro (o ancho) de  éstas, dividiendo por el  valor de Pi [3,1416],   llegó a medir aproximadamente 0.58 m. Al amarrar ambas vejigas, una al lado de la otra,  nos  permite calcular  el posible  ancho total de artefacto o "máquina", (como la llama Haigh)  en  unos 1,16 m. Si agregamos ahora  unos  pocos centímetros  (5-6 cm)  por las cuerdas que amarran y mantienen juntas  ambas vejigas, llegamos a un posible ancho máximo del artefacto del orden de 1,22 cm. Como cada balsa posee una  especie de plataforma formada de cañas bien amarradas entre sí, tal vez  en forma de una esterilla trenzada,  ésta pudo probablemente sobresalir unos escasos centímetros fuera de borda,  alcanzando así  la balsa  un ancho máximo de  1.30 m. - 1.34 m.  ¿Qué largo tenía la plataforma que debió sostener al piloto (que van sentado  al frente)  y al pasajero, más sus pertenencias'  Tal vez el doble, esto es aproximadamente   2.60 m  como máximo;  probablemente,  un poco  menos. En este estrecho espacio  había, a lo más, cabida para un  piloto y un par de pasajeros; o para dos personas y  algunos bultos de equipaje  (baúles o cestos, bien apretados). Los bultos seguramente iban muy bien atados a la estructura de la balsa, dada extrema la movilidad de la embarcación al surcar las olas   y/o atravesar la rompiente.

(21)  Sabemos que había balsas  de tamaños diferentes,  habiendo algunas de mayor tamaño que otras, las que permitían cargar varios sacos de salitre. Su tamaño dependía  del tamaño del animal elegido para  servir a este propósito. Como los  machos son más grandes y prominentes que las hembras en esta especie, es  muy posible  que se haya elegido machos ara la  confección de las balsas de mayor envergadura..

(22)  Tauro pone "pala" en vez de "remo". Lo que claramente desvirtúa y confunde  al lector. Se trata del remo doble"  [double paddle] , bastante largo,  que se maneja por su parte central con ambas manos, con el que se va remando, alternativamente, de uno y  otro lado, de la embarcación. El piloto va  al frente en la parte de proa, sentado  o  en cuclillas, y  casi con  los pies dentro del agua.

(23)  Tauro en su versión  señala que  es el trasero del piloto el que va comúnmente mojado. El texto no corrobora su versión.

(24)   El relato señala claramente que no era nada  fácil mantenerse firme  en el estrecho "asiento" o plataforma de la balsa. El pasajero no acostumbrado,  podía fácilmente caer al agua en uno de los tumbos, al surcar la embarcación la  cresta de las olas o las rompientes,   al  aproximarse a la playa.

(25) Vea nuestra Nota  anterior Nº  15,  referida a la presencia de la malaria o paludismo en el valle de Arica. A sus "vapores" o "miasmas", se atribuye el contagio con la malaria.

(26)  La presencia frecuente de ballenas  y cachalotes en el litoral  del sur peruano y norte chileno se suele destacar con bastante frecuencia entre los  viajeros. Estos cetáceos que hoy muy raramente vemos vararse,  debido a la excesiva caza a que son sometidos por los grandes flotas pesqueras, especialmente japonesas,  constituían, al llegar a la orilla agotados,  un verdadero "manjar de los dioses" para los antiguos camanchacas y changos. Así lo relata  gráficamente el mismo cronista sacerdote  Vásquez de Espinoza para este mismo litoral norte.  Durante días, los indígenas permanecían, allí día y noche,  alimentándose de su carne y su sangre, y extrayendo su grasa para distintos usos. Podemos imaginar sin dificultad  su aspecto y su olor,  .

(27)  No nos queda claro el sentido de esta frase. Aparentemente,  se señala que la "ciudad vieja" (esto es colonial) quedaba algo más lejos, valle adentro  (?).  Haigh dice haber visto "sus cimientos" con sus propios ojos. Tal vez, estaba arrimada estrechamente a  la porción norte del Morro, algo alejada de la costa. Posteriormente al parecer, la ciudad se fue desplazando hacia el Norte y hacia el Este, ocupando todo el fondo del valle y la zona de la desembocadura del río San José de Azapa..

(28)   Frase muy enredada. Falla evidente en la traducción. La ciudad habría progresado en número de habitantes,  pero su triste aspecto no se condecía  con tal  "progreso". Este parecería  ser el sentido correcto.

(29)  Se alude aquí  con claridad a la apertura oficial del puerto de Cobija para la república de Bolivia por orden expresa del mariscal Sucre. El coronel Francis O´Connor, marino irlandés al servicio de la causa insurgente americana y  que servía en el ejército de Bolívar,  fue el encargado de buscar, a lo largo de la costa, un puerto seguro para la naciente república que llevará el nombre del libertador Bolívar: Bolivia. Durante meses en el año 1825 recorrió O´Connor pacientemente la costa atacameña, al sur del río Loa, buscando   un lugar de buena recalada,  donde hubiese suficiente recurso de agua. Optó sin vacilaciones por Cobija. Cobija operaba de facto como puerto del Alto Perú desde antiguos tiempos coloniales, pero no había sido formalmente habilitado como tal. No había administrador ni Aduana, ni servicios de ninguna clase. Era tan solo una  humilde caleta de changos. En 1825, recién habilitada Cobija, Haigh visualiza el perjuicio enorme que la naciente Cobija podría inferir  a Arica, al desviar mucho tránsito y movimiento de mercaderías  destinadas al Alto Perú  que normalmente llegaba a  Arica,  hacia  este  nuevo puerto habilitado en la costa de Atacama. Ventaja económica  que el ojo avizor del  hábil  comerciante Haigh no podía  dejar escapar. Esta declaración sin duda prestó  gran  utilidad a  los comerciantes que le siguieron, para los cuales expresamente escribe, según se señala en  el título de la obra.

(Fin de nuestro comentario).






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