jueves, 17 de abril de 2008

La prospección arqueológica con énfasis ecológico

METODOLOGÍA DE PROSPECCIÓN ARQUEOLÓGICA SIN EXCAVACIÓN

(Redactado en Iquique, Junio 2006; revisado en Abril 2008; Capítulo actualmente en construcción).

La siguiente “Metodología de prospección arqueológica” que ofrecemos a nuestros alumnos de la Carrera de Arqueología de la Universidad Bolivariana, Sede Iquique, (Chile) es fruto de una larga experiencia del suscrito en áreas de la costa árida norte-chilena, particularmente en la Iª , IIª, IIIª y IVª Región de Chile. Corresponde al antiguo habitat de los así llamados “Changos históricos”. Esta metodología se basa primariamente en un enfoque ecológico-cultural, coordenada que, agregada a las ya tradicionales transmitidas por el arqueólogo australiano Gordon V. Childe, de modo especial enfatizamos y recomendamos en este Blog.

1. FUNDAMENTACIÓN


Una prospección arqueológica seria debe propender a:

a) Detectar todos los yacimientos y sitios presentes en el área de estudio; cualquiera sea su tamaño y característica;

b) Señalar su relación a sitios habitacionales o de actividad de trabajo actual, o del pasado reciente (período sub-actual);

c) Indicar posibles amenazas futuras para el sitio, o inminencia de destrucción, alteración o intervención por terceros;

d) Presentar toda la información posible acerca del sitio, tal como es detectable en análisis de superficie, sin excavación alguna (llenar “Ficha de Campo”);

e) Explayarse sobre los recursos botánicos (flora local), faunísticos (fauna local observada) y ambientales observables;

f) Exigir el máximo de acuciosidad en el análisis. Partir del supuesto de que la información que aquí se recaude podría ser, en un futuro, toda la información existente sobre el citado sitio, en el caso hipotético de intervención súbita o destrucción parcial o total;

g) Utilizar una pauta de prospección (ficha de campo) lo más completa posible, para no dejar escapar aspectos de importancia para el futuro; de especial relevancia son las referencias biogeográficas geomorfológicas y topográficas;

h) Servirse de ayudantes ya probados, con experiencia arqueológica previa, no de simples peones;

i) Recoger (si fuese necesario) las muestras o elementos culturales mediante técnicas adecuadas para su registro (GPS), resguardo, conservación y ulterior estudio de gabinete;

j) Avisar e informar a aquellas instituciones o personas (Museos e investigadores) que practican trabajos arqueológicos en la zona o tienen tuición sobre la misma, acerca de la prospección realizada metodología y sus resultados concretos.

k) Revisar y examinar con antelación relatos históricos pertinentes a la región, en especial referencias de cronistas o viajeros. Tomar nota de actividades reseñadas, costumbres descritas y actividades económicas observadas .

l) Contar con el tiempo necesario para realizar un trabajo completo y acucioso. Muchos EIA exigen- por razones de costo económico- máxima celeridad, lo que repercute, indudablemente, en los resultados finales. No pocas veces, la insistencia de los evaluadores científicos por contar con mayor tiempo ha traído como recompensa el hallazgo de muchos sitios nuevos, no detectables en una prospección precipitada. Hay muchos ejemplos al respecto.

m) Hacer, como producto final, una cartografía de la zona prospectada, indicando con precision los sitios, según su tipología, con sus coordenadas exactas, de modo que cualquier investigador pueda volver a visitar los sitios, confirmando o modificando las hipótesis previas.

2. ASPECTOS A CONSIDERAR EN UNA PROSPECCIÓN ARQUEOLÓGICA DE SUPERFICIE.


1. Una buena prospección arqueológica de superficie debe ser capaz de detectar el tipo de elementos culturales dejados por las actividades de grupo culturales del pasado y la relativa importancia o significación valórica del yacimiento. Para ello se requiere conocimientos no solo de la metodología científica de excavación, y de la tipología más frecuente de artefactos (lítica, cerámica, hueso), sino también de los recursos que puede ofrecer el medio ambiente local y regional, de suerte que estos últimos contribuyan a justificar y/o explicar la presencia misma del yacimiento o asentamiento.

2. Lo que supone, igualmente, conocimiento de los elementos ambientales básicos que pueden constituir recursos para los grupos culturales del pasado (agua, flora, fauna, tipos de rocas, formas geomorfológicas del paisaje, etc.). La constatación de la presencia y/o concentración de áreas de recursos, vecinos al mar, suele aportar datos sobre la posible localización de asentamientos costeros.

3. Se ha de distinguir con cuidado los elementos culturales históricos de los propiamente arqueológicos. Lo que significa que se debe tener conocimiento de los posibles habitantes y actividades económicas allí realizadas durante el pasado reciente y de su instrumental o utillaje (Colonia, República). Esto involucra, necesariamente, el conocimiento acerca de la historia del lugar y del tipo de arquitectura y tecnología empleadas.

4. No pocos sitios históricos se superponen sobre sitios arqueológicos. Dándose así con alguna frecuencia una continuidad de ocupación del sitio en el tiempo, por parte de diversas culturas, indígenas, españolas o chilenas. Se observará con especial cuidado los rasgos y artefactos que delaten tal continuidad

5. Se procurará tomar contacto con personas que pudieron haber colectado información y/o elementos culturales del sitio, con anterioridad a nuestra visita, y que posean colecciones de objetos de la zona.

6. Se examinará Colecciones arqueológicas costeras existentes en Museos de la zona. las hay, concretamente, en las ciudades de Arica, Iquique, Antofagasta, Copiapó, Caldera y La Serena, enre otros lugares.

7. Se entrevistará a pobladores: pescadores o mariscadores que viven o frecuentan el lugar, pues a menudo éstos recogen o colectan elementos arqueológicos tales como puntas de flecha u otros objetos, de hermosa factura, para venderlos en los pueblos vecinos. Estas personas, en el caso de poder ser entrevistadas, pueden ofrecer muy valiosa información sobre lugares antiguamente ricos en tales elementos culturales y hoy día ya intervenidos, empobrecidos o saqueados.

7. Se tomará referencias fotográficas y descriptivas del área de estudio. Siempre hay que partir del supuesto de que la nuestra podría ser la última visita al sitio.

8. Además de la fotografía, tomada desde diversos ángulos y a distintas horas del día, se hará una descripción detallada tanto en el Diario de Campo como en una grabadora, de todas la actividades realizadas in situ. El esmerado detalle con que se registra en el Diario de Campo del arqueólogo toda clase de indicaciones sobre el sitio, hace posible, muchas veces, suplir deficiencias constatadas a posteriori en la descripción o registro del sitio (o en el caso de la pérdida de elementos culturales).

9. Se contará con la cartografía del Instituto Geográfico Militar existente sobre el área, a diversas escalas (1:250.000; 1:100.000; 1:50.000). Ver si se cuenta con cartografía 1: 10.000 para determinados sitios. Igualmente dispondremos de las fotos aéreas del área, en dos vuelos realizados con intervalos significativos del tiempo (constatación de la evolución del paisaje local). La cartografía respectiva será revisada cuidadosamente antes del viaje.

10. Con anterioridad al viaje de prospección, se hará un estudio visual de detalle del área a prospectar mediante el análisis de las imágenes de la zona obtenidas del Google Earth. Este “viaje imaginario previo” es de enorme utilidad para visualizar el tipo de paisaje con el que nos vamos a encontrar, aún antes de visitar el sitio. Aquí nos podemos plantear, antes de la visita, una serie de preguntas que la visita a terreno deberá responder. Estas hipótesis previas pueden ser muy útiles a la hora de comprender o interpretar la presencia de determinados yacimientos o asentamientos.


3. ELEMENTOS DE TRABAJO CON QUE SE DEBE CONTAR PARA UNA PROSPECCIÓN ARQUEOLÓGICA:

a) Cartografía a diversas escalas, del Instituto Geográfico Militar;

b) Fotos aéreas del área;

c) Máquinas fotográficas digitales; filmadora;

d) Brújula;

e) GPS;

f) Escalas métricas para la fotografía de sitios;

g) Grabadoras;

h) Huincha de medir; reglas.

i) Estacas; Cuerdas.

j) Bolsas plásticas del tipo de cierre hermético (ziplock) y otras; etiquetas autoadhesivas; carteles; pizarra; tiza; plumones varios, etc.;

k) Carta"Munsell" de Colores (Munsell Soil Color Chart).

4. OTRAS OBSERVACIONES

a) No se realizará, durante la prospección, ninguna clase de excavación arqueológica propiamente tal, por tratarse de una mera inspección previa o survey; lo que no impide, en casos muy determinados, y ante la total incertidumbre de una verificación visual, ejecutar pequeños pozos de sondeo (20 cm x 20 cm), para verificar y/o constatar la profundidad del posible yacimiento (en el caso de los conchales, por ejemplo);

b) No se contratará por ningún motivo a gente del lugar como ayudantes de terreno, por el peligro inherente a una posible inserción futura de los mismos en actividades clandestinas (huaqueos), como ha ocurrido con frecuencia;

c) Tampoco se ha de permitir la visita de extraños al lugar, por la misma razón. Por lo que se aconseja cercar el recinto a excavar, impidiendo el acceso de curiosos.

d) No se dejará, al término de la prospección, huella alguna de nuestra presencia en el lugar. Por ello, en caso de tener que acampar por un período de tiempo, se elegirá un punto situado a una cierta distancia del sitio o yacimiento y, en lo posible, lejos de sitios habitados, para evitar interferencias.


3. EXPERIENCIA PREVIA DEL AUTOR (Ver Curriculum Vitae)


1963-1965. Estudio de yacimientos arqueológicos costeros en la costa Norte de Antofagasta. Resultado:

1) H. Larrain “Contribución al estudio de una tipología de la cerámica encontrada en conchales de la costa de Antofagasta”, Anales de la Universidad del Norte, Número 5, 1966: 85-128.

2) H. Larrain “Las Culturas Arqueológicas en Chile: Ensayo de una zonificación ecológico-cultural”, Tesis para optar al Título de Arqueólogo, ENAH, INAH, México, Edición Mecanoescrita, 435 pp. Mapas, Figuras, 1970.


1971-1972: Participación en excavaciones arqueológicas con investigadores de la Universidad de Chile, Arica (Equipo de Percy Dauelsberg, Guillermo Focacci y otros). Resultados:

1) H. Larrain y A. Llagostera, “Objetos de oro en dos tumbas del valle de Azapa (Arica) y su contexto”, Revista de la Universidad del Norte, Vol. III, Nº 1, Octubre 1969, Antofagasta.


1981-1984: Estudio de yacimientos costeros en la costa de la IV Región (Area de Temblador-Totoralillo). Resultados:

1) H. Larrain B., “Variables hídricas y geomorfológicas que condicionan el asentamiento humano en la zona litoral del Cordón Sarcos, IV Región de Chile”, Revista CODECI, Santiago, Nº 2, Enero-Marzo 1982, 3-35.

2) H. Larrain B., “Las nieblas costeras en la IV Región, su comportamiento y perspectivas de utilización” (con R. Aravena, P. Cereceda, C. Espinoza y O. Susuki). Primer Encuentro Científico del Medio Ambiente, La Serena, 1-5 de Agosto de 1983.

3) H. Larrain B., Proyecto “Camanchaca y Asentamientos Humanos en el litoral árido del Norte Chico” (con P. Cereceda y N. Carvajal), Junio 1981, Instituto de Geografía , Pontificia Universidad Católica de Chile;


D) ESTUDIOS DE IMPACTO AMBIENTAL (2003-2005).

1) H. Larrain B., Octubre 2003. “Efectos previsibles de carácter irreversible de la posible instalación de un tranque de relaves de la Cía. Minera “Pelambres”, en un sector del Fundo “El Mauro”, Comuna de los Vilos, IV Región (33 págs con fotos).

2) H. Larrain B., Mario Rivera y Alberto Díaz, Julio 2004. “Análisis del informe sobre Recursos Arqueológicos presentado por la Consultora “Arcadis Geotécnica”, como parte del estudio de impacto ambiental (EIA) exigido por la Ley a causa de la construcción de un terminal nuevo en el Puerto de Patillos, Sur de Iquique”. (6 pp.).

3) H. Larrain B. y alumnos de Arqueología, Universidad Bolivariana, Sede Iquique, Octubre-Noviembre 2004. “Prospección Arqueológica en el área de la desembocadura del río Loa”, Trabajo solicitado por Ministerio de Bienes Nacionales. Documento presentado a la Oficina de Bienes Nacionales, Santiago, para la preservación del entorno como área preferencial por su biodiversidad y su riqueza histórico-arqueológica (32 sitios detectados, con sus fotos correspondientes), (40 pp.).


E) TRABAJOS RELATIVOS A ESTUDIOS ARQUEOLÓGICOS. ZONA COSTERA SUR DE IQUIQUE. AREA DE OASIS DE NIEBLA. (1997-2007).

1) H. Larrain, P. Cereceda, R. Pinto, P. Lázaro, P. Osses, and R.S. Schemenauer, “Archaeological Observations at a Coastal Fog-Site in Alto Patache, South of Iquique, Northern Chile”, Proceedings of the 2nd International Conference on Fog and Fog Collection, Saint John´s Canada, 15-20 July, 2001, 289-292.

2) H. Larrain, A. Ugarte, R. Pinto, P. Cereceda, P. Lázaro, P. Osses, and R.S. Schemenauer, “Three Years of Zoological Records at a Fog-Site at Alto Patache, South of Iquique (Chile), during “El Niño” and “La Niña”, (l997-2001, Proceedings of the 2nd International Conference on Fog and Fog Collection, Saint John´s, Canada, July 15-20, 20001: 297-300.

3) R. Pinto, H. Larrain, P. Cereceda, P. Lázaro, P. Osses and R .S. Schemenauer, “Monitoring Fog-Vegetation Communities at a Fog-Site in Alto Patache, South of Iquique, Northern Chile, during “El Niño” and “La Niña “ Events 1997-2000”, Proceeding of the 2nd International Conference on Fog and Fog Collection, Saint Joh´ns , Canada, July 15-20, 20001, 293-296.

4) H. Larrain, F. Velásquez, P. Lázaro, P. Cereceda, P.0sses, L. Pérez, 2004): “Interpretación geográfica y arqueológica de los artefactos culturales hallados en el yacimiento de Bajo Patache-2. (BP-2), Sur de Iquique”, Revista POLIS, Universidad Bolivariana, Sede Santiago, Vol. 3, Nº 7, 361-394, (www.revistapolis.cl). (*)

5) H. Larrain, M. Aguilar, L. Pérez, P. Cereceda, P. Osses, M. Farías: 2004, “Geographical and Archaeological Interpretation of cultural Artifacts found at a Fog-Site in Alto Patache, South of Iquique”. Paper presented to the Third Conference on Fog , Fog Collection and Dew and Dew, Cape Town, South Africa, October 2004 , Proceedings,, October 2004, page C-2 (4 pages, Map, Table and Figures). (*)

6) . Cereceda, R. Pinto, H. Larrain, P. Osses and M. Farías. “ Botanical and Geographical Description of Three Coastal Ecosystems lying South of Iquique (Chile), Proceedings of the Third International Conference on Fog, Fog Collection and Dew, Cape Town, South Africa, October 2004. (*)

7) H. Larrain, B. González, F. Velásquez, E. Sagredo, P. Lázaro, P. Cereceda, P. Osses, L. Pérez & M. Navarro: “Archaeological and geographical evidence of guanaco (Lama guanicoe Müller 1776) hunting at the fog-site of Alto Patache, South of Iquique”, Paper presented to the Second Southern Deserts Conference. CIHDE, Universidad de Tarapacá, Arica, 10-14 October 2005.

8) H. Larrain, E. Sagredo, L. Pérez, B. A. González, P. Lázaro, P. Cereceda, F. Velásquez, P. Osses, M. Navarro, “New Evidence of human habitation and hunting activity at the fog-oasis of Alto Patache, South of Iquique” Paper sent to Atmospheric Research, Australia, December 2005 (to appear during 2007).

(Títulos extractados del Curriculum Vitae del Dr. Horacio Larrain B., Abril 2008).

(Capítulo en construcción).

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Profesor, ¿es posible pueda usted publicar una ficha tipo de registro arqueológico para quienes tenemos contacto con sitios pero sin mayor especialización en el área?

Muchas gracias.

Juan Saieh

Dr. Horacio Larrain Barros dijo...

Juan: En los próximos días y con más tiempo gustoso te hago llegar una ficha-tipo. Creo que no sólo los arqueólogos sino también otros, bien informados y con el debido cuidado y respeto por el yacimiento, pueden colaborar en fichar sitios que luego, con más calma, podrán recibir la visita de un arqueólogo avezado para su estudio completo.

Te saluda atentamente,

Dr. Horacio Larrain